martes, 4 de diciembre de 2007

Piti, el colegio y otra vez el Gijón


Ocurrió hace casi siete años, cómo pasa el tiempo. El 10 de diciembre del 2000, el hombre de la semana en Cáceres, Juan Manuel Hurtado Pérez, alias "El Piti", vivía un día marcado con rojo en su carrera. Desde luego, él no fue el protagonista de aquel Cáceres CB-Gijón que suponía el debut de su maestro y gran referente, Alfred Julbe, en el banquillo verdinegro. Pero sí seguro que fue muy importante en la vida de Hurtado aquella tarde de domingo en la que "ascendía" de delegado a entrenador ayudante. Curiosidades del destino, este viernes, y también ante el Gijón aunque dos categorías más abajo, mutará su piel de director general por la de entrenador, aunque me da la impresión de que nunca ha dejado de ver al Cáceres 2016 desde la óptica del que lleva media vida sentado en un banquillo, ya sea de críos, ACB, LEB o EBA.


Victoria por 75-67 fue el resultado de aquel partido que, por cierto, enfrentaba a los dos últimos de la clasificación. El Cáceres acabó salvándose, pero el Gijón se despidió de la ACB unos meses después y, al igual que por aquí, no ha vuelto a olerla. Julbe quiso darle mayor empaque técnico al equipo y situó a Piti a compartir las tareas de ayudante con Mario Madejón, que había sido el "segundo" de Manolo Flores. En algo prácticamente inédito en la historia de la ACB, el puesto de delegado pasó ocuparlo una mujer, la siempre eficiente Susana Robles.


Fue un encuentro malísimo, en el que el Cáceres estuvo muy con la soga al cuello (41-52, min. 24). Propio de dos equipos machacados por las derrotas (ambos iban 2-7). Paraíso, a lo suyo, 22 puntos y 7 rebotes. Increíble mejora del hasta entonces depauperado Sallier (21 "chinos"). En el Gijón, gente muy buena como Javi Rodríguez, Tomás Jofresa, Lou Roe, Ricardo Guillén, Hernán Jasen y Oscar Yebra. Gritos de "Julbe, Julbe" al final. No sé qué pasó por la cabeza de Piti aquel partido, y mira que he hablado con él de cosas (profesionales y personales) en todos estos años, en los que su vida ha dado giro tras giro, los propios de quien escoge la carrera de entrenador profesional de baloncesto.


Podría escribir horas sobre Piti, aunque también sé que es de este tipo de personas a las que no se las conoce nunca del todo. Nació 17 días después que yo. Fuimos muchos años juntos al mismo colegio. Aunque si bien estábamos en el mismo curso, no coincidimos en la misma clase hasta entrado BUP. Cosas de los apellidos. Entonces no teníamos una relación demasiado estrecha. Sí observé de cerca la leyenda ésta que corre sobre que era un pésimo jugador. Tampoco tan malo (comparado conmigo, que ni me presentaba a las pruebas y ni podía con el balón), pero sí que era curioso que él siempre se quedase fuera del equipo "A" en el último corte y luego fuese la estrella del "B". Escolta y muy musculado para ser un chavalillo. En las aulas, terriblemente orgulloso y bastante "bufón", aunque esas son "lindezas" que cualquiera podría decir de mí. Por allí andaba Mario Segalás, que, paradojas del destino, ahora es su ayudante. Ese sí que era una estrella escolar jugando al poste bajo (y cabreándose como un mono cada vez que perdía, aunque fuese en los recreos. Supongo que este año va ya bien servidito de derrotas).


Como veis, tengo batallitas para dar y tomar en este tema. Se dice que la infancia (y la adolescencia) es esa patria a la que siempre deseamos regresar. En ese sentido, Piti es bastante nostálgico, se acuerda mucho de toda la gente del colegio (ya no hace falta decir cuál es, ¿no?). Luego mi conexión con él fue haciéndose más y más intensa por el baloncesto ACB, en sus distintas facetas. Supongo que muchos le recordaréis cogiendo las estadísticas en el V Centenario (Javi Bohigas también estuvo en ese "equipo"). Fuimos venciendo el "recelo" que había uno en el otro y hemos pasado buenos momentos, sobre todo en discusiones en las que nos enriquecíamos el uno al otro contrastando cómo veíamos las cosas. De él valoro sobre todo su capacidad para salirse del discurso tradicional.


Los últimos meses han sido difíciles en algunos momentos, él como director general y yo como lo que soy. No siempre yo entiendo su trabajo ni él entiende el mío, pero conservamos cierta complicidad que no me importa revelar. Pero no soy un defensor suyo a ultranza: sé que genera muchas animadversiones, pero es a lo que él ha jugado precisamente por no ser un tipo "estandarizado". Hay un reverso cruel y amargo en algunas cosas que dice y hace. Es el estilo que ha escogido. O quizás haya sido ese estilo el que le ha escogido a él. Espero que tenga éxito, será lo mejor para todos, incluyéndome a mí. Conociendo lo loco que está por el basket y la tremenda ilusión que le debe dar dirigir al equipo de su ciudad, aunque sea en estas circunstancias, puede lograrlo.

6 comentarios:

extremer dijo...

Sabeis por qué recuerdo esa temporada que nos la jugamos ante el Gijón y el Lobos? (creo) Porque todos los Lunes por las tardes no me perdía el programa presentado por Montes y Epi, en plan el Día después que venía a continuación.

Qué tiempos aquellos...

iron dijo...

Contra el Lobos nos la jugamos la temporada siguiente, allí en Torrelavega en un partido donde Stewart se salió y Iuzzolino nos puso a todos los congojos de corbata en la primera parte. Y aparte nos quisieron timar con las entradas :D Era el Lobos de Monsalve.

En la temporada ésta en la que llegó Julbe ganó todos los partidos los partidos de la primera vuelta salvo uno en el Palau, y de ir colistas en la jornada 9 con 2-7, acabamos metiéndonos en la Copa con un balance de 9-8 (y perdiendo la semifinal contra el Madrid).

La segunda vuelta fue bastante tranquila y únicamente empañada por una eliminación inesperada en Korac a manos de un equipo belga (¿Athlon?), ese año podíamos haber llegado alguna ronda más lejos.

El programa era Generacion +.

F. Pérez dijo...

Mucha Suerte para Piti y para los aficionados al basket en Cáceres!

Anónimo dijo...

y van 8, como no mvenga un coach de verdad esto se va a pique.
vaya recital de gijon

Anónimo dijo...

pues el partido de ayer fue lo normal ante un equipo muy superior, más o menos lo esperable.

¿qué entendemos por "irse a pique"?

Fernando Vicario dijo...

Mira tu que casualidad, a mi también me une con vosotros el tema colegio (auqnque yo soy algo más joven) y con Piti lo del debut contra el Gijón.
Corría el año 1992 cuando Ñete se asomó por las cortinas que separaban la cancha principal del V Centenario de las auxiliares, donde entrenabamos el equipo de 1ª nacional por aquella época, y me dijo que tenía que ir a emtrenar con ellos.
Dos semanas después estaba debutando en la ACB precisamente contra el Gijón.
Desde Madrid todo el apoyo para el equipo, ojala se enderece el rumbo y os lleveis muchas alegrías.