miércoles, 30 de mayo de 2012

Aeropuertos (II)

Melilla, still. El avión no sale. "Retrasado" "delayed", pone alternativamente en la pantalla del aeropuerto. no es mucho más grande la terminal que la de la estación de autobuses de Cáceres. Sale un vuelo cada hora más o menos, algunos a Madrid y la mayoría a Málaga. El nuestro es allí. El último viaje del Cáceres 2011-12.

Los jugadores están cada uno por su lado, la mayoría con sus Ipad, Iphones, smartphones... Mi portátil, algo aparatoso, parece una reliquia. Aunque la verdad es que me estoy haciendo el interesante tecleando aquí, entre ellos. No es exactamente como hacerlo en el café Gijón con una estilográfica Montblanc, pero debe ser su versión moderna.

A mi izquierda, Olmos está solo, supongo que navegando en su pantalla con temas de economía. "Peli, vente arriba", le grita Cherry. Le llaman Pelícano, uno de los jugadores más peculiares que me he encontrado por su formación académica. Como sabréis es licenciado en Matemáticas por la universidad de Temple.

A mi izquierda también, y también solo, Justin Sedlak. A este no le habla absolutamente nadie. Se ha pasado buena parte de la temporada aislado, me da la impresión de que sin comprender mucho lo que pasaba en toda la temporada. No creo que pueda culpar a la barrera del idioma. Habla un inglés muy bueno. Pero Cáceres quizás no se la mejor opción intermedia entre una universidad de Florida y su Eslovaquia natal.

Juan Sanguino escucha música con los auriculares y Leon Williams también. Hay un núcleo central más animado con Carlos Cherry, Xavi Forcada y Pedro Robles. Al fondo, en las mesas de la cafetería, Antelo y Francis Sánchez, esa pareja inseparable. En otra mesa, el cuerpo técnico.

Vaya. Llaman por megafonía. Embarcamos. Luego sigo!!!

Final de un viaje infinito

Jugadores de los dos equipos se saludan al final. No está mal la foto para ser de Javier Ortiz.
3:59 y yo con un ordenador portátil, tumbado en un hotel de Melilla, con un ordenador portátil Acer encima de las pantorrillas.

Ha sido un día largo. Uno de los más largos de mi vida. Levantarme a las 7.00, ir en coche hasta Málaga, coger allí un vuelo hasta Melilla, tener un pequeño paréntesis hasta el partido de las 21.00, tuitearlo salvajemante, hacer fotos de la desolación final, escribir un par de páginas así como tocado anímicamente, comerse una doble whopper mientras cierran el Burguer King local, marcharse a la habitación pensando que el día acabado y, cuando crees que te vas a dormir tras fichar telefónicamente con la parienta, recibir una oferta para tomarte unas copas en el vecino puerto comercial, una especie de Maremágnum pero en cutre, por cierto.

Al final han sido tres, pero podían haber sido más. No está mal. La compañía era buena: otro periodista enviado aquí por su medio (no le nombro aquí para no hacerle más publicidad, jaja), el jefe de prensa del Cáceres y dos miembros del cuerpo técnico del club, el delegado Dani y... Gustavo Aranzana. Allí hemos estado: al calor de unos ligeros alpistes, haciendo balance un poco de la temporada  y del propio día.

Entre lo que se puede contar de lo que hemos hablado, destacaría dos ideas: 1. El equipo ha llegado fundido a este momento y estaba claro que, cuando la situación se torciese como a ocurrido en el tercer cuarto, el hundimiento iba a ser importante y 2. El club debe clarificar cuanto antes si va a tener proyecto para la próxima temporada y con qué va a contar para poder elaborarlo. Las victorias o derrotas de noviembre o diciembre se pueden decidir en las próximas semanas. Por cierto que Gustavo no se descarta para la próxima campaña. Le he notado jodido, pero también algo feliz por el indiscutible éxito que ha resultado una temporada que pintaba muy fea, pero que al final ha resuelto bastante bien. Ser quintos y protagonizar un par de series épicas en los playoffs es para estar contentos. Supongo que habrá alguien que disienta, pero en general hemos disfrutado todos de lo que ha ocurrido.

Luego vendrán los matices, claro: un 75% de la liga regular última bastante por debajo de las expectativas, los problemas estructurales y económicos del club que no parecen tener muy buena perspectiva, el análisis de los rendimientos individuales de los jugadores, la concepción de lo que se quiere y no se quiere en esta ciudad (me refiero a Cáceres, no a Melilla) para su equipo de baloncesto...

Esta noche estamos todos con la estocada de la derrota, pero dentro de poco lo veremos de otra manera, espero. A mí los párpados se me caen ya.

Un abrazo desde Melilla y gracias por el seguimiento de todos estos días. Me habéis hecho sentir muy periodista. Yo seguiré por aquí.

martes, 29 de mayo de 2012

Aeropuerto hacia la gran noche


Me fascinan los aeropuertos. O al menos antes me fascinaban. Ahora no tanto. Pero recuerdo que cuando era niño (o más niño, como me diría mi mujer), con 7-8 años, me llevaron a Barajas estando en Madrid únicamente “a ver los aviones”. Pasaron al menos 5-6 más hasta que me montase en uno. La memoria de aquella tarde viéndolos despegar y aterrizar tras un inmenso ventanal no se me va.
            No se me va sobre todo cuando vuelvo a un aeropuerto. 30 años después, el de Málaga, en el que estoy ahora mismo, debe ser el número 30 que conozco, desde Talavera a Nueva Orleans, desde el Prat a Praga. Sigue habiendo una extraña fascinación en montarte en un bicho de estos y volar, literalmente. No tengo miedo. O eso creo. Pero sí que lo continúo viendo como un pequeño acontecimiento, y hasta el coñazo de los controles de seguridad son para mí algo festivo.
            Este es un viaje especialmente especial. Dentro de unas horas el Cáceres se jugará en Melilla el pase a la final por el ascenso y yo estaré allí gracias a ese avioncito que asoma detrás de la puerta D61. No sé si será la última escena de este mes loco de ‘playoffs’ en los que he viajado más con el equipo que en los cinco años anteriores. Sin embargo, la sensación es de satisfacción porque todos estamos disfrutando: vosotros animando al equipo de vuestra ciudad/autonomía, yo trabajando y los jugadores defendiendo la camiseta. Esto es lo fundamental para hoy: continuar siendo el mismo equipo desenfadado, con mucha ‘jeta’, que se plantó en Burgos y ganó en idénticas (y diría que peores) circunstancias. Y que hace nada, diez días, le dio un repaso en la misma cancha al mismo rival que tendrá esta noche.
            Creo que llaman para mi embarque. ¿Ventanilla o pasillo? Creo que ya dije la otra vez que estos vuelos se hacen especialmente amenos por el hecho de que el avión no se eleva demasiado (debido a sus dimensiones) y puede verse lo que hay abajo. Pero esta vez, desde aquí, apenas si veré otra cosa que no sea el Mediterráneo.
            Corto. No puedo ni cargar la foto. Lo pierdo y sería la primera vez. Y mi director (ni vosotros) me lo perdonaría.

lunes, 28 de mayo de 2012

No fue falta, pero...

Un tema que detecto que se está hablando mucho hoy es el del arbitraje del domingo. De Lucas y el otro amigo son ampliamente criticados por la hinchada local, que reprocha sobre todo la jugada en la que, faltando 4 segundos, se pita falta en defensa de Cherry y Arco transforma los dos tiros libres decisivos. Lo que se reclama es que, en realidad, es en ataque. Vamos a echarles un ojo. Aquí primero pongo el vídeo de un aficionado que lo ha colgado gentilmente en Youtube.


¿Dudas? Podéis acudir a otra toma, más profesional, del canal local K30. Es un reportaje bastante curioso sobre el partido. Si la queréis ver directamente, la jugada de marras está en el segundo 50.
No sé por qué, pero no me deja ponerlo dentro del blog, como el vídeo anterior, y tenéis que picar AQUÍ para que se os abra la ventana directamente en Youtube.

¿Qué os parece? Mi opinión, y es solamente mi opinión, es que no fue falta. Cherry, listo (o pretendidamente listo) llega antes y se planta para provocar la falta en ataque. Pero logra totalmente lo contrario. Un momento nefasto y del que espero que no tengamos que acordarnos durante mucho tiempo.

Pero...

No creo que haya echarle la culpa de la derrota al arbitraje. Gustavo, que, como es habitual, dijo que no quería hablar del arbitraje pero habló, también se queja de una decisión anterior de darle tres tiros a Arco en una falta también muy rigurosa. En realidad, en un deporte tan subjetivo en el arbitraje como el baloncesto, cualquier decisión puede cambiar un partido tan igualado.

No soy de los que cargan contra los arbitrajes en mis crónicas. Me parece lamentable cuando se habla de "robo", villaratos y demás. Prefiero pensar que los árbitros son humanos y que se equivocan, sobre todo cuando son jugadas tan rápidas y discutibles. Y en concreto, prefiero pensar que no hay ninguna consigna "de arriba" para provocar tal o cual ganador o perdedor. Sería terrible. Se te quitarían todas las ganas de seguir cualquier deporte profesional.

De hecho, Cáceres tiene poco motivo para quejarse de los colegiados en estos 'playoffs'. Exceptuando el primer partido, en el que dejaron a Burgos pegar mucho y bien, le han sido bastante magnánimos. Recuerdo especialmente el quinto en El Plantío, en el que hubo decisiones muy valientes (recuerdo unos tres segundos en la zona a falta de muy poco de esos que dices "¿cómo es posible?").

Y, en concreto ayer, tampoco debe verse nada extraño. Más bien echaron una buena mano en el primer cuarto, cuando cargaron con dos faltas a dos jugadores tan fundamentales entre los visitantes como Riera y el propio Arco, que, tras cinco minutos en pista, no pudieron volver a salir hasta el segundo tiempo.

Haría mal el Cáceres si se obsesionase con los árbitros por el aparente error de la jugada Cherry-Arco. Lo que hay que hacer es salir ahí fuera y jugar.

Venga, voy a cerrar el recital de vídeos con otro, pero esta vez para animarnos. Son los últimos segundos del tercer partido.


Uñas y esperanza

"La ciudad se despertó con la moral en las uñas...". Recuerdo vivamente el inicio que David Vigario, ahora controvertido corresponsal de El Mundo en Extremadura, escribió en una información en mi periódico el día siguiente de que el Mérida bajase por primera vez a Segunda División. La moral en las uñas, la moral en las uñas... Me encantó la imagen, poderosa al máximo, y durante estos 16 años lo hemos recordado mucho. Expresa vivamente la identificación y la pena que siente un lugar cuando su equipo sufre un revés tremendo.
¿Rufino (el fotógrafo del periódico) estuvo inspirado el otro día, no?

Cáceres se ha despertado hoy con la moral en las uñas, sí. La desazón por la derrota del domingo es comprensible: estaba tan cerca asegurar el puesto en la final por el ascenso... Y no estábamos allí cuatro gatos, no. Se superó la barrera de los 4.000 claramente. Y no solo eso: el ambiente fue espectacular. Ahora hay que viajar otra vez a Melilla e intentar repetir una hazaña muy complicada: ganar el quinto partido de la eliminatoria en un ambiente hostil.

Pero se puede, que nadie se equivoque ni se haga cruces. Soy yo el primero que se está equivocando. Estos dos primeros párrafos expresan exactamente lo que no debe ocurrir: parece que estoy o estamos dando por hecho que el tren ya ha partido de la estación. Pero no es así, desde luego. Se hizo hace bien poco en Burgos, ante un equipo mejor y un público más enfervorizado, y se puede hacer mañana. De todos es sabido que este Cáceres se crece ante las dificultades, que cuando peor ha funcionado ha sido con la autocomplaciencia. Para Francis, Cherry, Antelo y compañía, cuanto peor, mejor. Y en concreto estos tres, que son el termómetro de la plantilla, tienen una cuenta pendiente con Melilla que se van a querer cobrar.

Limpiar la cabeza, olvidar el cansancio, salir del vestuario del Javier Imbroda a comerse a los de azul. Pensar que nada puede terminarse allí y así. Recordar que, globalmente, el Cáceres está siendo mejor en los 160 minutos que se han disputado en el 'playoff'. Pero claro, la lotería de los finales de partido es así. Al equipo le falta un algo de claridad en esos momentos y, si bien salvó los muebles con el palmeo de Antelo/Odiakosa el viernes, ayer se pegó un esplendoroso tiro en el pie cuando debía haber entrado en la recta final con la situación mucho más bajo control. Pero no fue así y de nada sirve ya lamentarse.

Esperanza. Una de las palabras más preciosas de nuestro idioma. Esperanza. Suena adictivo, irresistible. Lo escuchas varias veces seguidas y ves las cosas de otra manera.

Mañana, vía Málaga, vuelo a Melilla por segunda vez en diez días (antes no había estado nunca) e intentaré contaros cómo va todo. El espíritu de 'El Plantío' vivirá una tremenda prueba.

Manteneos atentos a la pantalla. Tengo una idea para otra entrada hoy mismo. Sigo hiperactivo. Buena señal de que mis uñas siguen ahí.

domingo, 27 de mayo de 2012

Una comparación imposible (pero divertida)

Día 0 del equipo del ascenso: empiezan los entrenamientos. Jiri no había llegado aún.
Plantilla definitiva del Cáceres 2011-12 tras las llegadas de Sergio y Francis y la marcha de Zengo.
¿Qué equipo era mejor? ¿El del ascenso de hace 20 años o el de ahora, que hoy puede plantarse en la final para conseguirlo? La pregunta, como todas las de este tipo, tiene un algo de absurdo y un algo de divertido. Como siempre es preferible echarse unas risas al tiempo que reflexionar, vamos a ello. Una conclusión saco de antemano: para mí, la batalla del encanto siempre la va a ganar la plantilla del 92. Los de ahora están haciendo un gran trabajo en los últimos dos meses, pero hay cosas que tan inamovibles como el Everest. Eso sí, ¡lo que ha evolucionado el baloncesto en estos 20 años! Ahora la mayor parte de los jugadores son grandes atletas y tienen que soportar mucho mayor contacto.

Bases: Dos parejas muy compensadas
Hay algo en común en los dúos Toni Romero-Ángel de Pablos / Dani Rodríguez-Carlos Cherry: eran parejas muy compensadas, en las que la titularidad se reparte mucho. En el caso del equipo del ascenso, De Pablos solía salir de inicio por su particular juego cerebral y Romero terminar los partidos, quizás por su mayor amenaza ofensiva. En el actual Cáceres la cosa ha sido más o menos así durante gran parte de la temporada: el base que empezaba no tenía por qué ser el que jugaba los minutos importantes. La cuestión es que hay mucha fortaleza en el puesto, imprescindible para que cualquier equipo funcione bien, además de mucha capacidad anotadora.
Veredicto: Muy ajustado, pero la pareja del equipo actual es más fuerte físicamente y tiene un poco más de calidad.

Aleros: Se impone la rotación de cuatro
En 1992, una clave que no se ha comentado mucho para el éxito era el hecho de lo sólida que era la rotación de los cuatro aleros. Cualquiera podía estar en la pista con cualquiera y no se notaba la diferencia. Había muchísimas opciones: los triples de Roberto Gómez y Gabi Abrines se entremezclaban con la veteranía de Juan Méndez y Jordi Freixanet, que a su vez podía jugar como '4' abierto (de hecho la canasta del ascenso la consigue así). Era un cuarteto potentísimo para la Primera División. Méndez y Abrines eran siempre los titulares, pero a menudo, dependiendo de las circunstancias del partido, los otros dos adquirían mucho protagonismo.
En el presente, el Cáceres hace equilibrismos, ya que se ha quedado con únicamente dos aleros: un Francis Sánchez súper decidido cuando mira a canasta (y en general, acertado) y un Xavi Forcada que poco a poco se ha convertido en el alma del equipo con su generosidad y entrega. No se sabe cuándo Pedro Robles (de cierto parecido, salvando las lógicas distancias, a Roberto Gómez) podrá regresar.
Veredicto: Claro. Cuatro aleros que se sentían importantes contra dos que se tienen que multiplicar y que se ven obligados a jugar muchos minutos. Además, el equipo del 92 tenía a Sant Jordi, carajo, y contra un santo no se puede luchar.

Pívots: Más paralelismos, más
Quizás la gran similitud entre el equipo del ascenso y el de ahora está en la presencia de un '5' larguísimo que condiciona mucho al rival. Es evidente que Sergio Olmos interviene mucho menos en ataque que Jiri Okac, pero tanto uno como otro hacen valer muy a menudo sus centímetros (el checo es ligeramente más alto que el alicantino). Esa gran presencia la aprovecha el que está al lado. "Jiri nos hizo buenos a todos", me decía hace una semana Felipe García. Cierto: muchas veces, los dobles marcajes sobre el checo facilitaban que el otro poste estuviese solo, incluso debajo de la canasta. Si era lo suficientemente listo en el pase, era canasta segura. Antelo es más de trabajarse sus puntos desde el exterior o en el rebote ofensivo, pero también se ha visto muy ayudado por Olmos a nivel defensivo, como el resto.
El lujo de la plantilla actual es la presencia de Leon Williams saliendo del banquillo. Obviamente, ni Benedé ni Santi García tenían esa importancia en el equipo y sus roles se acercaban más al que tiene ahora Justin Sedlak. Por último, Juan Sanguino apenas ha disputado minutos con el marcador igualado en los últimos meses.
Veredicto: Igualado. Okac era muy determinante, pero Antelo y Williams ofrecen mucha producción.


sábado, 26 de mayo de 2012

Pope

Foto: Luis Cid
Hablamos mucho de los triples de Francis, el heterodoxo tiro de Antelo, los largos brazos de Sergio Olmos, la onmipresencia de Forcada, la cautivadora seriedad de Leon Williams... Pero en este Cáceres que esta noche se ha puesto con 2-1 en la eliminatoria a favor frente al Melilla hay una estrella a la que no se está valorando en su justa medida. O al menos es alguien que está pasando más inadvertido de lo que su peso en el enorme equipo supone ahora mismo: Daniel Rodríguez García.

Hasta hace poco no me he enterado de que muchos en el mundillo le llaman 'Pope'. Curioso que coincida en este mote con un histórico del deporte cacereño, recientemente fallecido. Ignacio Soler, que también fue concejal y dirigente vecinal, era un loco de las bicicletas. Ahora, el nuevo 'Pope' de Cáceres es un base que si bien ya ha estado rindiendo a un nivel notable esta temporada, ahora en los 'playoffs' se está saliendo literalmente.

El debate sobre si él o Cherry debían ser el titular murió hace relativamente poco. Es claro que Dani Rodríguez es hora el base principal de este equipo, aunque la escasez de efectivos exteriores permite que Cherry, siempre necesitado de sentirse importante en el equipo, no haya visto muy resentidos sus minutos sobre la pista. Pero es Dani quien manda con la bola y el que, muy por encima de la mayor parte de sus compañeros, está exhibiendo un momento físico envidiable.

Hoy, sin ir más lejos, se ha clavado más de 38 minutos sobre la pista, un poco al viejo estilo de los 80. Al final se le veía un poco quemado, sin muchas ideas, pero es que anteriormente había dado un curso de dirección y de decisión. Quizás abusa del bote a veces, pero por lo demás está siendo fundamental para que el equipo llegue tan lejos. Supo levantarse inmediatamente del fallo en el último segundo del tercer partido ante el Burgos.

El suyo es un caso curioso. Se ha convertido en uno de los bases punteros de la LEB ya con 28 años. Este verano el Cáceres está ágil en la gestión de ficharle por un precio asequible, quizás no muy 'despiertos' sus rivales al detectar que ya en Tarragona y La Palma lo había hecho razonablemente bien en la segunda categoría. Pero muchos en el mercado no parecían fiarse del chico, formado en la cantera del Joventut y que ha dado unos cuantos tumbos desde entonces en EBA, LEB Plata y hasta la ACB (Jugó dos partidos en la 2003-04 con el Lleida). Esta es su ficha en acb.com y esta la de la Federación Española. Como curiosidad, a la derecha rescato su foto siendo un crío. Durante un momento dudé si era él realmente.

Hay jugadores que tienen un despertar tardío, que tienen su propia maduración interna al margen de lo común. Este parece ser su caso. De él hablan maravillas todos los que le rodean, excepto los que le 'acusan' de ser muy del Barça. Él y Xavi Forcada forman el 'lobby catalán' del vestuario, un dúo que está otorgando una enorme energía a la línea exterior.

viernes, 25 de mayo de 2012

El día del 2-1, o del 1-2

Jugadores de ambos equipos, al final del segundo partido. La película continúa hoy (Guerrero / Melilla Hoy)
Suele decirse que el tercer partido es el clave de las series de 'playoff'. Como tantos estereotipos al respecto, mucha razón tiene y no tiene al mismo tiempo. Sin ir más lejos, en la eliminatoria pasada frente al Ford Burgos fue el rival del Cáceres el que ganó el tercer partido, pero no la serie. Lo importante es ganar el último. Así lo suelto, rompiéndome la cabeza.

Llega el día del 2-1, o del 1-2. Habla el Multiusos, me he atrevido a titular mi previa en el periódico. Sí, eso es lo que va a pasar. Va a hablar para bien o para mal, en el sentido de que la oportunidad para plantarse en la final se va a explorar al calor del hogar. Tengo mucha curiosidad por ver la respuesta del público. ¿4.000, dice algún optimista?

Tras una semana en la que los precios de las entradas y las declaraciones de Toni Pedrera han marcado el ritmo informativo, llega la hora del baloncesto. Con la duda de Antelo hasta el último momento (hay un momento que no sé si realmente es duda o es una estrategia, aunque a Gonzalo García me parece que no se la dan...), el Cáceres llega bien posicionado para hacerse con el control del pulso. En los 80 minutos jugados hasta ahora ha sido globalmente mejor, pese a la ausencia de su máximo anotador y reboteador, pero eso no garantiza serlo en los 80 que vienen. Hay que seguir como hasta ahora. Ya habrá tiempo de pensar en el descansadito Menorca, que volvió a vencer ayer al Navarra con holgura.

El Melilla sí ha hecho muy bien una cosa: sacudirse cualquier tipo de presión. Me pareció un tanto exagerado por parte del Cáceres intentar mantener que ellos seguían siendo los favoritos, pese a haber perdido el factor campo en el primer partido. Pero no tenía otro remedio: el equipo de Gustavo Aranzana se ha hecho acreedor al favoritismo por lo que pasó en la ciudad autónoma. De hecho, hay un mensaje curioso en el hecho de que el Melilla no llegase hasta pasadas las doce de la noche a Cáceres: aunque obviamente nos tomemos en serio, no nos importa asomar el morro por el Hotel Barceló V Centenario a la hora que sea si es lo que creemos que nos conviene.

Ese clima de euforia mal entendida puede ser el enemigo de los cacereños que, aunque no lo puedan reconocer públicamente, saben que hasta ahora han sido mejores y que las ausencias de Robles y Antelo quedan casi equilibradas por las de DeVries y McKeither en el rival. Esto reduce los partidos al pulso desesperado de dos equipos de rotaciones muy cortas, muy dependientes de sus jugadores 'on fire', como Salva Arco y Francis Sánchez. El Cáceres parece tener un poco más de pólvora, sobre todo por dentro, y más todavía si Antelo puede aportar algo hoy y/o el domingo.

Bueno, dejémoslo un poco por ahora. Total, darle tantas vueltas a todo cuando, al final, decidirá el Fary.

PD: Aranzana se reivindica. Se le ve muy a gusto en territorio 'playoff', como si este fuese el tipo de reto por el que se hizo entrenador. No digo que haya estado desmotivado o perdido durante la liga regular, pero ahora está especialmente metido, sabiendo que está recuperando imagen con cada decisión acertada en estas semanas, que están siendo muchas. Fenomenal por él. A nivel personal es un buen tipo, os lo aseguro. Pero un matiz que ya hemos apuntado aquí en alguna ocasión: cuanto mejor está jugando el equipo ahora, más cantoso es lo que ha pasado anteriormente.

jueves, 24 de mayo de 2012

Polémica#2, Pedrera

Otros tiempos, ¿no, Toni?
Pues nada, primero fue lo de las entradas y ayer lo de Toni Pedrera hablando sobre que no hay pasta en la Junta para impulsar o soportar un equipo ACB, así, en plan advertencia. La hinchada, claro, se ha indignado, igual que ocurrió la semana pasada con Jesús Luis Blanco por algo muy parecido. Es la típica situación en la que estoy un poco con las dos partes. Los que piensan que me mojaré en esto tomando claramente partido, mejor que dejen de leer. Allá voy, a dejar insatisfecho a todos.

1. Pedrera dice la más asquerosa y punzante verdad. Cualquier cosa se le puede reprochar al tipo, menos que no sea sincero. Ve un micrófono y dice lo primero que se le viene a la cabeza. En ese sentido, es muy poco político. Lo normal en otro caso (al menos en el tipo de político que he conocido a esta hora) sería soltar un par de ambigüedades, jugar un poco con el lenguaje y esperar a que los resultados deportivos no le lleven a esa mortal tesitura de tener que decir "no" a sufragar buena parte de los 7-8 millones de euros que costaría arrancar en la ACB. Yo estaría por decir que va a enviar un maletín a Melilla y/o Menorca para que eliminen al Cáceres. Pero no lo digo porque la ironía y el humor grueso se captan muy mal por escrito.

Tiene toda la lógica del mundo que si esta gente del PP está recortando en educación, sanidad y otras cosas básicas, el deporte (el profesional y el de base) no se quede exactamente igual de como estaba. Es el camino que ha escogido España y también Extremadura. La mayoría les votó para que hiciesen este tipo de cosas horribles, pero parece que necesarias para que el país y la autonomía salgan de una situación complicadísima a nivel económico (he de decir que no soy un experto en temas financieros; bueno, no lo soy en casi nada). No creo que engañasen a nadie porque en campaña electoral no lo dijesen claramente. Jugaron a políticos, justo lo que ahora no ha hecho el director general de deportes.

Así es que Pedrera, que lleva unos mesecitos peleándose con todo el deporte regional (federaciones, clubs, deportistas y hasta asociaciones de personas con discapacidad) porque es el hombre de la tijera, le preguntan por esto, va y lo suelta. ¿Y?

2. Es un palo innecesario para la ilusión de mucha gente en un momento especialmente excitante. Y más viniendo de alguien que, si es algo en la vida, es gracias al baloncesto profesional.

Ahí, Toni pincha en hueso. En huesazo. Se pueden decir las cosas de un millón de maneras, y seguramente algunas de ellas más adecuadas en este momento de los 'playoffs'. Pero en el fondo él es solamente un ejecutor de una política 'superior': no me ha dado la impresión durante estos meses que sea él quien tenga la última palabra en materia deportiva en la Junta. Alguien (o "alguienes") le aconsejan, le guían, en lo que, no lo olvidemos, está siendo su primera experiencia en la política o simplemente en la gestión de un presupuesto. Pedrera es solamente una voz. A los populares les gusta colocar a exdeportistas conocidos más que a técnicos en ese puesto: Colomán Trabado, Niurka Montalvo, Antonio Peñalver... Seguro que os salen muchos más.

La paradoja es que, en su caso, está ejerciendo ese papel justo cuando, desde los 15 a los 30 años, ha sido deportista profesional, la mayoría de ese tiempo bastante bien pagado por dinero que también provenía del erario público o similar. Siete de esas temporadas las pasó en el equipo de la ciudad a la que ahora le está diciendo que no, que esta vez, a no ser que consiga una improbable financiación privada, no va a poder reeditar su sueño. 

¿Cómo debe sentirse? Pues tampoco creo que eso le mate. En los años posteriores a su retirada le vimos muy poco por el Multiusos. ¿Es el típico exdeportista que no le gusta el deporte que practicó profesionalmente? Sí ha estado muy vinculado a las artes marciales.

Una conclusión muy personal (y aquí sí me mojo): ¿Realmente no hay dinero para que el Cáceres suba a la ACB? No. Pongamos 5-6 millones de euros no son nada en un presupuesto de una comunidad autónoma. Lo que no hay (ni parece que vaya a haber) es voluntad política. No es como con el AVE, que está claro que no hay cientos de millones de euros para terminar todos los proyectos que se empezaron. "Sólo" tiene que haber el 'ok' de la Junta y Cáceres tendrá ese dinero, pero eso es muy muy difícil: sería exponerse a las críticas de muchos, de muchísimos, quizás hasta justificadas.

martes, 22 de mayo de 2012

Menorca, camino de ser el hipotético rival

Supongo que lo que esperan Taylor Coppenrath y Keith Langford es el rebote. O el fin de la humanidad. Nunca se sabe (Foto:  Roberto Estabolite)
Estamos tan centrados en la eliminatoria Melilla-Cáceres que no estamos siguiendo apenas nada la Navarra-Menorca, cuando es importante porque de ella saldrá el equipo con el que los extremeños se enfrentarían por el ascenso en el caso de, sin ir más lejos, ganar viernes y domingo en el Multiusos.

Aparentemente, hay menos matices. El Menorca va ganando 0-2, primero con un 68-75 y luego con un 81-83 en la prórroga. Puede parecer lógico porque todos sabemos que los baleares tienen mejor y más larga plantilla, pero no deja de tener su aquel el hecho de ganar dos partidos fuera de casa seguidos en un 'playoff'. Eso demuestra una fortaleza enorme. Y si nos fijamos, no son solamente dos, sino que en la anterior ronda, ante el Breogán, también venció en el tercero y el cuarto a domicilio.

La deducción es que era un privilegio exagerado que los pamplonicas tuviesen el 'factor campo' a favor. Es el suyo un proyecto muy digno de admiración: escaso de dinero, pero con mucho ojo para los fichajes. Esto conlleva tener un equipo corto en el que, como le está ocurriendo al Cáceres ahora, todos se sienten importantes. Starosta vuelve a estar a un muy buen nivel y Jorge García conoce perfectamente esta liga, pero además jugadores que parecía que no funcionarían en Oro, como los Iñakis, Sanz y Narros, están haciéndolo fenomenal. De Mikel Uriz no vamos a hablar porque a alguno le vendrían pesadillas.

Pero nada que ver con el portaaviones que es el Menorca, un conglomerado de estrellas nacionales de la liga que lo raro es que haya terminado cuarto en la liga regular, empatado a victorias con el tercero, el propio Navarra. A lo largo de la temporada, sus principales jugadores se han ido traspasando el protagonismo. Ahora parecen estar muy bien Marc Blanch y Oliver Arteaga. Y eso que siguen arrastrando que su único americano, Taylor Coppenrath (ya con dos ascensos en su manga), no está bien a nivel físico. En todo caso, su gran poder es una rotación larguísima de 10-11 jugadores.

Muy raro será que el conjunto de José María Berrocal no venza en alguno de los dos partidos que llegan ahora en la isla y que se plante tranquilamente en la final, en la que en cualquier caso tendría el 'factor campo' a favor.

Tormenta bien resuelta

El Cáceres Patrimonio de la Humanidad ha resuelto bien una 'mini crisis' que él mismo había provocado. Los precios para los partidos del fin de semana habían soliviantado a la afición, que esgrimía numerosos argumentos para considerarlos exagerados: venir de una eliminatoria previa, estar a final de mes, la coincidencia el viernes con la final de Copa y, como estrella, la oportunidad tremenda que supone para el baloncesto de la ciudad y la necesidad que tiene el equipo de poder contar con un gran ambiente en las gradas.

Me resulta precioso que los abonados, los habituales, se enfadasen mucho más por los precios puestos los no socios. "No queremos estar los de siempre" era más o menos el argumento. El aficionado de toda la vida está dispuesto a pagar lo que sea (bueno, sin pasarse; 18 euros por los dos partidos no está mal, pero tampoco es baratucho para alguien que en su momento compró un abono), pero lo que quiere es 'reenganchar' al que en su momento desertó del pabellón y ahora duda si, al calor de lo bien que se plantea la situación deportiva, volver a subirse al barco.

Mientras yo confieso que me rascaba ahí mismo durante todo el día, Internet tronaba por una solución que llegó a última hora de la tarde. La estupenda idea que había sido en la ronda contra Burgos los packs abonado+no abonado se retomaban. Inexplicablemente se habían suprimido. Creo que van a funcionar muy bien. Al final no puedo meter a nadie en un posible pack de mi padre y un amigo (son abonados reducidos, mayores de 65 años), y eso que enseguida me había comprometido con 6 personas y camino de otras 2. Pero a mí también me podían las ganas de ver un pabellón si no lleno, sí con un entradón.

Veremos qué tal trascurre la semana. Yo creo que puede haber 4.000 personas. Ese es el reto realista.

Luego os cuento más cosas. Estoy todavía un poco con el 'jet lag' de Melilla, jaja.

lunes, 21 de mayo de 2012

Últimas horas en Melilla



"Como si fuera un error
siempre encuentro a mi alrededor
cosas que amenazan al final del día
con volver,
volver como el viento.
Como el viento..."

Suena Nacho Vegas en mis oídos. "Sólo viento", se llama la canción. Si no tuviese los auriculares puestos, lo que escucharía bien fuerte es lo que hay fuera: solo viento. Espero que la situación mejore de cara al vuelo que tenemos mañana a las 8.30 hasta Madrid. A la hora de comer espero estar en Cáceres. Y no es que me vuelva loco por salir de aquí. Me ha gustado Melilla. No había estado nunca y realmente me cuesta imaginarme vivir aquí (sólo cambiaría Cáceres por un ático en Manhattan, jaja), pero ver sitios nuevos y definitivamente diferentes es un placer inenarrable.

Ah, baloncesto.

El Cáceres se pira de aquí con 1-1. El jueves por la mañana, cuando un somnoliento grupo de jugadores y técnicos cogía un bus hasta Málaga apenas 24 horas después de haber llegado de Burgos, si se hubiera hecho una encuesta (privada, claro, porque en público siempre se marcarían el moco de decir que no), la mayoría hubiese firmado volver así. Aranzana se sobra un poco cuando dice en la rueda de prensa que sigue considerando al Melilla favorito. Es evidente que a su equipo le ha ido bien cuando ha sido el 'outsider' de las eliminatorias, primero en Burgos y luego aquí. Y no quiere cambiar ese rol. Pero a Gonzalo García se le ha escapado, sonrisa en ristre, una explicación bien clara. "Gustavo tiene muchos tiros pegaos y nos quiere meter la presión a nosotros, pero sabe que el favorito son ellos", respondió.

El Multiusos debe decidir. Jugar dos partidos en casa es una oportunidad inmejorable para pasar a a la siguiente ronda. Sí, me diréis que pasaba lo mismo contra Burgos y se necesitó la hazaña del 15-M para poder eliminarles. Pero estaremos todos de acuerdo en que Burgos no es Melilla. El primer día nos pareció casi una bobada, pero no hay que olvidar que Cáceres ha jugado estos dos partidos sin su referente anotador en el juego interior, José Ángel Antelo, al que se espera recuperar para el viernes. Leon estuvo arrebatador el viernes, Sedlak también hoy de cara al aro, Olmos quizás no ha lucido tanto como ante Burgos, Sanguino ha salido un ratito y no ha desentonado... Pero Antelo es Antelo. Me sitúo mentalmente en que hubiese habido un 2-0 en contra y su nombre no se nos iría de la boca, o de los dedos, en mi caso.

Es ahora o nunca, por encima de cuestiones económicas --el club debe atinar con los precios de las entradas, lo que no quiere decir que tenga que regalarlas; eso sería un error--; Va a ser un espectáculo enorme jugarse estar en la eliminatoria decisiva delante de nuestra propia gente. Estaremos allí para contarlo (y durmiendo en casa después, jaja). No hace falta decir que para mí está siendo muy especial la experiencia. Creo que se me nota.


"Lo haga bien o lo haga mal,

hasta apagarme,
prometo hacerlo de verdad.
Hoy me encendí al anochecer,
tendré que limitarme a arder
y después dolerá pensarme así
y no habrá ni un alma aquí".





Sí, el disco de Nacho Vegas ha ido avanzando. Buenas noches desde Melilla.