Dadme pista para un discurso quizás xenófobo, pero yo en realidad quiero hablar de Albacete...
Me gustaba más el basket de antes porque uno se identificaba mejor con sus protagonistas, que eran mayoritariamente españoles. Y los extranjeros que venían aportaban de verdad, enseñaban, eran claves en nuestro progreso, desde Brabender y Luyk a Audie Norris y Petrovic. Pero también otros muchos que no quedan tanto en el recuerdo (yo qué sé, Craig Dykema, Anicet Lavodrama, a puñaos...). La cosa estaba clara: jugaban los de casa y los buenos que venían de fuera. Y las plantillas no cambiaban radicalmente de año a año, que eso también era importante.
Bosman lo cambió todo. Entiendo que era difícil ponerle puertas a ese campo, pero la cosa para mí y para muchos no es lo mismo desde entonces. Han venido muchas medianías, mucho boliviano con pasaporte croata, que han despersonalizado nuestro basket. Lo del pasaporte de CJ Wallace, por poner un caso, es un escándalo.
Llevándolo a lo nuestro, nos hizo mucha gracia al principio el quinteto íntegramente yankee que intentó montar Alfred Julbe en la 2001-02 (Andre Turner-Daren Queenan-Larry Stewart-Gary Alexander-Crawford Palmer), pero luego fue un desastre y solo dos de ellos terminaron la temporada. Era difícil identificarse con aquella gente en la derrota. En la victoria, nos molan todos. Por eso me gusta el Cáceres de este año. No se abusa de los foráneos. Leon Williams, Carleton Scott/Dreke Bouldin y el por ahora decepcionante Justin Sedlak, cuya espalda amenaza para culebrón invernal.
A lo que iba. Hubo un tiempo en los 80 en el que se pensaba que los equipos podían mejorar a base de extranjeros, y no de planificación o buen trabajo. Pero como estaba la normativa restringida a dos plazas, había que ingeniarse otras cosas. La nacionalización de Steve Trumbo fue clave para que el Barça le quitase la hegemonía al Madrid, creo yo.
Uno de los más activos fue el Forum Valladolid, que echó las redes por Brasil y se trajo a
Alex Bento y
Fernando Tomasiello, dos chicos prometedores, ambos exteriores, con el objetivo de ir currándose una nacionalización y meterlos en el equipo ACB como españoles. Bento tuvo un papeleo más sencillo y encontró pronto un hueco. Pero Tomasiello (casualidades de la vida: había pasado un par de años en Fresno State, la universidad de Bouldin) no. La burocracia se le resistía.
Y ahora llega la parte cacereño-albaceteña. En la temporada 1990-91, Cáceres y CABA eran rivales encarnizados en el grupo centro de Segunda División, lo que ahora sería la LEB Plata (aunque lo cierto es que por la distribución se parecía más a la EBA). El objetivo de ambos era subir a Primera, pero antes había que clasificarse y jugar una fase de ascenso.
El Cáceres, ya con Martín Fariñas en el banquillo, iba realmente bien encaminado para ello. No creo q que perdiese más de 4-5 partidos en toda la temporada. De Pablos al mando de los mandos, Antonio Espina (primo de Fernando Martín) anotando desde fuera y Pepe Benedé y Arturo Corts mandando en la pintura. Hasta una promesa que había debutado con el Barça, David Suñé. Además, minutos para los de casa como Javi Esteban.
La cosa iba bien hasta que el CABA hizo el esfuerzo de pactar con el Forum la cesión de Tomasiello, que no tenía (o no podía tener) un sitio en la ACB, pero que en Segunda se convertía en un refuerzo superlativo junto a dos tipos que luego conocimos bien aquí, Roberto Gómez y Santi García. El Cáceres protestó. Estimaba que su alineación era indebida, que no podía ocuparse plaza de extranjero en Segunda, o que como nacional todavía sus papeles no estaban en regla. Hubo algo de ruido en los periódicos, pero fue inútil. La Federación Española dio el visto bueno y el que acabó jugando la fase de ascenso fue el CABA. Recuerdo borrosamente el partido que los manchegos jugaron y ganaron en el entonces Municipal (actual Serrano Macayo) con polémico arbitraje. Estaba lleno. El veneno del basket empezaba a correr en la ciudad.
La fase fue en Cáceres, pero el CABA no subió. Arriba podéis ver a Tomasiello en acción. Es curioso lo de Albacete. Me cuenta Jacinto Carbajal que es una ciudad estupenda en muchos sentidos. Teniendo el doble de habitantes que Cáceres, y cierta tradición baloncestística, nunca se han animado allí a meterse en el mundillo de las LEBs. No han pasado de EBA. No conozco los intríngulis, pero me extraña. Quizás algún comentarista se anime a hacernos una lectura del asunto, no sé.
El año siguiente fue cedido a otro Segunda, el Torrelavega. Y, curiosamente, un par de años después del "caso Tomasiello", el chico consiguió al fin jugar en el Forum. Y, bueno, al menos perdió en su
visita al V Centenario en la segunda jornada. Ligera revancha. Algo es algo. Después volvió a Brasil y...
Como soy tan freak, hace cosa de un año contacté con él a través de Facebook, sembrando lo que al final ha sido este articulillo. Muy afectuoso, me decía esto: "trabajo en Samsung Security hace 10 años, cuido de todo el mercado de América Latina y Caribe. Hoy estoy en Brasil por los temas de la Copa del Mundo y Olimpiadas. Tengo excelentes memorias de Albacete, Cáceres y todos los años viajo a España para visitar los amigos y familia. Saludos y mucho éxito".