lunes, 14 de julio de 2008

Junio de 1974, el precedente




Esta semana va a ser la locura en Cáceres: viene la selección de Pau Gasol, José Manuel Calderón y todos los demás "cracks". Debuta Aíto García Reneses en el banquillo, menudo lujo. No creo que pueda haber mejor menú para el Multiusos. Y encima la revancha de la última final del Eurobasket. Para el recuerdo, de verdad. Genial por quienes han apostado por tener aquí un acontecimiento de tanta calidad, para que luego digan que la élite no sirve para nada. ¿Qué mejor para que un niño se motive que ver a estos tipos jugando al lado suyo? Parece que a los políticos de ahora se les ha quitado el complejo con la palabra élite (que antes hasta sonaba negativa) y se han dado cuenta de que, al igual que en muchas parcelas relacionados con la cultura, la región también merece ver espéctáculos de élite.
Además, la selección (y ésta particularmente) tiene un tirón irresistible. Hace nada estábamos locos casi sin creerlo porque España había ganado la Eurocopa, no creo que nadie cambie una "Champions" de su Madrid o de su Barça por lo que pasó en Austria. Fijaos que, para los de mi generación, el momento deportivo de nuestra infancia fue el España-Rumanía en el Príncipe Felipe, por mucho que fuese un amistosillo que luego, además, resultó un mal partido con derrota española.


Será la segunda vez que una selección española masculina de baloncesto dispute un partido de forma oficial en la ciudad. Hay que remontarse a junio de 1974 para encontrar ese precedente, porque luego, en los años ACB, sí hubo dos "selecciones españolas" que jugaron en el V Centenario, pero no contaban a efectos de palmarés. Una fue un All Star (año 97), cuando había costumbre de que los mejores españoles jugasen contra los mejores extranjeros; luego, año y pico después, en el homenaje a Quini Pulido, la selección nacional absoluta se midió a la de promesas (y perdió).

Echémosle un ojo a aquel España-Argentina que sirvió para inaugurar lo que hoy es el Pabellón Serrano Macayo y que entonces era simplemente "el Municipal". Victoria española por 109-89 con un quinteto inicial formado por Wayne Brabender, Vicente Ramos, Clifford Luyk, Estrada y un entonces jovencísimo Manolo Flores, que aún recuerda con mucho cariño lo que sucedió aquel día, a escasos 60 kilómetros de la ciudad que le había visto marchar unos años antes. Por cierto, vaya leche que se dispone a meter en la foto que ilustra esto. En aquella selección, dirigida por el sempiterno Díaz Miguel, también jugaban otros históricos como José Luis Sagi-Vela, Rafa Rullán, Corbalán y Carmelo Cabrera.

No hubo demasiado partido, aunque los políticos de la época (entre ellos Teodoro Casado, presidente de la Federación Cacereña de Baloncesto) resaltaban que sería un acontecimiento histórico. Argentina no era la potencia que es ahora, aunque España tampoco es que diese el miedo que da ahora. El pabellón se llenó (para que luego digan que la afición al baloncesto en Cáceres nació en el 91) y el partido sirvió de preparación para el Mundial de Puerto Rico --España acabó quinta--; Se jugó por la mañana, siendo televisado.

1 comentario:

José Manuel Rayo dijo...

Bueno Ortiz, todavía de vacaciones?? a ver si nos vemos el fin de semana en el pabellón?? que ganitas...a ver si nos vemos y departimos un ratino sobre la composición de nuestro nuevo Cáceres 2016 ORO.
Un Saludo por cierto que selección trae Rusia..no se ve nada por la red??
Un Saludo