lunes, 30 de enero de 2012

G Vázquez, Nueva York y la gozosa esclavitud de nuestros sueños

Me ha agarrado cierta melancolía esta mañana desde que he leído esto: G Vázquez deja Nueva York después de año y medio. Como cuenta descarnadamente, lo hace por mera cuestión económica: le resulta imposible mantenerse allí, malviviendo hasta extremos insospechados y hasta con tuberculosis. Enfermedad romántica donde las haya, claro.


Para quienes no lo sepan, Gonzalo es, en opinión de muchos, el mejor escritor de baloncesto en castellano, un Segurola sin un chavo en el bolsillo, el prototipo de antihéroe del periodismo. Muchos le habréis leído en ACB.com, en Eurosport.com, e incluso en su particularísimo blog Psicobasket. También intervino en aquel inolvidable Informe Robinson sobre Manute Bol. Puede gustar o no gustar, pero desde luego es distinto, trasgrede, provoca, va más allá de lo meramente aparente con un verbo luminoso y voraz. La NBA es otra cosa con sus palabras, su visión única, entre la épica y la radioactividad, entre ser un erudito y un Charles Bukowski de las canastas.

Su relato de por qué se va y cómo se va me ha dejado seco, tocado, en una semana en la que no estoy precisamente feliz por otras cuestiones más personales. No es en absoluto amigo mío (el colegueo se estila demasiado en esta profesión, la mía) y simplemente nos hemos cambiado un par de mensajes. Una vez le vi, sin caer en que era él, en la presentación de un libro en la Fundación Ferrandiz. Ni siquiera es mi modelo periodístico. No soy tan retórico, tan arriesgado. Me van más los que son como yo, tipos de trinchera provinciana como Carlos Rodríguez (Tenerife), Miki de Pablos (Valladolid/Zamora), Diego Almendres (Burgos), los Sergios de Zaragoza o Rubén Almagro (Algeciras). Los que nunca escribiremos desde Manhattan o alrededores, por mucho que quizás fantaseemos con ello.

Vázquez vivió su fantasía y ahora se vuelve, chocando de bruces con una realidad que supongo que intuía desde hace tiempo. Es la imagen perfecta de cómo somos esclavos de nuestros sueños, y del coraje que tienen algunos al intentar perseguirlos, hacerlos realidad. Él estuvo allí durante un segundo, quizás escenificando la canción de Iván Ferreiro "NYC" o, poniéndonos cinematográficos, siendo el Jon Voight de Cowboy de Medianoche, pero en el Madison Square Garden.

Me temo que su cuerpo volverá, pero que él se quedará allí, paladeando cada “shuop” de las redes cuando entra un balón, o con el infecto sudor de las estrellas en el vestuario aún pegado a las napias. Viviendo su propia epopeya y construyéndose una leyenda como las leyendas sobre las que él escribe con tanta precisión. Nuestro frikismo baloncestístico ya tiene un escritor maldito.

Yo, de hecho, no he regresado de Nueva York aún, dos años y medio después de estar una semana en el mismo hotel en el que quizás a Strauss-Khan se le fue la mano, oliendo la NBA muy de lejos al asistir únicamente a un partido de su sucedáneo femenino, la WNBA, un Shock-Liberty que no recuerdo quién ganó. Todo lo contrario (y todo más cobarde, claro) que la aventura de Vázquez. Al menos fue en el Madison, ese círculo engañoso donde el tipo se dejó jirones de su alma. Suerte en tu nueva/vieja vida, G. Nadie te quitará lo "bailao".

5 comentarios:

Juan dijo...

Buena entrada.

Está bien tocar estos palos de vez en cuando.

Admiro a la gente que va hasta el final en aquello en lo que cree o le ilusiona. Curiosamente, esa gente, para parte de la sociedad son freaks. Yo, sin embargo, creo que la vida es para quien la sabe vivir apasionadamente. Y este tío, está claro que vive de esa manera.

Parece evidente que tu protagonista llega al final de su viaje. Que no se desanime. Hoy le toca reponerse de ese revés en forma de regreso; mañana probablemente tendrá que reponerse de algunos grandes momentos que le tocará vivir... Porque de los grandes momentos también hay que reponerse, aunque mucha gente no lo sabe.

No le conocía, me sonaba... seguro que lo habré leído en alguna ocasión. En cualquier caso prefiero tu estilo de trinchera provinciana. Y más ahora que aprecio cierta valentía en el periódico. El artículo me ha parecido un poco denso, pero no cabe duda de que es un tipo interesante.

Buenas noches al grito de Ole.ole.ole.

P.D.: Recuerdos a ti Popo. Ese Atleti

lyman dijo...

Lo que sí está claro es que Gonzalo Vázquez es un tipo peculiar, que no pretende casarse con nadie y que, cuando escribe, no se entretiene en pensar en el "estómago" del lector (para muestra, un botón:http://www.jotdown.es/2012/01/gonzalo-vazquez-a-nadie-ha-favorecido-mas-el-tiempo-que-a-magic-johnson-sigue-sin-haber-nada-como-el/).

A mí personalmente no me hace especial gracia, casi supone en ocasiones un "esfuerzo" leerle y me suelo guiar por gente más empática (sea lo que sea esto); pero sabe de lo que habla y habla de lo que sabe, que tal y como esté el panorama es muy de agradecer, y por eso a veces leo sus artículos.

Para mí lo importante de la aventura de Vázquez en NYC es que lo ha intentado. Incluso se ha mantenido mucho tiempo en una ciudad en la que muchos pretender vivir pero se ven "acordonados" frente al río, en Queens o New Jersey. Hay que hacer auténticos malabarismos con las finanzas del día a día y supongo que eso acaba pasando factura...ha tenido el coraje de ver cumplida su ilusión y, eso y sólo eso, es con lo que yo me quedaría.

Me ha gustado lo de reponerse de los "grandes momentos" que señala Juan.

Saludos

PD Reconozco que este tipo de entradas me gustan especialmente...

Javier Ortiz dijo...

Bueno, gracias por vuestros comentarios también. No todo va a ser baloncesto catovi. Somos un producto de todo lo que nos rodea, de lo que vemos, escuchamos, leemos. De lo que se mete en nosotros y ahí queda. Y también intentamos ser parte de los demás. Intercambio y simbiosis, aunque esta última yo creo que ya la pasé de niño.

Es cierto, Ly, que G Vázquez es a veces demasiado barroco, que va demasiado allá en sus diatribas. Ahí está también el valor de su valentía, una expresión de lo mismo que hizo al irse casi con una mano delante y otra detrás a Manhattan. A menudo pienso que un periodista es lo que escribe, para lo bueno y para lo malo.

¿Muy pendientes de lo que pueda pasar con Gustavo y Valladolid, chicos? Queda mucho día, sí. Espero que hoy se sepa algo. No os daré el gustazo de escribir ese "yo no lo veo" que luego me estéis restregando una buena época. Veremos.

Juan dijo...

Buenos comentarios!

Ly, lo de reponerse de los buenos momentos no es mío. Al poco de caer ( un año más ) en la opo, Almarza me escribió un breve correo que no olvidaré.

Decía " Ánimo Juan. Este año te toca reponerte del revés sufrido ( o fracaso ) . El año que viene probablemente tendrás que reponerte de los triunfos." Me gustó mucho, -como a ti-. Y pensé que es algo muy cierto.. ahí tenemos a Amy Winehouse...

Javi, permanecemos atentos, muy atentos al tema Gustavo/ Valladolid.

Abrazos

Popo dijo...

Buenas noches,

menuda sorpresa me he llevado con la entrada: algo diferente... Llevo siguiendo desde hace años a Gonzalo Vázquez, principalmente por sus famosos artículos en ACB.com (escribe como si fuera un Cervantes eh... la mejor historia que he leído, la del puñetazo a Tomjanovich en el antiguo FORUM de Los Ángeles), y por alguno de Solobasket. Hace semanas me enteré que también colabora en Eurosport.

Ya en el reportaje de Manute Bol, le puse cara, y habló claro, conciso, y, sobre todo, con conocimiento (algo vital que tiene que tener un periodista): Manute Bol fue un juguete en la NBA.

Javier, ¿estás metido en el nuevo proyecto de revista que nace con el nombre de "Cuadernos de Basket"? Es que te vi hace tiempo un tweet manifestando tu malestar porque no te habían llamado para escribir... a ver con qué artículo nos deleitas.

Un saludo y buenas noches,

Popo



P.D.: Juan, este Atleti es diferente, no por los 10 puntos de 12, sino por los 0 goles recibidos en 4 partidos. A por el Valencia. Me alegré mucho de verte en el Multiusos en Navidades.