martes, 24 de enero de 2012

Órdago de oportunidad


Hay una cosa muy de mi profesión que es, cuando te han pisado una noticia, decir: “boj, eso ya lo sabía yo. Lo que pasa es que no lo he publicado porque…”. Una forma de no digerir el fracaso como otra cualquiera, o de expresar una envidia (insana, como las envidias de verdad) como la que le tengo a menudo a Chema de Lucas. En mi caso, me enteré del más que posible fichaje de Francis Sánchez unos minutos antes de que lo publicase Solobasket, pero creo que no me hubiese atrevido a soltarlo en mi medio en ese momento porque, sinceramente, no me lo creí mucho. “¿Francis a un paso del Cáceres, me cuentas? Anda ya. No sé si es lo que necesita el equipo y estará pidiendo una pasta, le quería media LEB. Estaban buscando a un pívot que ocupase el puesto de extranjero de Bouldin. Además, los directivos se han pasado todo el año rajando de él porque a final de la temporada pasada amagó con recurrir al aval federativo para asegurarse la última mensualidad. Ahora resulta que ya no es un jeta, ¿no?”. Qué ingenuo soy a veces.


En esas estaba yo y saltó el tema en Solobasket, firmado por el gran De Lucas, uno de esos personajazos / freaks de la información baloncestística que acierta en un alto porcentaje de las (numerosas) noticias exclusivas que da. Me quito humildemente el sombrero ante él, porque no sólo daba lo de Francis, sino también el fichaje de Sergio Olmos. Vaya, vaya. Revolución toca. Me queda colgarme la medallita de que un par de días antes había publicado en el periódico que el futuro de Dreke Bouldin era muy negro. Tanto que en León ya jugó su último partido.

¿Qué ha pasado? Después de lo del sábado, me ha ido cuadrando todo un poco más. Apunten, paso a paso sobre las dos operaciones, aunque estén íntimamente unidas:

Tema Francis:

Ha sido lo que Grisson llamaría “un crimen de oportunidad”. No es exactamente lo que buscamos, pero como sale barato (comparado con lo que ha cobrado aquí en los dos últimos años), pues nos lo aseguramos como recambio para el exterior de Bouldin. No traemos a un americano de poco caché que, a la larga, se nos pone en un pico entre vuelos y licencias, porque con el dinero con el que contamos ya se ha visto que no hemos dado en el clavo las dos veces anteriores, ni con Carleton Scott ni con Dreke. Por los motivos que sean.

¿Que Francis no es un defensor? Obviamente no. Pero es un jugadorazo para esta categoría, eso es indudable, un anotador muy solvente que desde luego subirá la nota media de los aleros. Como llevamos toda la temporada diciendo, Asier, Robles y Forcada son tres jugadores normales, cumplidores, pero ninguno es una estrella, gente que te levante un partido. Además, Francis tiene envergadura y puede más o menos defender a los “treses” altos de la categoría. La temporada pasada mejoró bastante en este aspecto. Supongo que es lo suficientemente maduro como para saber que no viene aquí a pasearse y a tirar cuatro bernardas, siendo el último en llegar.

Tema Olmos:

Mmmmm… El hombre alto que llevaba pidiendo Gustavo semanas y semanas. Al principio iba a ser un americano y os aseguro que lo de Kahiem Seawright iba muy en serio, aunque el tipo tiene demasiadas novias. Y ocurría otra vez lo mismo que lo de Bouldin: al club se le están quitando las ganas de apostar por americanos sin experiencia en la LEB Oro, o tan siquiera en Europa. Leon Williams está saliendo más o menos bien, aunque hay coincidencia general en que su rendimiento ha bajado en las últimas semanas. El lugar común es que le llegan pocos balones. No parece que ahora le vayan a llegar más, pero bueno...

Al lío de Olmos, "rara avis" en este mundillo. Un 2,13 con una licenciatura en Temple en Matemáticas, cuatro años no muy llamativos en la NCAA y otros dos en LEB Oro en los que tampoco ha terminado de explotar. 25 años ya. Un jugador en desarrollo, con fama de blandito, pero es un cuerpo al que le costará poco adelantar en la rotación al desmesurado Justin Sedlak y a Juan Sanguino, que ya debe estar acostumbrado a que le fichen un compañero de posición a estas alturas de año (Berzins, Valeika).

Aranzana ha querido probar otra cosa, ver si puede sacarle a Olmos la agresividad y el empuje que no consiguió, por ejemplo, Natxo Lezkano en Palencia, aunque sus promedios en el ‘playoff’ de permanencia de la temporada pasada fueron buenos, lo que denota cierta progresión. Está hasta el gorro de Sedlak (apuesta suya) y de Sanguino (en este caso se le emplea por, como cada verano, tragar con su renovación).

Conclusión:

La directiva ha echado un buen órdago. Con todos los matices que os acabo de exponer, la calidad de la plantilla sube. Y ojo si no hay más sorpresas porque una plaza de extranjero está libre. Los Núñez, Chacón y compañía tienen muchos defectos, pero no se les puede reprochar desinterés por el equipo. El mensaje es claro: hay que meterse en los “playoffs” y, con lo que había hasta hoy, no estaba nada claro. Derrotas como la de León son destructivas. Y una vez en la primera eliminatoria, hay que ser competitivos. Muy competitivos. Complejos cero.

No estoy muy en el mensaje ese apocalíptico de que es un riesgo enorme a nivel económico meterse en dos jugadores más. No creo que pagarles estos 3-4 meses que quedan de competición no puede suponer más de, pongamos muy por lo alto, 35.000 euros. Además, ellos sabrán. Han avalado y si no pagan, el movimiento se les volverá en contra. Y no son tontos como para permitir eso.

Sí veo que esto intenta ser un revulsivo, un mensaje al público y al propio entrenador: echamos el resto, le quede mucho o poco al proyecto. No será por pasividad.

5 comentarios:

lyman dijo...

Voy a ser corto (o muy corto) o aún peor, inmediato (o muy inmediato):

estos fichajes no van a cambiar de forma significativa el curso de la temporada, más todavía cuando al grueso de la afición le importa poco o nada perder 1 y ganar 2, que ganar 2 y perder otro -fuera,sobre todo- (signo de cualquier deporte, que diría con acierto Iron).

A mí, personalmente, me resulta casi irrelevante el final de temporada si la imagen (si queréis casera) no mejora; simplifico mucho, pero en enero del 12 lo quiero es basket en CC más años, y barrunto que depende tanto del resultado final que de la percepción "pública" del CC...el famoso acuerdo tripartito nos ha perjudicado en "dineros" aún cuando la base fuera positiva para el CC...

Divago, lo sé, pero mi opinión del rumbo que toma el equipo no puede aislarse de que esto no(debiera) ser cosa de un año.

SAludos

Felipe dijo...

A mí también me parece que todo es muy sencillo, aunque de otra manera: Ganar partidos, muchos partidos, es lo que enciende la llama de la afición. Y, visto desde este prisma tan simple, creo que los fichajes son un acierto: Es incuestionable que con ellos el equipo ha mejorado ostensiblemente y más victorias deberían llegar. Negarlo a priori es de ser cenizo (con perdón, eh).

Sí creo que el futuro dependerá del resultado deportivo de esta temporada. Por eso creo que los fichajes llegan en el momento clave, porque hacer una gran segunda vuelta, remontando, yendo de menos a más (aunque ya vea sumamente improbable acabar 5º), es lo que daría alas tanto al equipo como a la afición, y por extensión al proyecto... el cual, creo, se jugará definitivamente su futuro a 5 partidos con factor cancha en contra allá por el mes de mayo. Where amazing happens.

De momento, el aficionado ha recibido un importante chute de adrenalina en pleno corazón cuando ya estaba cerca del electrocardiograma plano: Primera batalla ganada. Ahora, a por la segunda: Granada. Y luego, a rascar en Burgos. Y así sucesivamente...

Juan dijo...

Hace no mucho escribía que era importante que la Directiva gestionase el momento y no se conformase con dejar perecer el proyecto.

Sin duda alguna, los fichajes de Francis -sobre todo- y Olmos, suponen, en mi opinión, un puñetazo en la mesa y un mensaje dirigido a la masa social que apunta a que por parte de los directivos se va a hacer todo lo posible para "morir con las botas puestas". Chapeau.

La llegada de un jugador "consolidado", incluso "top" en la categoría, y la de un siete pies con experiencia en la categoría, debe llevar aparejada una mayor exigencia en cuanto a la consecución de resultados. O eso entiendo. Francis, y sólo hablo de Francis, debe aportar varios puntos más por partido que Carletton o Dreke, y eso debe traducirse en victorias.

Yo soy optimista. Me niego a pensar que da igual "quien venga". El deporte es, sobre todo, para los jugadores, y cuanto más talento haya, más posibilidades de ganar.

Ahora esperemos que el Granada de Rai y Jesús Fernández no nos haga la del Mirandés.

Un abrazo

Javier Ortiz dijo...

¡¡¡Extra, extra!!!

Un directivo le dice esta mañana a alguien que conozco muy de cerca: "dile a Javier que de los 35.000 euros que ha puesto que, como máximo, puede haber costado esta operación, no se queda ni en la mitad".

Pues nada, mensaje recibido. Sin ningún problema para transmitirlo a Bujacoland.

lyman dijo...

Una aclaración, porque veo que no se ha entendido bien el mensaje que dejé en mi anterior comentario.

- No da igual quién venga, claro. Por ahí me mojo: me parece un acierto la vuelta de Francis, muy completo y que conoce club/cuidad/entorno. Me genera más dudas el fichaje de Olmos, pero como le he visto poco, no opino. En todo caso poco decisivo.

- Los directivos. Apuestan por el equipo, no se conforman con cerrar la temporada de cualquier modo. No deja de ser positivo. Y se esfuerzan en dejar bien claro que los fichajes no hipotecan la vida del club. Mejor aún, buena gestión. ¿Esto significa que vinculan que salga bien esta apuesta a la continuidad del baloncesto? Despeja dudas sólo a corto plazo por muy optimista que queramos ser, y repito que lo que me gustaría es que el baloncesto siguiera en Cáceres durante años, y a este nivel, que es basket de élite lo veamos como lo queremos ver (y sí, por supuesto, prefiero jugar playoff).

- El problema del equipo no era Bouldin; no eran ni siquiera el conjunto de los jugadores, porque la plantilla tampoco estaba tan mal confeccionada (yo era de lo más críticos entre los comentarista de este blog, y la gran "cuestión" era la incógnita del americano exterior, que salió mal). Francis supone una gran impacto por capacidad de anotación y conocimiento de la liga (talento, dice Juan, totalmente de acuerdo). Pero es que los partidos se han perdido sin más pauta común que la desconexión durante muchos minutos, hasta mitades enteras se han regalado. Un síndrome que no está corregido aún. Como último ejemplo, el desplome del 4º parcial en León. Hay un problema serio en la dirección del equipo, en la capacidad de reacción técnica y en la preparación de partidos (a veces, parece que ni se sabe quién es quién en el contrario). Eso no se ha solucionado con este movimiento, a eso me refería.

Por supuesto si ganamos todos los partidos hasta el final, la imagen es inmejorable. Por supuesto que ve gusta ver a grandes jugadores en el Cáceres. Y soy optimista respecto a la progresión del equipo...pero más con el corazón que con la cabeza.

Saludos