martes, 27 de mayo de 2008

Simplemente Martín




Os dije hace un par de días que escribiría sobre él y se me ha adelantado él escribiendo (un poco) sobre mí. Hoy en mi periódico publica Martín Fariñas un artículo sobre las sensaciones que le provocó el partido del sábado. Como es habitual, ha estado preciso, emocional, profundamente cariñoso. Aquí os lo copio y pego por si no habéis tenido la oportunidad de leerlo. Se titula "Vuelve Cáceres a redoblar".




Gracias, amigo Pedro Núñez. Gracias por invitarme el pasado sábado a presenciar el segundo partido de la eliminatoria para la fase de ascenso a la LEB Oro. La primera impresión al bajarme del coche fue ver grupos de aficionados que se dirigían hacia el pabellón con bufandas, trompetas y demás artilugios. Esto empezaba bien. La recuperación del sentimiento de pertenencia a Cáceres y al Cáceres caminaba hacia el Multiusos.
Redoble.
No hube andado ni siquiera veinte pasos cuando me encuentro con José María Bermejo acompañado de Santos Chaso, como si el tiempo no hubiera pasado. Buscaban un cafetito. Los dos con ánimo de apoyar para sacar el duelo adelante.
Redoble.
Ya en el interior del pabellón los ´Ortiz brothers´ me saludan amigablemente. Al menor lo recuerdo dándome prisas en una entrevista hace 16 años porque su examen de griego no podía esperar. La saga Mangut también estaba al pie del cañón. El pequeño, Marco, se ha convertido en todo un ´profesional´.
Redoble.
En el palco se ve el espectáculo de otra manera, con detalles que desde la pista tienen otra valoración. Desde el palco se gana o se pierde antes de que empiece. Se anhela ver la respuesta de la afición. Dejar más o menos sillas vacías supone el reconocimiento.
Si de buen trabajo hablamos, el equipo directivo lo ha realizado. Apostó antes de que se iniciara la temporada por devolver sin prisas, pero sin pausa, la corriente emotiva perdida hace años. Este es, sin duda, el mejor fichaje de la temporada. Recobrar las ganas de ver y sentir baloncesto Cáceres. El grupo de directivos ha sabido encontrar los recursos para devolver parte de lo perdido. El fichaje estrella ha vuelto. Y es de aquí.
Redoble.
Volver a escuchar El Redoble es síntoma de que todo va bien. Todo va por el buen camino. Más tarde o más temprano se conseguirán los objetivos. En esta tarea los aficionados tienen la última y definitiva palabra.
Pedro se emocionaba señalándome los numerosos grupos de niños que animaban. Le respondía que muchos de ellos habrán escuchado una y otra vez a sus padres y abuelos las historias de esos días en que Cáceres se emocionaba. Para todos ellos es el momento de poder vivir algo parecido por el módico precio de querer ser actores en esta historia. Será ahora o más tarde.
Redoble.
Para poner la guinda como por casualidad Carlos Sánchez-Polo, me saluda a la salida. Lo encuentro mas relajado y sonriente ahora. La transfusión de Redoble bien administrada hace maravillas. Gracias Pedro, por El Redoble. Felicidades a todos por el ultimo ´fichaje´.




En fin, espero que os haya gustado tanto como a mí. Coge bien las esencias de lo que fue el ambiente del partido, él que puede hablar mejor que nadie de eso porque fue el entrenador del ascenso a la ACB, hace ahora 16 años.




Nunca le olvidaré porque fue a la primera persona a la que entrevisté, una oscura tarde de febrero de 1992. En plena vorágine de aquel equipo al que nadie podía parar aparecí por esas cosas que pasan en la vida. Yo por entonces todavía hacía COU y el incidente que relata sobre el examen de griego no fue tal exactamente, sino de latín. Es cierto que echaba unos ratos en el periódico al mismo tiempo intentando aprender la profesión y luchando al mismo tiempo contra las declinaciones y contra lo mucho que me deslumbraban Martín y esos jugadores a los que todo el mundo adoraba, incluyéndome yo.




Conectamos bien, pero al poco tiempo también tuve un disgusto enorme con él porque no le gustó algo que escribí sobre uno de esos derbis tan calientes Caja Badajoz-Cáceres y vino a la redacción a quejarse. Con el tiempo puede parecer una tontería, pero aquella fue una especie de "estreno" por mi parte: viviría para siempre con la responsabilidad de lo que uno publica y el convencimiento de que no podía gustarle a todo el mundo, incluyendo a gente a la que apreciaba y aprecio. Algo similar me sucede con Piti Hurtado ahora: él también hizo el mismo examen de latín aquel día conmigo y el tiempo nos ha mantenido cerca en esta película tan extraña, cada uno en su papel, con cierta complicidad pero también sabiendo que no siempre vamos a estar de acuerdo.




No nos desviemos. Aquel incidente del Caja Badajoz-Cáceres no generó desconfianza entre nosotros. Simplemente sucedió y él supo pasar página seguramente mejor que yo. La temporada siguió siendo tan tremenda (la decepción de Andorra, el subidón de Prohaci) y luego vivimos el episodio amargo de su destitución, el 3 de diciembre de 1992, cuando aún no se habían cumplido seis meses del ascenso. Así es la vida de un profesional del deporte: hoy eres dios y en un abrir y cerrar de ojos te ves fuera de un proyecto que tú has engendrado.




Es una persona muy especial, creo que la más cercana con la gente que haya podido haber aquí y que habrá. Con los nervios siempre a flor de piel --no he visto a un entrenador tan intenso en la banda--, con máxima exigencia y al mismo tiempo máxima humanidad, la canasta de Freixanet supuso la cima de una carrera que luego volvió a flirtear con la gloria. Volvería a entrenar en ACB con el Fuenlabrada, que había comprado plaza, pero sería destituido al poco tiempo, y años después acercaría al Círculo Badajoz a un ascenso que impidió el Menorca. No ha vuelto a entrenar y ahora es el jefe de la obra social de Caja Rural de Extremadura, alejado moderadamente del baloncesto. Curiosamente, José María Bermejo, con el que acabó a tiros en el 92, le recuperó para la dirección deportiva del equipo que bajaría en el 2003. Aún no me explico cómo aceptó aquello: era imposible trabajar con tanto caos económico y tanta decepción acumulada, tan claro que estaba que todo se iba al garete.




Su dicotomía --nacido y adorado en Alcántara, crecido en y ciudadano de Badajoz-- explica lo profundamente extremeño que se siente. Siempre le recuerdo una frase que me soltó el 10 de mayo en el pasillo de vestuarios de la Ciudad Deportiva, después de ser duchado por sus jugadores . "Lo que hemos hecho es más importante que el descubrimiento de América". Luego aclaró que se refería a los fastos de celebración en la región del quinto centenario de la llegada de Colón a América, aquel programa denominado "Extremadura enClave 92". Todo un genio al que cada vez admiro más.

4 comentarios:

Luis Ramos dijo...

¿En mi periodico?

Será en el periódico en el que trabajas,pero en ningún caso el tuyo,no?

A ver si redactamos mejor la noticia y nos dejamos de egocentrismos

Javier Ortiz dijo...

Sinceramente, espero no molestar, pero creo que es MI periódico. Después de pasar 16 de mis 34 años vinculado a él, es MI periódico, me siento muy identificado con ese trabajo y esa redacción, con la gente que curramos allí y con la gente que nos lee cada día. ¿Tú crees que Panadero o Sanguino se refieren al Cáceres 2016 como "el club en el que trabajo" o como "mi club"?

Gracias por el comentario. Me ha hecho pensar y me ha gustado la conclusión. Disfruta del blog.

Anónimo dijo...

Martin Fariñas.... es la típica persona que con solo un comentario puede llegar a emocionarte, y así me pasó con él en muchas ocasiones. Fue el alma de aquel equipo, lástima que no pudiera triunfar luego, aunque para nosotros fue el verdadero triunfador. Gracias Martín por todo lo que nos diste y aún sigues dándonos.

Anónimo dijo...

Episodios Nacionales, bien valen