lunes, 13 de septiembre de 2010

Felicidades, Extremadura

A mí siempre me han señalado en el mundo del basket un poquito por ser del San Antonio. Jesús Blanco suele hacer broma con eso. Y a mucha honra, oiga. Si bien era el más paquete del colegio de cara a una canasta, estar tan rodeado de baloncesto influyó poderosamente en mi vida hasta encontrarme en este momento en el que llevo ya casi 20 años escribiendo (bien, regular y mal) del tema. Aquello era “el templo”, un sitio donde se respiraba basket por los cuatro costados. A veces, tanto que corríamos el riesgo de creernos el ombligo del mundo en ese sentido. Y no era así, no.




Estoy hablando de mediados de los 80. Relativamente cerca en la misma ciudad había otro colegio (en este caso público) donde también se trabajaba muy bien nuestro deporte: el Extremadura, en la barriada de Pinilla. José Luis Preciados y Luis Calderita, dos tipos desinterados y auténticamente locos por el baloncesto, fundaron un club de la nada que supo catalizar muchos esfuerzos, que también ganó campeonatos, que también dio nombres interesantes. Por citar a tres: José María Panadero pasó allí un añito siendo un auténtico mocoso y luego lo fichó el Cáceres CB. Juan Carlos Domínguez, un base con un rostro impresionante, estuvo a punto de debutar en el primer año de ACB. Y Jorge Santos (“Saltos”) también hizo una carrerita curiosa en Badajoz y Plasencia y ahora es secretario general de la Federación Extremeña, además de un muy buen tipo. Ah, otro: Lluis, el hijo de Preciados, ha sido uno de los tíos más dominantes que he visto en categorías inferiores. La vida no terminaba en Margallo. Y en cierto modo, creo que el San Antonio se vio obligado a mejorar, a esforzarse más, al tener nueva competencia dentro de la ciudad.



Esto viene porque este fin de semana se ha celebrado una cosa “mu fotita” que me ha llegado hondo, por muy “toni” que todavía me siento (eso sí, el nuevo colegio me da un poquito de repelús, tanto por el contenido como por el continente): unos cuantos nostálgicos han impulsado un reencuentro con la excusa del 25 aniversario del Club Polideportivo Extremadura. Y fue todo un éxito, con 80 tipos llegados de Cáceres y de varias partes de España echando partidos, compartiendo recuerdos, homenajeando a Preciados (ya sin su característico mostacho) y a Calderita. Supongo que habrán disfrutado mucho y en cierto modo les envidio. A veces uno tiende a mitificar el pasado, su pasado, pero otras se equivoca al minusvalorarlo. En buena parte somos productos de nuestras experiencias, de lo que hemos aprendido y sufrido.



Aquí podéis leer el reportaje que les escribí con todo el gusto del mundo. También os adjunto dos fotos que me pasaron: una de familia (resulta curioso reconocer algunos rostros tantos años después) y otra de los dos “alma maters”. A mí el Extremadura siempre me quedará como el equipo sobre el que hice mis primeras crónicas para el periódico, en 1992, cuando llegó a estar en Segunda División compitiendo contra equipos madrileños en lo que entonces era la tercera categoría nacional. Luego la ilusión se fue (supongo que sólo teníamos ojos para la ACB aquel tiempo) y el cotarro desapareció, pero como se puede apreciar, un poso de entusiasmo quedó dentro de muchos de los que pertenecieron a esa aventura. Felicidades.



7 comentarios:

son of a plumber dijo...

Yo jugué en infantiles allí...uno o dos años (sin grandes pretensiones, para mí era como ahora pueden ser la actividades extraescolares, me gustaba y disfrutaba pero sin grandes objetivos y muy limitadito, xD, xD, en esas canastas de mini en las pistas exteriores a lo ancho de la de basket), creo, cuando estudiaba allí 4º y 5º de EGB, un Colegio volcado con el baloncesto, qué recuerdos, teníamos una camisetilla amarilla con algo de azul de estas ochenteras, ochenteras, y las calzonillas (sí, sí, que sé lo que digo, calzonillas, ja,ja) eran azules...la camiseta aún está por casa..., qué viejo me estoy volviendo.


De la foto me suenan algunos, ya ni controlo nombres, otro clásico fue el todo-terreno de Luis Calderita aparcado a la entrada del Colegio, xD, xD.


Saludos.

Macario dijo...

Bonito gesto acordarte del Extremadura.

Yo, que también era del Sanan, recuerdo perfectamente a José Luis Preciado, y a tres o cuatro jugadores de un buen equipo ( el de nacidos en el 74 ) que solía estar arriba. Recuerdo a un pívot enorme, a un escolta que defendía con el culo pegado al suelo, creo que se llamaba Tomás, y a Llui, el nº 4 e hijo del entrenador. Me encantaba. Un miembro del equipo del San Antonio de su quinta, que a la postre fue campeón de Extremadura contra todo pronóstico ante el Doncel de Eulogio, me dijo en más de una ocasión que Llui era el jugador que les faltó a ellos para ser si cabe más competitivos o mejores.

El otro recuerdo que tengo de ellos es el referente a jugadores de mi quinta, un par de años más pequeños... Este era un equipo que luchaba por no descender, pero nos llevábamos muy bien los jugadores/chavales porque coincidíamos en las canchas del Nazaret... por cierto, canchas que merecerían algún post...

Inolvidable su cancha de juego al aire libre, que luego fue sustituida por el pabellón frente al Brocense.

P.D.: He tenido que ir a Google, poner foros cáceres, y ver cómo ha quedado hoy el equipo. Vaya chasco macho... Un tipo que firma como "Trepamuros" hace una especie de crónica que me ha gustado bastante... parece bastante serena y objetiva. La mejor noticia, por lo que leo a ese "cronista" son las sensaciones que transmite Movilla y la aparente superioridad de Humphreys.

Ay el tema McCoy Javier... Cherry, Angulo, McCoy, Francis y Sanguino son jugadores que pasan o peinan la treintena, y quiero pensar que esa veteranía es la que está impidiendo que cojan la forma con rapidez. Es importante no empezar la temporada con música de viento en las gradas.

Un abrazo y un saludo a todos aquellos jugadores/entrenadores del Extremadura que se asomen por aquí.

son of a plumber dijo...

Ostras, las pistas del Nazaret, me apunto a la petición, cualquiera que haya botado un balón de baloncesto por Cáceres seguro que alguna vez lo ha hecho en el Nazaret.


Eso sí, yo solía jugar mucho más en las que estaban en Rodríguez de Ledesma, en las traseras del llamado Edificio de Los Médicos (de asfalto descarnado y que encima hacía pendiente) y que con los años pasó a convertirse en párking de zona azul, qué lástima, allí pasé momentos inolvidables. Ale, me voy a llorar de emoción un rato, sniff, sniff.

Alfiz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alfiz dijo...

Hablando de colegios cacereños cásicos en lo deportivo ¿has escrito alguna vez sobre el Diocesano y el fútbol?

Javier Ortiz dijo...

Mi condición de sananantoniano me hace enemigo acérrimo de todo lo que huela a Dioce...

Es broma (creo). En todo caso, bienvenido a este humilde espacio en el que casi siempre se escribe de baloncesto. Y eso no lo practicabais mucho en la Avenida de los Quijotes (fantástico nombre, creo que ya no se llama así).

son of a plumber dijo...

"El Dioce", el otro colegio en el que estudié...y tanto que era futbolero, apenas había sitio para el baloncesto. Uniendo entrada, personas y comentarios, Panadero estudió en el Diocesano (hasta EGB, después creo que fue al CEI o Universidad Laboral), empezó jugando a fútbol pero se convirtió en un excelente escolta que pasó, como bien dice la entrada, por el equipo del Colegio Extremadura.


Un poco triste lo del Dioce con el baloncesto, una intentona que tuvimos de proponer hacer un equipillo acabó en una "creación" que se llamó liga-interna y que nos enfrentaba en los recreos en la cancha de basket, un tanto descuidada y con unos aros que parecían de "herrero-artesano". La famosa liga interna duró más bien poco, de hecho no recuerdo haber jugado más que un par de partidos, hasta que uno de los jugadores tuvo ciertas discrepancias con el árbitro, que era Don Gerardo, el profesor de Educación Físcia y...a tomar por saco la liga interna o como la bautizamos, la "liga linterna".


Saludos.