sábado, 27 de abril de 2013

Dentro de 24 horas...

Los jugadores observan un montaje de vídeo en
pleno entrenamiento.
Las nueve y pico. Me imagino que dentro de exactamente un día estaré como un loco delante de este portátil. Si es para contar un 0-2, perfecto. Perfeeeecto, que dicen aquí con ese pegadizo acento de la tierra. Casi al rato estaré de camino de vuelta a Cáceres y seguro que sentiré que el 'finde' ha pasado volando. Y estará bien volver a casa.

Tengo un momento de paréntesis ahora. Ya he enviado los textos y las fotos del día y dispongo de un ratito para relajarme un poco a la espera de que me venga a recoger Javier Muñoz, el entrenador del Ensino Lugo con el que me daré una vuelta por la ciudad, empezando por la cena. A ver dónde me lleva porque la verdad es que he tenido poca oportunidad de conocer esto. Desde la ventana del hotel y en el camino del pabellón parece bastante maja, un poco al estilo Cáceres salvando las distancias, claro. A ver qué hay dentro de la famosa muralla romana, porque el hotel está en la zona más nueva, a unos 15 minutos del pabellón andando.

Nguema y José Medina.
Lo que me ha desconcertado del día ha sido el clima: sol, lluvia, nublado... alternativamente y sin mucha transición. Pero el momento surrealista ha sido a eso de las ocho y pico, cuando se ha puesto a nevar durante cinco minutos. Por lo visto, ni los de aquí lo entienden muy bien.

¿Basket? Pues mis vibraciones desde aquí son estupendas. El equipo está enchufadísimo para venirse mañana con un 0-2, pero el primer error sería pensar que ese camino está ni mínimamente andado. Si algo distingue a esta gente es su intensidad, su entrega, y creerse ahora algo que no eres resultaría un absurdo. Pero vi a Breogán muy nervioso ayer y es una sensación con la que tendrán que combatir también mañana.

En fin, se acaba el paréntesis. Toca asomarse ahí fuera, aunque haya relámpagos...