Mi conclusión es que, aunque los dos bases del Cáceres son inferiores a Witt, su media de calidad es superior a la que suman el norteamericano y Mediano.
martes, 24 de abril de 2012
El partido (I): Bases
Empezamos aquí un pequeño serial esta semana hablando del partido del próximo viernes ante el Knet Rioja (se me hace un poco engorroso teclear lo de "Knet&Éniac", sorry). Intentaré analizar lo que puede pasar yendo 'línea a línea'. Arrancamos con los bases.
Matt Witt es probablemente el mejor director de juego de la competición, al menos en cuanto a números. Promedia 18,3 puntos y 4,5 asistencias, cifras muy altas que le convierten en muy peligroso por la simple cuestión de que denotan que, aparte de posee un gran potencial anotador, no le importa pasar el balón si se ve sobremarcado. Sus porcentajes no están mal y además puede jugar como escolta, pese a su 1,83. Un jugador serio y al mismo tiempo espectacular que puede desarbolar los partidos si se siente cómodo. Ejemplo perfecto de cómo funcionan las cosas en el Rioja: fichajes de poco nombre, pero contrastados en España, que no han notado el salto de LEB Plata a Oro.
A David Mediano le conocemos bastante bien. Pulcro, aseado, no se mete en líos cuando tiene el balón en las manos. Un buen base reserva, aunque aquí no acabó de dar todo lo que se esperaba. Ese salto de categoría del que os hablaba sobre Witt ya lo pagó la temporada pasada y ahora, en su regreso a Logroño (donde fue clave durante varios años ya) está cumpliendo detrás de la gigantesca figura de Witt. No está mirando mucho el aro.
Ante ellos, Carlos Cherry y Dani Rodríguez tendrán una labor clave. No descubro nada si digo que la pareja que lleve el ritmo del partido habrá ganado buena parte del encuentro para su equipo. Tengo muchas ganas de ver a Cherry en esta tesitura. Aquí se ha escrito muchas veces en vuestros comentarios que es el termómetro del equipo: cuando está bien, el Cáceres es poco menos que temible; cuando no, se convierte en un equipo vulnerable. Es el jugador que más baja sus números fuera de casa y creo que Gustavo está como loco por evitar eso. El otro día le intentó dar un subidón de moral metiéndole como titular y lo consiguió. Además, conoce bien a Mediano. Apuesto que jugará los minutos calientes, que los habrá.
Por su parte, Dani ha sido una de las sorpresas positivas de la temporada, aunque ya venía haciendo buenos años en otros sitios. En divergencia con Cherry, es uno de los que menos se ha 'arrugado' lejos del Multiusos. Imponer un ritmo fuerte en el que ambos se turnen será una clave importante.
Mi conclusión es que, aunque los dos bases del Cáceres son inferiores a Witt, su media de calidad es superior a la que suman el norteamericano y Mediano.
Mi conclusión es que, aunque los dos bases del Cáceres son inferiores a Witt, su media de calidad es superior a la que suman el norteamericano y Mediano.
sábado, 21 de abril de 2012
El camino
Algo se está moviendo para evitar que la próxima temporada Cáceres vuelva a quedarse sin baloncesto de élite, como ya sucedió en el 2005. Fueron dos años de paréntesis que supusieron una auténtica infamia para una ciudad que ha tenido en la canasta una de sus principales señas de identidad de los últimos 20 años. Soy bastante subjetivo con esto, pero el basket (y quizás, aunque sea cosa de un fin de semana, el Womad) es lo mejor que le ha pasado a Cáceres en este tiempo más o menos reciente de su historia, lo que ha roto la dinámica un poco/mucho estática de una 'capitalita' de provincias con mucho encanto, pero previsible, adormilada en la observación de su propio ombligo.
Iniciativas como la de la asociación de aficionados para promover la continuidad y proponer ideas a la directiva para que haya más ambiente son las que hacen que se pueda ser más optimista de cara al futuro cercano. Cierto es que ahora todo está complicado y podemos entrar en la demagogia de que la situación del país y la región es crítica en cuanto a lo económico y que las prioridades deberían ser otras. Pero el baloncesto (o el Womad, o cualquier manifiestación que sirva para que la gente se divierta sanamente y al mismo tiempo le ofrezca identidad) es un ingrediente necesario por el que merece la pena que todos hagamos un esfuerzo.
Hay mucho por hacer, pero se puede hacer mucho. La asociación servirá para que uno de los problemas del Cáceres Patrimonio de la Humanidad se solucione. El club ha pecado de cierta falta de permeabilidad a lo de fuera y no porque no quisiese escuchar a sus aficionados, a los que ha intentado cuidar, sino porque no siempre se han encontrado los canales adecuados. Podría pensarse que son las peñas las que expresan el sentir de la hinchada, pero no dejan de ser algo minoritario. El seguidor de a pie, el que no se ve en una peña, tiene una buena vía para hacer llegar sus propuestas, sus inquietudes, para hacerse notar. En estos años hemos leído muchas ideas en internet de gente con dos dedos de frente, que sabía lo que pensaba la grada, y no ha habido manera de tan siquiera poder probarlas.
No es una cuestión de nombres propios, porque todos y cada uno de quienes trabaja en esto es importante, pero me quedo mucho con que alguien como Felipe Criado haya lanzado y puesto los cimientos 'prácticos' de la asociación. Le conozco desde que éramos críos (nuestros padres eran muy amigos), pero no hemos sido nunca 'coleguitas'. Por eso me siento libre para decir que se trata de una persona muy válida, muy optimista y amante de la ciudad (como lo era su padre) y es estupendo que haya encontrado esta fórmula para poner sus habilidades al servicio de su gente.
Lo ocurrido en el partido de anoche ante el Mallorca ejemplifica lo que se puede hacer sólo con un poco de esfuerzo y dedicación. La pasión es la gasolina perfecta para que, al menos, hagas lo que tienes que hacer sin la cicatería de guardarse algo en el bolsillo pensando en que lo harán otros.
La 'final' de Logroño merece una entrada aparte, sí. Hay días intensos por delante para poder hacerla.
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| Sólo tres palabras (Foto: Luis Cid). |
Iniciativas como la de la asociación de aficionados para promover la continuidad y proponer ideas a la directiva para que haya más ambiente son las que hacen que se pueda ser más optimista de cara al futuro cercano. Cierto es que ahora todo está complicado y podemos entrar en la demagogia de que la situación del país y la región es crítica en cuanto a lo económico y que las prioridades deberían ser otras. Pero el baloncesto (o el Womad, o cualquier manifiestación que sirva para que la gente se divierta sanamente y al mismo tiempo le ofrezca identidad) es un ingrediente necesario por el que merece la pena que todos hagamos un esfuerzo.
Hay mucho por hacer, pero se puede hacer mucho. La asociación servirá para que uno de los problemas del Cáceres Patrimonio de la Humanidad se solucione. El club ha pecado de cierta falta de permeabilidad a lo de fuera y no porque no quisiese escuchar a sus aficionados, a los que ha intentado cuidar, sino porque no siempre se han encontrado los canales adecuados. Podría pensarse que son las peñas las que expresan el sentir de la hinchada, pero no dejan de ser algo minoritario. El seguidor de a pie, el que no se ve en una peña, tiene una buena vía para hacer llegar sus propuestas, sus inquietudes, para hacerse notar. En estos años hemos leído muchas ideas en internet de gente con dos dedos de frente, que sabía lo que pensaba la grada, y no ha habido manera de tan siquiera poder probarlas.
No es una cuestión de nombres propios, porque todos y cada uno de quienes trabaja en esto es importante, pero me quedo mucho con que alguien como Felipe Criado haya lanzado y puesto los cimientos 'prácticos' de la asociación. Le conozco desde que éramos críos (nuestros padres eran muy amigos), pero no hemos sido nunca 'coleguitas'. Por eso me siento libre para decir que se trata de una persona muy válida, muy optimista y amante de la ciudad (como lo era su padre) y es estupendo que haya encontrado esta fórmula para poner sus habilidades al servicio de su gente.
Lo ocurrido en el partido de anoche ante el Mallorca ejemplifica lo que se puede hacer sólo con un poco de esfuerzo y dedicación. La pasión es la gasolina perfecta para que, al menos, hagas lo que tienes que hacer sin la cicatería de guardarse algo en el bolsillo pensando en que lo harán otros.
La 'final' de Logroño merece una entrada aparte, sí. Hay días intensos por delante para poder hacerla.
viernes, 13 de abril de 2012
Diez motivos para adorar a Jiri Okac
Supongo que lo habréis leído: el gran Jiri Okac intenta recuperarse de unos graves problemas de salud. Como todo buen adicto al basket cacereño, desde aquí le mando un fuerte abrazo (vosotros podéis hacerlo directamente en okin@email.cz o en el hastag de Twitter #animoJiri ). Aunque ha sido protagonista en este blog varias veces (e incluso es uno de los personajes del wallpaper junto a Paraíso y Pritchard), tengo ganas de rendirle un pequeño homenaje, a ver si se anima. Con la ayuda del gran archivo fotográfico de El Periódico Extremadura, aquí van diez motivos para adorarle.
1. Por hacerse Brno-Cáceres en coche para cambiarlo todo. A Jiri le ficharon en el verano del 91 entre Jesús Blanco y Martín Fariñas. ¿Nos atrevemos a fichar a un tío de 2,17 ya curtidito (27 años)? Pues venga, que estamos 'on fire'. Aquello fue una rareza. Vieron un par de vídeos y les convenció: no acreditaba grandes números en el Sfezenesvar húngaro, pero sí una enorme capacidad para cambiar tiros y hacer daño a rivales que, desde luego, no se habían visto en una igual. Así es que aceptaron el ofrecimiento de su entonces agente, Eva Field, y Jiri se plantó en Cáceres directamente desde su Checoslovaquia natal (el país todavía no se había separado)... ¡en coche! Creo que era un Renault 21, pero no me hagáis mucho caso.
2. Por demostrarnos que Sabonis era humano. El idilio entre Cáceres y Okac empezó pronto. Ante el público local debutó en un amistoso frente al Fórum Valladolid que venía con Arvydas Sabonis. Parecía que iba a haber repaso del equipo de ACB, pero nada de eso. El equipo de Fariñas fue por delante durante buena parte del encuentro, pero al final los pucelanos (entre los que estaba también Miguel Angel Reyes) hicieron valer su mayor calidad liderados por Arvydas Sabonis. Destacó en aquel choque la lucha entre dos pívots del ya herrumbroso 'telón de acero' que se las tuvieron tiesas, sí. Sabas no estaba muy acostumbrado a pegarse con un tío que, sí, era más delgadito, pero de su misma estatura, o casi.
3. Por mandar en las zonas de Primera División. Okac terminó el año del ascenso con unos promedios de 14 puntos, 7 rebotes y algo más de 4 tapones. Sí, esta última estadística, sobresaliente, pero por lo demás, los americanos de la categoría solían aportar más. Recordar que solo se permitía un extranjero y que Bosman todavía no había nacido (o casi). Sin embargo, era tremendo el peso que tenía en los partidos el checo de la larga melena y constante sonrisa. Los sistemas de ataque estaban pensados para que él cogiera el balón en el poste bajo y lo distribuyera, porque tenía muy buena visión. Bien podía jugarse un tirito a la media vuelta o bien doblarla para Abrines o Roberto Gómez en el triple. También Felipe García se benefició mucho de los dobles marcajes que sufría. El suyo fue un dominio más efectivo que estadístico.
4. Por enfrentarse a la ley. "I fought the law", suena ahora mismo en mi ordenador. Es una canción de los Clash, aquel grupo inglés que estuvo entre los precursores del punk. Luché contra la ley, berrea Joe Strummer. Luego ha habido más versiones (Manu Chao y Loquillo, ups). Bueno, pues cuadraría como banda sonora en lo ocurrido en diciembre de 1991 en el pabellón Entrepuentes (actual Juancho Pérez) de Badajoz. En un calentísimo partido ante el Caja Badajoz, una discusión entre Jiri y un policía pacense por un "siéntese usted" acabó con el pívot checo quitándole la gorra al poli, poniéndosela y siendo aporreado por el atónito (y contundente) agente. Se formó una de mil demonios. Me pilló a unos metros y nunca he vuelto a ver nada igual. No pudo volver a jugar en la segunda parte y anduvo fastidiado de las cervicales una época. El juicio de unas semanas después le condenó a una pequeña multa. Tremenda escena para alguien crecido bajo el yugo comunista, ¿no? Su particular primavera de Praga...
5. Por amargar a Heredero, De la Cruz... Con el tiempo parece que el Cáceres perdió su primera ocasión de ascender ante el Andorra porque Jiri no encontró un rival lo suficientemente significativo para él. Ray Smith iba a su bola y anotaba y anotaba, pero no llegaban a marcarse. El puesto de '5' en el Andorra se lo repartían Leo López, Remón y Torrubias, nada comparado con lo que le vendría a Okac después, en la 'repesca' contra el Prohaci: un tío más de 100 veces internacional, plata en Los Angeles 84: Juan de la Cruz. Eso sí que eran duelos. El veterano intentaba sacar de quicio al checo con artimañas inimaginables. Y a veces lo consiguió. Hace no mucho hablé con El Lagarto y recordaba con cariño aquello. Buen tipo. Algo similar ocurría con Ángel Heredero, un alero que a menudo tocó los collons (literalmente) a Okac. Algún día publicaré el mail (nada cariñoso) que me envió a raíz de una entrada aquí, jaja. Pobres. Perdieron.
6. Por seguir con Cáceres en el corazón. Los jugadores vienen y van. Son profesionales. No me gusta referirme a ellos como 'mercenarios', porque 'mercenarios' seríamos todos en nuestras profesiones: si podemos elegir, vamos donde mejor estemos, donde trabajemos con más gusto, por el máximo dinero posible. En el caso de Jiri, fue una lástima que no renovase (aquella historia ya la recordé aquí) y siempre quedará la duda de si podía haber hecho un buen trabajo en ACB. Cambiar tiros e intimidar seguro que lo hubiese seguido haciendo. Quizás en el rebote, donde no era un especialista, hubiese tenido más problemas. El caso es que se marchó, pero dejó muchos amigos aquí. El principal está claro que es el fisio de la temporada del ascenso, Juanjo Rubio, con el que le he visto en varias ocasiones 'de visita' en todos estos años, tomando cañas, pinchos, parándose con todo el mundo, sonriendo, sonriendo, sonriendo... Un cacereño más.
7. Por aquella mañana de julio desde un autobús. En la vida de uno siempre hay guiños particulares, cosas que te pasan que te recuerdan a otras cosas, bromas privadas, momentos que no sabes cómo explicar porque no sabes si son emotivos o simplemente ridículos. Por ahí van los tiros en mi caso, una buena mañana de julio del 2003 en un autobús, yendo desde Viena a Praga. Sí, estaba haciendo ese triángulo turístíco que completa Budapest. Otros tiempos en mi caso. Miré por la ventana y un cartel en la autopista señalaba que el siguiente desvío llevaba a Brno... Brno... Brno... Sí, vale, lo escuchamos una vez al año porque allí es el Gran Premio de motociclismo, pero Brno forma parte más nuestra porque Jiri es de allí. Miré los lejanos bloques grises de olor estalinista y pensé irremediablemente en él.
8. Por aquellos meses en los que, ¡sí!, volvió a vestirse de verde. Recordaréis que la primera temporada en LEB después del descenso, en el 2003, fue un desastre. Se configuró un equipo exageradamente caro para los apoyos que había y los jugadores (Deren Washington, Demon Johnson, Mike Higgins) se fueron yendo al ver que no cobraban. Así es que Ñete Bohigas, también muy amigo de Jiri, le llamó a la República Checa y le invitó a volver para poder completar el equipo, cobrando cuatro duros. Él aceptó, siguiendo el mismo espíritu aventurero de antaño. Habían pasado casi 12 años del ascenso y tenía casi 40, pero el tipo seguía fino y hasta había desarrollado un tirito de media distancia. Algún que otro partidazo se marcó, promedió 14 puntos, 6 rebotes y 2,4 tapones y el equipo acabó decentemente la temporada. Hasta había renovado para la siguiente, pero se echó atrás por problemas físicos. Hasta eso lo hizo bien, porque facilitó el fichaje de Josh Asselin.
9. Por los otros sitios donde también dejó huella. Nos lo hemos apropiado nosotros, pero él es también querido en otros lugares de España. Sin ir más lejos, en Plasencia (LEB-2), donde, también a las órdenes de Ñete, estuvo en la 2003-04 con sus numeritos habituales (14,8, 6,4 y 2,2). También fue una buena temporada en La Bombonera, con una plantilla corta que llegó lejos. De él también guardan buen recuerdo en Zaragoza: jugó en el Conservas Daroca, filial del CAI, con Lucio Angulo en la 1992-93, y en Burgos, en dos etapas. La segunda (y última en su carrera) se extendió hasta los 43 años. Preguntes donde preguntes, siempre salen las mismas palabras: humanidad, honestidad, compromiso...
10. Por todo lo que queda por vivir. La última vez que le vimos fue hace año y medio, en aquel partido de las leyendas Adecco que tanto nos gustó a los nostálgicos. Charlando con él, me contaba sus sensaciones nuevas como entrenador en la segunda categoría austriaca, lo mal que estaban las cosas en su país, lo mucho que necesitaba el baloncesto, todo lo que se acordaba de Cáceres y del año del ascenso... El pasado está ahí, siempre va a estar ahí, pase lo que pase. Y el futuro, en un tiempo oscurso (en su caso, a nivel personal por problemas de salud, y a nivel general, por la que está cayendo en el mundo que conocemos) también nos aguarda con momentos emocionantes. Por todo eso, por lo que ha pasado y por lo que va a pasar, merece la pena seguir luchando, Jiri.
1. Por hacerse Brno-Cáceres en coche para cambiarlo todo. A Jiri le ficharon en el verano del 91 entre Jesús Blanco y Martín Fariñas. ¿Nos atrevemos a fichar a un tío de 2,17 ya curtidito (27 años)? Pues venga, que estamos 'on fire'. Aquello fue una rareza. Vieron un par de vídeos y les convenció: no acreditaba grandes números en el Sfezenesvar húngaro, pero sí una enorme capacidad para cambiar tiros y hacer daño a rivales que, desde luego, no se habían visto en una igual. Así es que aceptaron el ofrecimiento de su entonces agente, Eva Field, y Jiri se plantó en Cáceres directamente desde su Checoslovaquia natal (el país todavía no se había separado)... ¡en coche! Creo que era un Renault 21, pero no me hagáis mucho caso.
2. Por demostrarnos que Sabonis era humano. El idilio entre Cáceres y Okac empezó pronto. Ante el público local debutó en un amistoso frente al Fórum Valladolid que venía con Arvydas Sabonis. Parecía que iba a haber repaso del equipo de ACB, pero nada de eso. El equipo de Fariñas fue por delante durante buena parte del encuentro, pero al final los pucelanos (entre los que estaba también Miguel Angel Reyes) hicieron valer su mayor calidad liderados por Arvydas Sabonis. Destacó en aquel choque la lucha entre dos pívots del ya herrumbroso 'telón de acero' que se las tuvieron tiesas, sí. Sabas no estaba muy acostumbrado a pegarse con un tío que, sí, era más delgadito, pero de su misma estatura, o casi.
3. Por mandar en las zonas de Primera División. Okac terminó el año del ascenso con unos promedios de 14 puntos, 7 rebotes y algo más de 4 tapones. Sí, esta última estadística, sobresaliente, pero por lo demás, los americanos de la categoría solían aportar más. Recordar que solo se permitía un extranjero y que Bosman todavía no había nacido (o casi). Sin embargo, era tremendo el peso que tenía en los partidos el checo de la larga melena y constante sonrisa. Los sistemas de ataque estaban pensados para que él cogiera el balón en el poste bajo y lo distribuyera, porque tenía muy buena visión. Bien podía jugarse un tirito a la media vuelta o bien doblarla para Abrines o Roberto Gómez en el triple. También Felipe García se benefició mucho de los dobles marcajes que sufría. El suyo fue un dominio más efectivo que estadístico.
4. Por enfrentarse a la ley. "I fought the law", suena ahora mismo en mi ordenador. Es una canción de los Clash, aquel grupo inglés que estuvo entre los precursores del punk. Luché contra la ley, berrea Joe Strummer. Luego ha habido más versiones (Manu Chao y Loquillo, ups). Bueno, pues cuadraría como banda sonora en lo ocurrido en diciembre de 1991 en el pabellón Entrepuentes (actual Juancho Pérez) de Badajoz. En un calentísimo partido ante el Caja Badajoz, una discusión entre Jiri y un policía pacense por un "siéntese usted" acabó con el pívot checo quitándole la gorra al poli, poniéndosela y siendo aporreado por el atónito (y contundente) agente. Se formó una de mil demonios. Me pilló a unos metros y nunca he vuelto a ver nada igual. No pudo volver a jugar en la segunda parte y anduvo fastidiado de las cervicales una época. El juicio de unas semanas después le condenó a una pequeña multa. Tremenda escena para alguien crecido bajo el yugo comunista, ¿no? Su particular primavera de Praga...
5. Por amargar a Heredero, De la Cruz... Con el tiempo parece que el Cáceres perdió su primera ocasión de ascender ante el Andorra porque Jiri no encontró un rival lo suficientemente significativo para él. Ray Smith iba a su bola y anotaba y anotaba, pero no llegaban a marcarse. El puesto de '5' en el Andorra se lo repartían Leo López, Remón y Torrubias, nada comparado con lo que le vendría a Okac después, en la 'repesca' contra el Prohaci: un tío más de 100 veces internacional, plata en Los Angeles 84: Juan de la Cruz. Eso sí que eran duelos. El veterano intentaba sacar de quicio al checo con artimañas inimaginables. Y a veces lo consiguió. Hace no mucho hablé con El Lagarto y recordaba con cariño aquello. Buen tipo. Algo similar ocurría con Ángel Heredero, un alero que a menudo tocó los collons (literalmente) a Okac. Algún día publicaré el mail (nada cariñoso) que me envió a raíz de una entrada aquí, jaja. Pobres. Perdieron.
6. Por seguir con Cáceres en el corazón. Los jugadores vienen y van. Son profesionales. No me gusta referirme a ellos como 'mercenarios', porque 'mercenarios' seríamos todos en nuestras profesiones: si podemos elegir, vamos donde mejor estemos, donde trabajemos con más gusto, por el máximo dinero posible. En el caso de Jiri, fue una lástima que no renovase (aquella historia ya la recordé aquí) y siempre quedará la duda de si podía haber hecho un buen trabajo en ACB. Cambiar tiros e intimidar seguro que lo hubiese seguido haciendo. Quizás en el rebote, donde no era un especialista, hubiese tenido más problemas. El caso es que se marchó, pero dejó muchos amigos aquí. El principal está claro que es el fisio de la temporada del ascenso, Juanjo Rubio, con el que le he visto en varias ocasiones 'de visita' en todos estos años, tomando cañas, pinchos, parándose con todo el mundo, sonriendo, sonriendo, sonriendo... Un cacereño más.
7. Por aquella mañana de julio desde un autobús. En la vida de uno siempre hay guiños particulares, cosas que te pasan que te recuerdan a otras cosas, bromas privadas, momentos que no sabes cómo explicar porque no sabes si son emotivos o simplemente ridículos. Por ahí van los tiros en mi caso, una buena mañana de julio del 2003 en un autobús, yendo desde Viena a Praga. Sí, estaba haciendo ese triángulo turístíco que completa Budapest. Otros tiempos en mi caso. Miré por la ventana y un cartel en la autopista señalaba que el siguiente desvío llevaba a Brno... Brno... Brno... Sí, vale, lo escuchamos una vez al año porque allí es el Gran Premio de motociclismo, pero Brno forma parte más nuestra porque Jiri es de allí. Miré los lejanos bloques grises de olor estalinista y pensé irremediablemente en él.
8. Por aquellos meses en los que, ¡sí!, volvió a vestirse de verde. Recordaréis que la primera temporada en LEB después del descenso, en el 2003, fue un desastre. Se configuró un equipo exageradamente caro para los apoyos que había y los jugadores (Deren Washington, Demon Johnson, Mike Higgins) se fueron yendo al ver que no cobraban. Así es que Ñete Bohigas, también muy amigo de Jiri, le llamó a la República Checa y le invitó a volver para poder completar el equipo, cobrando cuatro duros. Él aceptó, siguiendo el mismo espíritu aventurero de antaño. Habían pasado casi 12 años del ascenso y tenía casi 40, pero el tipo seguía fino y hasta había desarrollado un tirito de media distancia. Algún que otro partidazo se marcó, promedió 14 puntos, 6 rebotes y 2,4 tapones y el equipo acabó decentemente la temporada. Hasta había renovado para la siguiente, pero se echó atrás por problemas físicos. Hasta eso lo hizo bien, porque facilitó el fichaje de Josh Asselin.
9. Por los otros sitios donde también dejó huella. Nos lo hemos apropiado nosotros, pero él es también querido en otros lugares de España. Sin ir más lejos, en Plasencia (LEB-2), donde, también a las órdenes de Ñete, estuvo en la 2003-04 con sus numeritos habituales (14,8, 6,4 y 2,2). También fue una buena temporada en La Bombonera, con una plantilla corta que llegó lejos. De él también guardan buen recuerdo en Zaragoza: jugó en el Conservas Daroca, filial del CAI, con Lucio Angulo en la 1992-93, y en Burgos, en dos etapas. La segunda (y última en su carrera) se extendió hasta los 43 años. Preguntes donde preguntes, siempre salen las mismas palabras: humanidad, honestidad, compromiso...
10. Por todo lo que queda por vivir. La última vez que le vimos fue hace año y medio, en aquel partido de las leyendas Adecco que tanto nos gustó a los nostálgicos. Charlando con él, me contaba sus sensaciones nuevas como entrenador en la segunda categoría austriaca, lo mal que estaban las cosas en su país, lo mucho que necesitaba el baloncesto, todo lo que se acordaba de Cáceres y del año del ascenso... El pasado está ahí, siempre va a estar ahí, pase lo que pase. Y el futuro, en un tiempo oscurso (en su caso, a nivel personal por problemas de salud, y a nivel general, por la que está cayendo en el mundo que conocemos) también nos aguarda con momentos emocionantes. Por todo eso, por lo que ha pasado y por lo que va a pasar, merece la pena seguir luchando, Jiri.
Conteniendo el aliento
Escribo esto a 24 horas del partido del Cáceres Patrimonio de la Humanidad contra el Clínicas Rincón. Ya sabéis, es una final "para mal", porque el golpetazo sería enorme en caso de derrota, pero no "para bien", porque ganar simplemente mantiene con vida las aspiraciones y la cuestión de "depender de uno mismo" de cara a meterse en los "playoffs".
La verdad es que el avance ha sido considerable en la última jornada, no tanto por la victoria ante el Breogán (que, obviamente, también) sino por la derrota del Knet Rioja ante el Mallorca, lo que deja la situación más o menos allanada para jugárselo todo en la última jornada en Logroño. La diferencia es que mientras que el Rioja se puede permitir perder uno o incluso los dos partidos que faltan hasta ese día, el Cáceres no puede fallar. Ya es bastante poder jugarse el noveno puesto el último día, muchísimo más de lo que se esperaba tras el frustrante (uno más fuera) petardazo de los últimos minutos en Navarra. Ese parcial de 16-0 es síntoma de lo que está siendo la temporada fuera de casa.
Es curiosísima la dicotomía de este equipo en su rendimiento en el Multiusos y lejos de él. De acuerdo que a todos los equipos del mundo les pasa (o a casi todos). Todos bajan sus prestaciones por las condiciones desfavorables, el cansancio del viaje, la presión del público rival, yo qué sé qué piensa un jugador. Pero en este caso es un poco extremo, ¿no creéis? Siempre considero que los jugadores son los culpables o héroes de las victorias y de las derrotas y que el entrenador es un hilo conductor que debe poner las mejores condiciones para que, a la hora de meter y de evitar que el otro meta, todo se circunscriba al acierto o la calidad del profesional. En ese sentido, el bajón estadístico que pegan algunos es tremendo.
Pero algo globalmente ha fallado en el 'aranzanismo' en el último año y medio en este capítulo. Si computamos los resultados fuera de casa de la segunda vuelta de la temporada pasada (incluyendo los "playoffs" ante Obradoiro) y los de lo que van de esta nos sale una cifra escalofriante. De 26 partidos jugados, únicamente se han ganado cinco (los dos de La Palma y los de Lleida, Tarragona y Mallorca, que fue el último, allá por navidades). Huelga decir que hay que romper mañana esta dinámica porque un nuevo tropiezo ante un equipo como el Clínicas que, por mucho que ganase aquí en la primera vuelta, es el más flojo (junto con la actual versión) del Granada. Sería imperdonable dejarse la vida en Benahavís.
Lo que fastidia de esta temporada es el contraste, sí. Saber que hay un buen equipo, con como mínimo 8 jugadores muy fiables, algunos de los cuales, y lo digo para los que defienden aún que este es el décimo o undécimo presupuesto, están entre los mejor pagados de la competición. Un equipo que ha demostrado que puede jugar razonablemente bien, y que acertó de pleno con la incorporación de Sergio Olmos y Francis Sánchez. Supongo que la ausencia no cubierta de Asier Zengotitabengoa hizo daño, pero no creo que fuese algo decisivo, porque si no también se hubiese notado en casa. Y no se ha notado.
Así es que, 'arenga time', a ganar en Málaga por primera vez en la historia de este club, que ese dato también se las trae. ¿Cómo es posible que históricamente solo se le haya ganado al Clínicas dos veces de nueve? Antes podía explicarse un poco mejor, porque varios de los jugadores que alineó el filial malagueño en los primeros años están ahora en ACB, pero es una plantilla que ha ido perdiendo proyección. Ahí están los resultados.
Otra cuestión de la que hablaremos tranquilamente otro día es del futuro del baloncesto profesional en Cáceres. Ya escribí hace unos meses (para escándalo de alguno) que derrotas como la del Clínicas en casa suponían un poco el principio del fin del proyecto, en el sentido de que es más difícil llamar a puertas importantes a nivel económico cuando los resultados están por debajo de lo esperado. Por eso era y es tan relevante meterse en los "playoffs" y por eso Aranzana acaba confesando, en algo que le honra, que se sentiría en cierto modo responsable si no hay equipo en LEB Oro la temporada pasada.
Pero la continuidad o no es algo más trascendente que los propios resultados. Hay que replanteárselo de nuevo todo y ver si realmente podemos tenemos un equipo de este nivel, o qué equipo podemos tener a este nivel, más que nada. ¿Tan grave sería hacer un Tarragona, un Huesca, equipos meramente pensados para permanecer e ilusionar con pocos medios? No sé, hay cierto miedo a eso. Aquí siempre se tiene que ir a lo grande, parece, y esta temporada, por mucho recorte que haya habido en el presupuesto, la plantilla confeccionada era bastante ambiciosa.
Sí coincido con la directiva del Cáceres en un aspecto fundamental: los políticos, cuando se comprometen a algo, deben cumplirlo, porque si no es un fraude para el esfuerzo y las ilusiones de muchos. Pero eso es otra historia.
lunes, 26 de marzo de 2012
La hora de los hombres
Victoria el viernes ante el Tarragona y el ambiente, que venía un poco revuelto de la semana, se tranquiliza un poco/bastante. Pero lo del otro día fue algo así como un parche, una pequeña tirita a una herida sangrante que amenaza con terminar de abrirse o, por el contrario, está en vías de cerrarse. Todo está por decidir todavía. He esperado un poco para exponer una serie de reflexiones tras triunfo, que no se me diga que soy oportunista.
En esa época paradójica vive ahora el Cáceres Patrimonio de la Humanidad, sabiendo que de los cinco partidos que quedan tendrá que ganar cuatro para asegurar su presencia en los playoffs. Navarra (fuera), Breogán (casa), Clínicas Rincón (fuera), Mallorca (casa) y Rioja (fuera). Dando por descontadas las dos victorias en el Multiusos --aunque el Breogán esté ahora que se sale-- y la de Clínicas --repito: no ganar allí no tendría perdón--, la cosa está clara: o Pamplona o Logroño deben caer para poder entrar entre los nueve primeros, aunque siempre queda la esperanza de que sea posible entrar con 17-17, ya que los averages van bien, no como la temporada pasada.
Es la hora de los hombres, de demostrar que es una plantilla que merece la pena, de jugadores comprometidos que no solamente dan el máximo en casa. El otro día Cherry se me encogía de hombros cuando le preguntaba por lo de Huesca. Nadie ha sabido dar una respuesta coherente a un resultado que marca sin duda la recta final de la cuarta temporada del equipo en la LEB Oro.
No me está gustando la deriva que están tomando algunos aspectos últimamente. El club parece estar cambiando su discurso, principalmente por boca de Gustavo Aranzana, y dice que no es ninguna obligación entrar en los playoffs y que tampoco sería un fracaso no hacerlo. Lo del "décimo o undécimo presupuesto" de la LEB Oro es algo que no se puede comprobar porque no hay datos oficiales, pero hay una coincidencia general (dentro y fuera de Cáceres) de que esto, sencillamente, no es verdad. Lo siento por Gustavo: me cae bien y siempre da la cara, pero esta no me la trago. Ni yo, ni nadie.
Se trata de justificar de antemano lo que sin duda sería una temporada mala. ¿Tiene Cáceres peor equipo que Palencia, Girona, Rioja o incluso Navarra o La Palma? Y están por delante, mejor posicionados para entrar en las eliminatorias. Hasta ahora han acertado mucho más, ya sea en la configuración de sus plantillas para el dinero que tenían o en el trabajo desde la pretemporada. La pareja de bases, Francis, Antelo y, con sus cosas, Forcada y Robles son nacionales de un indudable nivel para esta categoría. Olmos es un valor emergente. Y Leon Williams, incluso aunque haya bajado su rendimiento desde el arranque, sigue pareciendo un lujo (desaprovechado) para la LEB Oro. ¿Scott, Bouldin? Muy malos, sí. Pero los fichasteis vosotros. Estoy cansado de ver a otros equipos que dan en el clavo con sus 'rookies'. ¿Cuántos hallazgos ha habido aquí en cinco años?
Me decía el otro día un compañero que, claro, ¿qué van a decir? ¿Que sería un fracaso no entrar en los playoffs, que la temporada estaba siendo casi un desastre por debajo de las expectativas? No cuadra cuando todavía está todo en juego y todo puede enderezarse. Hasta ascender. Pero tampoco está mal pedir sinceridad o la cierta espontaneidad que mostró Forcada el viernes tras el partido, cuando, al menos, habló de "pequeño fracaso" no acabar entre los nueve primeros. Los jugadores saben su valor y el valor de los jugadores a los que se enfrentan. Y lo más llamativo es que lo han demostrado más de una vez y más de dos, siendo competitivos, defendiendo y tirando de calidad en ataque. Ahora es el momento de volver a hacerlo. Repito: es el momento de los hombres, de los que hablan en el campo y no en el aparcamiento del Multiusos o en las redes sociales.
martes, 13 de marzo de 2012
Diez pensamientos casuales para actualizar un blog
1. Cierran unos bares de La Madrila. Tranquilos, no será nada. El que se la quiera seguir cogiendo doblada, encontrará el modo. Más pena me da el ghetto en el que lleva unos años convertida la Plaza Mayor, que comparte título con Albatros Square como rompeolas etílico-espiritual de nuestras juventudes. No pasa nada. Nunca pasa nada. Ni siquiera porque esto de La Madrila indigne más a los chavales que la situación económico-laboral de este país.
2. Ricky Rubio se lesiona de gravedad. Un cosa muy de persona humana es hacer pronósticos y únicamente recordárselos a los demás cuando son acertados. En mi caso, me he pasado estos meses muy orgulloso de un par de tuitazos que escribí en mayo o así pronosticando que Ricard triunfaría en la NBA, justo cuando más le llovía. Ahora también da cosica lo de su lesión, pero son gajes. Cuando se rompe una pierna un jugador de Segunda B no se monta este circo, a pesar de que eso ponga en peligro su modo de vida.
3. El Cáceres gana su quinto partido seguido en casa. Oye, no va mal la cosa. El equipo está jugando solventemente en el Multiusos y sus cuentas le permiten pensar en que va a cruzar el río del "playoff", el mismo que diferencia el éxito del fracaso. Qué menos que ser solventes en casa. Ahora es el momento de tirarse de los pelos por derrotas como las de Rioja o Clínicas. Bueno, ahora no. Quizás el momento sea dentro de siete jornadas.
4. El Cáceres intenta evitar su sexta derrota seguida fuera. Para clasificarse no vale simplemente con ganas los partidos como local. Hay que arrancar dos como visitante. Y para completar eso, dando por descontada de una puñetera vez la victoria de Clínicas (si no se gana en Benahavis prometo pedir la cabeza de Aranzana y de todos y cada uno de los jugadores del equipo), está teóricamente asequible en Huesca, antepenúltimo, con cambio de entrenador y demás zarandajas. Hay que ganar, hay que ser duros, hay que demostrar que se está jugando bien últimamente no por casualidad.
5. Me estoy enganchando a Breaking Bad. Supongo que no soy muy original, primero con el hecho de ver ahora más series que cine (dicen los entendidos que los guionistas y la pasta están ahora en las series) y luego siguiendo compulsivamente las andanzas de este hombre normal, Walter White, que de repente ve sacudida su vida y protagoniza una concatenación de momentos realmente increíbles. Humor negro, nihilismo, un toque tarantiniano... Otras series que veo: El Mentalista, CSI Vegas, Dos hombres y medio (incluso ahora, sin Charlie Sheen haciendo de sí mismo), House, Big Band Theory, La Mezquita de la Pradera, The Killing, Walking Dead...
6. Muere Ángel Sánchez. Muchas veces se puede saber si un adulto es buena gente al ver cómo le han salido los hijos. Con Ángel Sánchez no compartí muchos ratos, pero sí he escrito mucho sobre las hazañas deportivas de Javi Sánchez (supongo que algún día le darán la Medalla de Extremadura, como insiste constasntemente mi hermano) y he tenido algunas de las mejores conversaciones de mi vida con otro de sus muchachos, el poliédrico Carlos. Era, sobre todo, un tipo muy cacereño, un apasionado del deporte, se entregaba por todo. Se confirma, pues: la vida es una mierda.
7. ¿Sigo o no sigo la huelga? Siempre la misma pregunta, hace no mucho me pasó igual. Por un lado pienso que no ir un día a trabajar no va a solucionar nada, que la cosa está ya demasiado decidida y ultracocinada como para que paralizar el país signifique algo en realidad, o va a cambiar ninguna decisión política. Como a la mayor parte de vosotros, los sindicatos no me entusiasma, los veo más bien como un mal necesario. Pero también hay una parte de mí que dice: hay que hacer algo, hay que hacer algo, hay que hacer algo... Pero ¿qué?
8. Empieza la primavera (o casi). Hace nada estábamos con tres mantas. Y aún así, pagué 226 de la factura bimensual de gas. El tipo que nos dijo que pusiésemos un termostato digital porque la cosa iría mejor creo que estuvo un poco exagerado. O bien yo me lío con los botones. El caso es que ya se puede salir a la calle en camisa y esta ciudad se pone hermosa, hermosa. Lástima que dentro de nada me vaya a entrar mi clásica alergia primaveral. Si es que...
9. Cochinillo power. Fue hace un par de semanas y aún me estoy relamiendo. Estuve en el mítico sitio de Torrequemada en el que ponen cochinillo, que por cierto se llama "La Plaza". Pero en la conversación surgió un curioso debate: ¿hasta qué punto es importante la fama en este mundillo? Esta gente que lo lleva lo hizo bien en su momento y la cogió positiva. Y la mantiene. ¿Pero tanto como para dominar abrumadoramente el mercado del cochinillo en la provincia/región? Allí no había crisis, no. Hubo que reservar con tres semanas de antelación.
10. Nuevas amistades casi a los 40. Es una gran sensación, y no termino de acostumbrarme a ella, ni quiero hacerlo. Piensas que tienes casi 40 años, que tu vida está cada vez más encaminada a ir del trabajo a casa y de casa al trabajo, y sin embargo de vez en cuando encuentras nuevas y estupendas amistades de verdad, o simplemente gente con la que compartes algún momento, algún twittero 'salao' con el que te has cruzado muchas veces pero que hasta que no has roto la barrera no has tomado una copa en un pub de barrio. La gente, sí. Algunos nos decepcionan, pero la vida no es tan mierda como dije antes.
2. Ricky Rubio se lesiona de gravedad. Un cosa muy de persona humana es hacer pronósticos y únicamente recordárselos a los demás cuando son acertados. En mi caso, me he pasado estos meses muy orgulloso de un par de tuitazos que escribí en mayo o así pronosticando que Ricard triunfaría en la NBA, justo cuando más le llovía. Ahora también da cosica lo de su lesión, pero son gajes. Cuando se rompe una pierna un jugador de Segunda B no se monta este circo, a pesar de que eso ponga en peligro su modo de vida.
3. El Cáceres gana su quinto partido seguido en casa. Oye, no va mal la cosa. El equipo está jugando solventemente en el Multiusos y sus cuentas le permiten pensar en que va a cruzar el río del "playoff", el mismo que diferencia el éxito del fracaso. Qué menos que ser solventes en casa. Ahora es el momento de tirarse de los pelos por derrotas como las de Rioja o Clínicas. Bueno, ahora no. Quizás el momento sea dentro de siete jornadas.
4. El Cáceres intenta evitar su sexta derrota seguida fuera. Para clasificarse no vale simplemente con ganas los partidos como local. Hay que arrancar dos como visitante. Y para completar eso, dando por descontada de una puñetera vez la victoria de Clínicas (si no se gana en Benahavis prometo pedir la cabeza de Aranzana y de todos y cada uno de los jugadores del equipo), está teóricamente asequible en Huesca, antepenúltimo, con cambio de entrenador y demás zarandajas. Hay que ganar, hay que ser duros, hay que demostrar que se está jugando bien últimamente no por casualidad.
5. Me estoy enganchando a Breaking Bad. Supongo que no soy muy original, primero con el hecho de ver ahora más series que cine (dicen los entendidos que los guionistas y la pasta están ahora en las series) y luego siguiendo compulsivamente las andanzas de este hombre normal, Walter White, que de repente ve sacudida su vida y protagoniza una concatenación de momentos realmente increíbles. Humor negro, nihilismo, un toque tarantiniano... Otras series que veo: El Mentalista, CSI Vegas, Dos hombres y medio (incluso ahora, sin Charlie Sheen haciendo de sí mismo), House, Big Band Theory, La Mezquita de la Pradera, The Killing, Walking Dead...
6. Muere Ángel Sánchez. Muchas veces se puede saber si un adulto es buena gente al ver cómo le han salido los hijos. Con Ángel Sánchez no compartí muchos ratos, pero sí he escrito mucho sobre las hazañas deportivas de Javi Sánchez (supongo que algún día le darán la Medalla de Extremadura, como insiste constasntemente mi hermano) y he tenido algunas de las mejores conversaciones de mi vida con otro de sus muchachos, el poliédrico Carlos. Era, sobre todo, un tipo muy cacereño, un apasionado del deporte, se entregaba por todo. Se confirma, pues: la vida es una mierda.
7. ¿Sigo o no sigo la huelga? Siempre la misma pregunta, hace no mucho me pasó igual. Por un lado pienso que no ir un día a trabajar no va a solucionar nada, que la cosa está ya demasiado decidida y ultracocinada como para que paralizar el país signifique algo en realidad, o va a cambiar ninguna decisión política. Como a la mayor parte de vosotros, los sindicatos no me entusiasma, los veo más bien como un mal necesario. Pero también hay una parte de mí que dice: hay que hacer algo, hay que hacer algo, hay que hacer algo... Pero ¿qué?
8. Empieza la primavera (o casi). Hace nada estábamos con tres mantas. Y aún así, pagué 226 de la factura bimensual de gas. El tipo que nos dijo que pusiésemos un termostato digital porque la cosa iría mejor creo que estuvo un poco exagerado. O bien yo me lío con los botones. El caso es que ya se puede salir a la calle en camisa y esta ciudad se pone hermosa, hermosa. Lástima que dentro de nada me vaya a entrar mi clásica alergia primaveral. Si es que...
9. Cochinillo power. Fue hace un par de semanas y aún me estoy relamiendo. Estuve en el mítico sitio de Torrequemada en el que ponen cochinillo, que por cierto se llama "La Plaza". Pero en la conversación surgió un curioso debate: ¿hasta qué punto es importante la fama en este mundillo? Esta gente que lo lleva lo hizo bien en su momento y la cogió positiva. Y la mantiene. ¿Pero tanto como para dominar abrumadoramente el mercado del cochinillo en la provincia/región? Allí no había crisis, no. Hubo que reservar con tres semanas de antelación.
10. Nuevas amistades casi a los 40. Es una gran sensación, y no termino de acostumbrarme a ella, ni quiero hacerlo. Piensas que tienes casi 40 años, que tu vida está cada vez más encaminada a ir del trabajo a casa y de casa al trabajo, y sin embargo de vez en cuando encuentras nuevas y estupendas amistades de verdad, o simplemente gente con la que compartes algún momento, algún twittero 'salao' con el que te has cruzado muchas veces pero que hasta que no has roto la barrera no has tomado una copa en un pub de barrio. La gente, sí. Algunos nos decepcionan, pero la vida no es tan mierda como dije antes.
jueves, 23 de febrero de 2012
Petición satisfecha (habrá más)
Hace unos días hablábamos un poco en Twitter de la final de Copa del Rey de León-97 a raíz de colgar el vídeo del partido en una página. Resulta que no tengo mucha experiencia en esa historia y que la reproducción 'en streaming' se cuelga bastante, así es que lo mejor es descargar directamente el archivo aquí y que cada uno lo vea a su ritmo. Creo que irá mejor de esta manera. Os recuerdo que es un ripeo de VHS a avi y que tampoco es que tenga una calidad excelsa.
http://www.4shared.com/video/-kU5eLca/JOVENTUT-CACERES_COPA.html?refurl=d1url
A ver qué tal sale esto, lo estoy explorando. Tengo más partidos y espero poder ponerlos para compartirlos aquí.
Tengo poco humor por la mañana recién levantado, lo reconozco.
http://www.4shared.com/video/-kU5eLca/JOVENTUT-CACERES_COPA.html?refurl=d1url
A ver qué tal sale esto, lo estoy explorando. Tengo más partidos y espero poder ponerlos para compartirlos aquí.
Tengo poco humor por la mañana recién levantado, lo reconozco.
lunes, 20 de febrero de 2012
Historia cacereña del entrenador campeón de Copa
Riiiiing… riiiiiing.
Una buena mañana de febrero de 1998 sonaba el teléfono (fijo, claro) de casa de mis padres, en la que viví hasta el 2004. Yo estaba por allí, creo que solo, perreando un poco, pensando en mis cosas. No era un buen momento personal para mí. Tenía dudas sobre mi recorrido en el periodismo: ya llevaba unos años colaborando con el periódico, pero no terminaban de hacerme contrato. Me sentía, digamos, estancado. Esa chunguísima sensación de que hacer bien tu trabajo no te repercute económicamente.
Había decidido ir menos a la redacción y más a la facultad. Todavía me quedaba aproximadamente la mitad de la carrera de Filología por terminar y, pensé, si realmente no era tan bueno como yo pensaba y no me podía ganar dignamente la vida escribiendo noticias, ya podía comerme mi orgullo y quizás preparar una oposición para arrastrar mis huesos en un instituto.
Riiiiing… riiiiiing.
¿Tendré que cogerlo, no? Mi madre habrá bajado al Sereco a la compra. Mi padre, en la tienda, como siempre.
--¿Dígame?
--¿Javier Ortiz?
--Sí, soy yo, ¿quién es?
--Soy Pablo Laso.
--Ah, hola, Pablo. ¿Qué tal? ¿Qué te cuentas?
En realidad, yo ya sabía lo que se contaba. La noche anterior, Pablo Laso, que había llegado al Cáceres unas semanas antes, había acudido junto a su entrenador, Manel Comas, para dar una charla-coloquio a los residentes del Colegio Mayor Francisco de Sande, en pleno corazón de la ciudad monumental. Y mi mente empezó a enlazar cosas muy rápidamente.
Tenía curiosidad por ver qué se decía y fui al acto. No tanto por lo que fuese a decir Laso, sino Comas, que en este tipo de encuentros podía “soltársele la lengua” sobre el momento del equipo, especialmente desastroso, en los últimos puestos de la clasificación y enfrascado en una constante y costosa reforma de su plantilla de la que había formado parte el propio Laso. El Real Madrid, donde jugaba entonces, le había enviado a Cáceres más que nada para quitarse un problema: Ismael Santos era el base titular, utilizado sobre todo como ‘stopper’ defensivo, y el espacio que quedaba se lo peleaban dificultosamente José Miguel Antúnez y él. Demasiados pocos minutos para un jugador que, con 30 años, seguía siendo uno de los mejores nacionales en su puesto.
Comas no dijo gran cosa aquella noche, aunque sí se supo meter a los chavales en el bolsillo con su colección de anécdotas y alguna que otra sobrada. Laso le quitó foco, sobre todo en un momento en el que, tras abrirse el turno de preguntas, le cuestionaron por un Madrid que llevaba una temporada errática. Visiblemente a gusto, no tuvo reparos en reconocer que era “muy complicado” jugar al lado de Dejan Bodiroga porque absorbía mucho juego y tiros y que gente como Joe Arlauckas y, sobre todo, Alberto Herreros, lo estaban pasando mal. Una apreciación sorprendente viniendo de un deportista profesional, siempre prudentes ellos con lo de meterse en charcos, pero tampoco nada del otro jueves.
El joven Javier Ortiz olió ahí una noticia, pero no para el Periódico Extremadura, sino para Gigantes del Basket, cuya corresponsalía llevaba con mi hermano José María por entonces. Así es que elaboré un pequeño texto sobre el asunto recogiendo sus declaraciones (siempre en el contexto de una charla con universitarios) y lo envié por fax a la revista. Volvamos a la conversación, aclarando, por si no lo he hecho antes, que era la segunda o tercera vez que yo hablaba con Laso.
--Esto… Me han llamado tus compañeros de Gigantes para confirmar lo que dije anoche sobre el tema de Bodiroga.
--¿Y?
--Pues nada, que yo creo que es incorrecto que mandes esas declaraciones cuando las he hecho delante de chavales en un acto privado.
--No era un acto privado, Pablo. Estaba convocado públicamente y allí podía asistir cualquiera, no hacía falta que fuese de la residencia.
--Ya, pero tú sabes que no se habla lo mismo en un encuentro así que ante la prensa, por ejemplo. Que yo nunca hubiera contado lo de Alberto.
--Pues…
--Pues que me gustaría que eso no se publicase porque le puede hacer mucho daño al Madrid y tengo muchos amigos ahí. Javier, entiéndelo.
--Pero eso no es cosa mía. Tú lo has dicho públicamente y yo lo he enviado. Ahora ya es cosa de la revista publicarlo o no.
--He hablado con ellos y me dicen que si mantienes lo que les has mandado.
--Pues… Siento mucho si esto te jode de alguna manera. Yo lo he enviado y ahora creo que debería ser decisión de ellos publicarlo o no.
--Pero… tienes que comprenderlo, no lo dije en plan declaraciones en público…
--Ya… Yo no saco nada por esto, creo que pagan 1.500 pelas la pieza, pero no es cosa mía decidir si algo sale o no.
La conversación se enquistó. Pasa mucho que uno repite sus argumentos y el otro repite los suyos y no avanzas nada de nada. La cosa quedó en que él volvería a hablar con los de Gigantes.
La semana siguiente la historia no se publicó.
No es nada extraordinario tener una historia con Pablo Laso si estás en este mundillo. Lleva demasiado tiempo dentro de él y siempre debutando muy fugazmente: primero como jugador, a los 17 años, y luego como entrenador, casi justo después de retirarse, y en muy distintas categorías durante este tiempo, siguiendo los pasos naturales. Empezó en LEB 2 en Castellón, saltó quizás precipitadamente a ACB en Valencia, dio un paso atrás y lo hizo muy bien en Cantabria y San Sebastián (ascenso en Cáceres incluido), y después otra vez ACB con la historia ya conocida. Todos coincidimos en valorar que su triunfo en la Copa vale casi más por el estilo mostrado (ofensivo, valiente) que por romper una racha de tanto tiempo sin que los blancos la ganasen.
Sobre su papel en el medio año que permaneció aquí, cumplió ampliamente, dando incluso un perfil distinto del que solía ofrecer en sus anteriores equipos, Tau y Real Madrid. Anotó más como verdinegro, y, como era habitual, repartió juego en la pista. Y en los coloquios universitarios, claro.
jueves, 16 de febrero de 2012
Zengotitabengoa: Nos quitan un problema (diseño periodístico), pero también un buen reportaje (el hombre que lesionó a Messi)
Acabó el 'caso Zengotitabengoa' con la resolución esperada desde el domingo: el chico se va al Canarias y el Cáceres se ahorra algún dinero, además de asegurarse que no lo tendrá enfrente el viernes. Ya había quien temía que clavase 30 chinos. Lo diré brevemente: no soy muy partidario de lapidar al jugador, que tampoco creo que lo estuviese haciendo mal, aunque sí por debajo de lo esperado. Si no estaba cómodo, lo honesto es marcharse. Quizás por orgullo profesional tenía que haberse quedado y competir por los minutos que pensaba que creía que ya le iban a faltar, pero allá él. Tampoco parece que vaya a tener mucho más protagonismo en Canarias. Y al menos ha dado un margen al club para sustituirle, no como aquella vez que Sidao se largó a un día de cerrarse el plazo de fichajes. Lo que no sé es qué harán, la verdad. Lo mismo tiran con lo que hay o lo mismo traen a alguien. Se aceptan apuestas.
Con Asier, a la sección de deportes de El Periódico Extremadura se le va un problema también, aunque al mismo tiempo nos fastidia un temilla que teníamos guardado en el cajón (no es ninguna exclusiva, ojo) y que íbamos a publicar cuando hubiese oportunidad o, simplemente, cuando nos acordásemos.
¿El problema? La verdad es que en estos tiempos de periodismo digital en el que el espacio que se ocupa es ilimitado, cuesta trabajo hacer entender que tener a un jugador con su apellido en el equipo te hacía casi desear que no destacase o simplemente no fuese noticia. ¿Por qué? Era difícil titular con él en la edición de papel. Ponías "Zengotitabengoa tal..." y ya tenías medio titular ocupado, o te saltaba a la siguiente línea. Existe la cierta norma no escrita de que hay que poner en los titulares el equipo del que estás hablando. Y los tipos de letra en la sección de deportes son más grandes que los de las demás secciones, no preguntéis por qué. Lo mismo el diseñador se pensaba que nuestro lector es gilipollas o analfabeto.
Ahora ya no habrá más ese problema, que solía ser resuelto llamándole "Zengo".
El temilla que teníamos en el cajón y que ya no tiene sentido sacar es el que ahora sí voy a "fusilar" aquí. Los que sois muy "freaks", seguramente casi todos, los sabréis. Pero me da que no es una anécdota que se haya extendido mucho, a pesar de que se ha publicado en algún que otro medio. Resulta que Asier, cuando estaba en la Masía del Barça (porque allí no van solo promesas de fútbol, sino también de más deportes) coincidió con Leo Messi, que es prácticamente de su misma edad y con el que hizo amistad. El alero tenía 13 años y había llamado la atención a los ojeadores azulgranas. Luego también pasó por las canteras de Valencia y Bilbao sin consolidarse tampoco.
Como chavales jóvenes que eran, a veces hacían sus trastadas. Una de ellas era saltar por la noche al campo de entrenamiento anexo al Camp Nou para jugar algún partidillo de fútbol en la oscuridad. Debe ser un placer enorme, ¿no? A eso se apuntaban también los baloncestistas como Zengo, que tenía que ser un espectáculo corriendo detrás de un balón. A Messi debe sacarle como 30 centímetros, ¿no? Resultó que en una pelota larga ocurrió lo que tenía que ocurrir. El vasco calculó mal para intentar cogerla y chocó con el argentino, al que le produjo un fuerte golpe en el tobillo. Menudo susto.
Todos lo taparon para que no se descubriese la "excursión". El propio Messi engañó a sus entrenadores al empezar aparentemente bien el entrenamiento del día siguiente, pero al mínimo roce hizo como que se había lesionado en ese momento y se retiró a los vestuarios. La cosa no fue a más y, tras un par de días parado, volvió a la normalidad.
“Sinceramente, creo que sigue siendo muy tímido”, aseguró "Zengo" a El Heraldo de Aragón sobre su excompañero de Masía. “Leo no ha cambiado mucho. Pienso que sigue siendo el mismo... bueno, hasta donde te lo permite ser el mejor jugador del mundo (...) Recuerdo su pequeña estatura, pero también su tremenda fuerza. Todos sabíamos que le pinchaban por algo, pero en aquel momento
no conocíamos el porqué”
Ambos han conservado buena relación desde entonces y hasta se han visto cuando sus respectivos calendarios deportivos les han hecho coincidir. Hace no mucho, "Zengo" colgó en Twitter una foto suya con una camiseta de Leo... Literalmente. Se la había dado el propio futbolista. Ahí arriba la pongo.
Hubiese estado bien contar esta batallita un día que no hubiese actualidad. Ya no podrá ser.
Hasta aquí hemos llegado. Vaya, qué título de entrada más largo me ha quedado. Tampoco cabría en la edición de papel.
martes, 14 de febrero de 2012
Dos entrenadores (esa profesión adictiva)
Al baloncesto juegan los jugadores, pero hay una figura que tiene muchas veces incluso más protagonismo que los diez tipos que están en la pista: la del entrenador. Centro de todas las iras cuando las cosas van mal, entronizados cuando se gana, durante este tiempo imaginaréis que los he conocido de toda condición y pelaje. Y no solamente me estoy refiriendo a los de élite. También a muchos de cantera que llevan esto en la sangre con la misma pasión, o diría incluso que obsesión. Mientras que muchos de los que juegan lo hacen por diversión, negocio o simplemente inercia (son altos y tal), los que entrenan parece que están guiados por una enfermedad incurable. Hace no mucho escuché a Alberto Pesquera decir que, pese a que lleva diez años sin sentarse en un banquillo profesional y se dedica a otras cosas también relacionadas con el basket, si ahora le ofrecieran uno, lo cogería.
He visto pocas profesiones tan vocacionales, pero en las que sea también muy difícil ganarse la vida dignamente. Admiro a esos chicos que llevan a equipos cadetes o infantiles a los que les cierran el acta, pero con los que durante la semana le echan horas y sacrifican los fines de semana. Tienen el mismo veneno que los que están en la ACB, la NBA o la LEB Oro, pero no lo ven tan recompensado. Algunos surgen desde abajo y logran su recompensa: ese ideal de todo hombre que es trabajar en tu “hobby”. La mayoría solamente pueden soñarlo lejanamente.
La eterna reválida de Aranzana
Hace ya más de dos años que se ha convertido en el centro del universo baloncestístico cacereño. Normal tratándose de un entrenador que tiene que hacer prácticamente de portavoz del club, como ocurría con su antecesor, Piti Hurtado. En este tiempo, ha dado para conocerle en las buenas y en las malas, en las duras y en las maduras. ¿Y?Aranzana es, sobre todo, un superviviente. Un tipo que lleva tanto tiempo sin apenas quedarse en paro en una profesión tan competitiva tiene que encerrar algún secreto dentro de sí, aparte de sus conocimientos. Hay algo en su personalidad profundamente flexible, entre la rigurosidad castellana y cierta picaresca sureña que no sé si adquirió en Sevilla. El caso es que siempre se adapta a las circunstancias con una seguridad brutal en lo que hace.
No sabemos cómo acabará la temporada, pero es indudable que ya no goza del fervor del público en general. Ya hemos hablado algunas veces de la ultra exigencia de aquí, y este año es obvio que el equipo debería ir mejor, bastante mejor. Él lo sabe. Los que, como él dice, le están esperando para darle un garrotazo, aumentan, aunque las victorias frenan un poco esta tendencia que detectamos todos. Pero él sigue aplicando las mismas recetas que ha tenido siempre: un poco de mala cara por allí, un poco de buena cara por allá. Moldeando la realidad a su realidad. No estoy de acuerdo con los que lo consideran poco autocrítico: encaja y también, por eso mismo, es comprensible que de vez en cuando suelte alguna.
Por todo esto que cuento, por lo experimentado que es y porque se las sabe todas, me extrañó un poco el gol que le metieron desde Valladolid la semana anterior. En un momento delicado para el Cáceres, utilizaron su nombre como posible candidato al banquillo y al final nada de nada, cuando probablemente la solución que tomaron (darle el equipo al segundo) estaba ya tomada desde el principio. Error verse envuelto y no desligarse con contundencia de cualquier tipo de conversación. Es obvio que esto le restó más que le sumó. Debió olérselo. De él hay que esperar un fino olfato para estas cosas.
Ya sé que no es muy popular escribir bien de él últimamente, pero aquí lo dejo, me da igual: es un buen tipo. Pero todo se concluye en una frase: un entrenador vale lo que valen sus resultados. Serán los que le juzguen definitivamente aquí. Y hay que entrar en “playoff” y competir bien en ellos.
La dignidad de Juan Pedro Buigas
¿He dicho que un entrenador vale lo que valen los resultados? Mentira. A Juan Pedro Buigas no le ha valido de gran cosa ir 12-2 con el Femenino Cáceres. Se ha hartado de tantas y tantas cosas raras que pasan en ese club y la semana pasada cogió la puerta y se largó. Nadie, excepto la mayor parte de las jugadoras (que él pensará que es lo importante), le lloró para que siguiese.
A Buigas le ha derrotado por completo lo que a Aranzana únicamente le ha pasado rozando con el tema de Valladolid: la ingenuidad. Hace poco menos de un año se hizo cargo del equipo sabiendo lo difícil que es trabajar internamente ahí a nivel de todo: económicamente, personalmente... Lo hizo sabiendo lo que hay, pensando inocentemente que podía cambiarlo todo. Y “solamente” ha cambiado los resultados.
En realidad, lo ha hecho casi todo bien: una estricta elección de jugadoras (me lo imagino rodeado de vídeos, machacando a todo el mundillo en busca de referencias, exprimiendo a los agentes) y saber llevárselas a su terreno, hacer que funcionen con un baloncesto que, además, era bastante más vistoso del que suele ser el de chicas. Y no me lapidéis por el comentario si lo consideráis machista. Dicen, al hilo, que entrenar a mujeres es más difícil que entrenar a hombres. Al menos hace poco tiempo Esperanza Mendoza, la árbitra extremeña de la LEB, me decía que también era más complicado dirigir partidos femeninos, que ellas protestan mucho más por todos.
Dignidad. ¿Bonita palabra, no? Para un entrenador, entrenar es lo único adictivo. Por eso es especialmente valorable que este haya renunciado en un equipo que él había creado y que tenía el éxito de estar en la fase de ascenso ya muy a la vista. Supongo que ha pesado más lo que estaba sufriendo que lo que estaba disfrutando.
Ha sido una lástima, que ha derivado a un final casi surrealista: su dimisión se ha resuelto con el regreso al seno del club como director deportivo de Alberto Montes, que lo había abandonado hace unos años por divergencias graves con la pareja Angel Salgado-Vicenta Naranjo, y como entrenador de Jacinto Carbajal, al que echaron miserablemente por la misma época. Tienen que entender que esto haya sorprendido, y mucho, aunque parece evidente que hay un plan a corto plazo para que la alianza que se ha creado dé opción a otra cosa, supuestamente mucho más deseable para el baloncesto femenino local: un club fuerte y unido, sin cargas financieras. Veremos.
martes, 7 de febrero de 2012
El entrevistador entrevistado
José Manuel Rayo es un fiel aficionado al Cáceres que además acude a menudo a este rinconcito. El otro día tuvo la ocurrencia de sacarme en la web del sitio donde trabaja, uno de esos Nuevos Centros del Conocimiento que intentan divulgar el internet entre los sectores que más difícil lo tienen para ello, hablando del blog. Aquí está la página: http://mundolibre.tv/index.php
A los entrevistadores no nos gusta demasiado ser entrevistados, al menos a mí, pero con José Manuel me sentí a gusto, hablando de cosillas diversas en un rato corto. Si tenéis un rato echadle un ojo. Prometo para esta semana una entrada menos ególatra, jaja.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Un vídeo para recordar León-97
Sí, chicos. El de la peluca soy yo.
Seré breve. Sobre este tema hemos hablado muchas veces y creo que está dicho todo lo que tenía que decirse. Resulta que durante estos días (1, 2 y 3 de febrero) se cumplen 15 años del fin de semana de la Copa del Rey de León. Simplemente quería aportar una cosa que quizás no hayan visto muchos nostálgicos. Si encuentran fuerzas, pueden revisitar la final y mortificarse un poco, desear con toda el alma que esos triples de Xavi Crespo no entren. Uno acaba dando voces la pantalla, claro. La calidad no es excelsa (el paso del VHS a avi, ya imagináis), pero lo he colgado en este link. Espero que no haya problemas con los derechos de retransmisión y todo eso:
http://www.videoweed.es/file/y03kcs0csopk6
Está interesante porque al principio de esa retransmisión (que llevan codo con codo Ramón Trecet y Pedro Barthe, qué lujo) también se hace un repaso de cómo llegó el Cáceres a la final. Y eso sí que gusta realmente verlo. Fueron días muy especiales para todos.
Os dejo un segundo enlace al respecto. Hace cinco años, durante el "lock out" del baloncesto en Cáceres, escribí además un reportaje que también merece la pena visitar:
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/deportes/diez-anos-de-una-gesta-inacabada_283129.html
En fin, recuerdos.
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