lunes, 20 de febrero de 2012

Historia cacereña del entrenador campeón de Copa


Riiiiing… riiiiiing.

Una buena mañana de febrero de 1998 sonaba el teléfono (fijo, claro) de casa de mis padres, en la que viví hasta el 2004. Yo estaba por allí, creo que solo, perreando un poco, pensando en mis cosas. No era un buen momento personal para mí. Tenía dudas sobre mi recorrido en el periodismo: ya llevaba unos años colaborando con el periódico, pero no terminaban de hacerme contrato. Me sentía, digamos, estancado. Esa chunguísima sensación de que hacer bien tu trabajo no te repercute económicamente.

Había decidido ir menos a la redacción y más a la facultad. Todavía me quedaba aproximadamente la mitad de la carrera de Filología por terminar y, pensé, si realmente no era tan bueno como yo pensaba y no me podía ganar dignamente la vida escribiendo noticias, ya podía comerme mi orgullo y quizás preparar una oposición para arrastrar mis huesos en un instituto.

Riiiiing… riiiiiing.

¿Tendré que cogerlo, no? Mi madre habrá bajado al Sereco a la compra. Mi padre, en la tienda, como siempre.

--¿Dígame?

--¿Javier Ortiz?

--Sí, soy yo, ¿quién es?

--Soy Pablo Laso.

--Ah, hola, Pablo. ¿Qué tal? ¿Qué te cuentas?

En realidad, yo ya sabía lo que se contaba. La noche anterior, Pablo Laso, que había llegado al Cáceres unas semanas antes, había acudido junto a su entrenador, Manel Comas, para dar una charla-coloquio a los residentes del Colegio Mayor Francisco de Sande, en pleno corazón de la ciudad monumental. Y mi mente empezó a enlazar cosas muy rápidamente.

Tenía curiosidad por ver qué se decía y fui al acto. No tanto por lo que fuese a decir Laso, sino Comas, que en este tipo de encuentros podía “soltársele la lengua” sobre el momento del equipo, especialmente desastroso, en los últimos puestos de la clasificación y enfrascado en una constante y costosa reforma de su plantilla de la que había formado parte el propio Laso. El Real Madrid, donde jugaba entonces, le había enviado a Cáceres más que nada para quitarse un problema: Ismael Santos era el base titular, utilizado sobre todo como ‘stopper’ defensivo, y el espacio que quedaba se lo peleaban dificultosamente José Miguel Antúnez y él. Demasiados pocos minutos para un jugador que, con 30 años, seguía siendo uno de los mejores nacionales en su puesto.

Comas no dijo gran cosa aquella noche, aunque sí se supo meter a los chavales en el bolsillo con su colección de anécdotas y alguna que otra sobrada. Laso le quitó foco, sobre todo en un momento en el que, tras abrirse el turno de preguntas, le cuestionaron por un Madrid que llevaba una temporada errática. Visiblemente a gusto, no tuvo reparos en reconocer que era “muy complicado” jugar al lado de Dejan Bodiroga porque absorbía mucho juego y tiros y que gente como Joe Arlauckas y, sobre todo, Alberto Herreros, lo estaban pasando mal. Una apreciación sorprendente viniendo de un deportista profesional, siempre prudentes ellos con lo de meterse en charcos, pero tampoco nada del otro jueves.

El joven Javier Ortiz olió ahí una noticia, pero no para el Periódico Extremadura, sino para Gigantes del Basket, cuya corresponsalía llevaba con mi hermano José María por entonces. Así es que elaboré un pequeño texto sobre el asunto recogiendo sus declaraciones (siempre en el contexto de una charla con universitarios) y lo envié por fax a la revista. Volvamos a la conversación, aclarando, por si no lo he hecho antes, que era la segunda o tercera vez que yo hablaba con Laso.

--Esto… Me han llamado tus compañeros de Gigantes para confirmar lo que dije anoche sobre el tema de Bodiroga.

--¿Y?

--Pues nada, que yo creo que es incorrecto que mandes esas declaraciones cuando las he hecho delante de chavales en un acto privado.

--No era un acto privado, Pablo. Estaba convocado públicamente y allí podía asistir cualquiera, no hacía falta que fuese de la residencia.

--Ya, pero tú sabes que no se habla lo mismo en un encuentro así que ante la prensa, por ejemplo. Que yo nunca hubiera contado lo de Alberto.

--Pues…

--Pues que me gustaría que eso no se publicase porque le puede hacer mucho daño al Madrid y tengo muchos amigos ahí. Javier, entiéndelo.

--Pero eso no es cosa mía. Tú lo has dicho públicamente y yo lo he enviado. Ahora ya es cosa de la revista publicarlo o no.

--He hablado con ellos y me dicen que si mantienes lo que les has mandado.

--Pues… Siento mucho si esto te jode de alguna manera. Yo lo he enviado y ahora creo que debería ser decisión de ellos publicarlo o no.

--Pero… tienes que comprenderlo, no lo dije en plan declaraciones en público…

--Ya… Yo no saco nada por esto, creo que pagan 1.500 pelas la pieza, pero no es cosa mía decidir si algo sale o no.

La conversación se enquistó. Pasa mucho que uno repite sus argumentos y el otro repite los suyos y no avanzas nada de nada. La cosa quedó en que él volvería a hablar con los de Gigantes.

La semana siguiente la historia no se publicó.

No es nada extraordinario tener una historia con Pablo Laso si estás en este mundillo. Lleva demasiado tiempo dentro de él y siempre debutando muy fugazmente: primero como jugador, a los 17 años, y luego como entrenador, casi justo después de retirarse, y en muy distintas categorías durante este tiempo, siguiendo los pasos naturales. Empezó en LEB 2 en Castellón, saltó quizás precipitadamente a ACB en Valencia, dio un paso atrás y lo hizo muy bien en Cantabria y San Sebastián (ascenso en Cáceres incluido), y después otra vez ACB con la historia ya conocida. Todos coincidimos en valorar que su triunfo en la Copa vale casi más por el estilo mostrado (ofensivo, valiente) que por romper una racha de tanto tiempo sin que los blancos la ganasen.

Sobre su papel en el medio año que permaneció aquí, cumplió ampliamente, dando incluso un perfil distinto del que solía ofrecer en sus anteriores equipos, Tau y Real Madrid. Anotó más como verdinegro, y, como era habitual, repartió juego en la pista. Y en los coloquios universitarios, claro.

4 comentarios:

Popo dijo...

Hola Javier.

Curiosa la historia. Supongo que conseguiría fácil tu número fijo...

Ese año fue una temporada rara en cuanto a la confección de la plantilla se refiere (repercutiendo posteriormente en todo), sobretodo por los "yankees" interiores, y el típico tercer extranjero exterior... Fue extraño ver dos bases nacionales (muy) contrastados como Arcega y Laso (todo un lujo), y, detrás, quizás un Juan Bernabé en las "últimas"... 3 bases, ya te digo: año raro en la confección de la plantilla.

Un saludo,

Popo
@ialorenzopopo

Anónimo dijo...

Hola Javier, esta historieta con Laso no está mal pero pensé que ibas a contar la de cuando te lo encontrastes en la fase final de la copa del rey en Málaga, creo que en el 99 o en el 2000 en un garito al final de la noche. Tienes razón. Si estás en el mundillo -incluso no estando- es fácil haber tenido alguna que otra anécdota. jajajajaj

Juan dijo...

Supongo que lo correcto es extremar las precauciones cuando uno es un personaje relativamente conocido, como ocurría con Laso... Planteas un asunto interesante, si bien entiendo tu postura.

Precisamente algo parecido podía vivirse en las charlas/conferencias que se montaban en las primeras ediciones del campus del San Antonio... Al final de la jornada, los Mike Smith, Javier Imbroda, Nacho Rodríguez o Quique Villalobos daban una rueda de prensa para los chavales del campus, y supongo que habría preguntas comprometedoras ( reconozco que no me acuerdo...) Creo que vino algún periodista en alguna ocasión... Parece claro que no se trata un off the record... aunque entiendo un poco ( sólo un poco ), la postura del deportista... Insisto, tema para debatir...

Bueno, Javier, Lyman me ha dicho que habías escrito algo en el Twitter de lo de la Copa Presidente, y allá que me he ido... Me ha hecho ilusión leer tu tweet. Gracias.

Y hablando de agradecimientos, el más grande para Lyman que se hizo una kilometrada muy seria para rememorar viejas batallas... Un abrazo megacracks .

P.D.: Gran entrada la de Gustavo y Juan Pedro... La semana vino intensa y no me lancé a comentar... pero muy buena.

Anónimo dijo...

Ay este javi javi javi lo mejor es que GIGANTES, pasó del tema ¿? Pablo Laso cuantas asistencia daría en la nba? que casi por salir te apuntan una...

PD Se dice por los mentideros de la copa del rey que han echado de menos a más de una, y la otra que el año que viene ya hay reserva en boggo para una cena de esas "raras" tuyas , lyman desde su casa balnca será el anfitrión
PD2GRANDE JUANNNN , nueva juventud un abrazo de TU CASA cacereña