
Pues aquí me tenéis, en el descanso del Granada-Unicaja que estoy viendo por Canal Sur. A cuenta de ello estoy intentando ordenar mis recuerdos sobre Alberto Pesquera, entrenador del Cáceres en la temporada 98-99 y actualmente --entre otras cosas-- comentarista del canal autonómico andaluz.
Mis conclusiones son un poco contradictorias. Aterrizó aquí en un año muy difícil, con cambio de presidente (parecía que Bermejo iba a estar siempre en ese puesto y, en cierto modo, su regreso años después lo confirmó) y, sobre todo, marcha del patrocinador. Así, hacer el equipo no tuvo que ser nada fácil y sobre todo dio grima el "tercer extranjero": el inenarrable Reggie Jackson, el intrascendente Donald Whiteside y el "gangsta" Lamont Strothers. Tampoco Wayne Tinkle, teóricamente experimentado, dio lo mejor de sí, así es que el positivo décimo puesto hay que agradecérselo a la eclosión de Paraíso, el inicio de la segunda juventud de Arcega y la constante aportación de Dyron Nix.
Sobre Pesquera, anécdotas innumerables, con alguna pequeña leyenda negra. "Me decía durante la semana que iba a jugar 30 minutos el siguiente partido y luego me sacaba 3", me contó un jugador. Era, digamos, demasiado político, intentaba quedar bien con todo el mundo y al final ocurría todo lo contrario. Nunca he visto un entrenador tan pendiente de lo que publicase la prensa o dijesen las radios y solía ver "conspiraciones" donde no las había, como le dije una vez. Pero luego era un tío muy cercano que, la verdad, parecía estar un poco solo en la ciudad.
Hay una muy buena: Julio Bohigas, un seguidor muy aficionado a escribir cartas a los periódicos poniéndole a caldo, sufrió en vivo su reprimenda al final de un entrenamiento. "Ahora ¿qué tienes que decir? ¡¡¡Dímelo a la cara!!!", le gritó delante de mucha gente, retándole. Como os digo, todo un personaje, capaz también de encararse a lo bestia con Tinkle después de que éste le reprochase haberle cambiado en pleno partido.
Fue una pena que César García le marease un poco con lo de la renovación. En realidad, se lo querían quitar de encima porque el equipo se le había ido bastante de las manos y en los desplazamientos reinaba la anarquía a nivel extradeportivo. Luis Casimiro estaba a tiro. En toda la segunda vuelta no se ganó ni un partido fuera.
Julio Bohigas --primo de Ñete, por cierto-- presume de que le dijo: "Usted no volverá a entrenar en la ACB". No sé. El caso es que se cumplió esa supuesta profecía y Pesquera --que durante una época hasta se había sacudido el sambenito de "hermano de Mario"-- sólo tuvo una efímera experiencia más como técnico, en el banquillo del Granada (LEB).
Luego supongo que tuvo que asumir que se le había pasado un poco el arroz, como a todos esos entrenadores que una vez estuvieron de moda y de repente les dejan de llamar, así es que se recicló muy bien a la "vida civil". Aparte de sus comentarios en Canal Sur --más mesurados que los de Martín Urbano, creo yo--, tiene una empresa de informática y es profesor de baloncesto en la Facultad de Ciencias del Deporte de la universidad Pablo de Olavide. Seguro que no se aburre en esa Sevilla que le enganchó definitivamente a finales de los 80, de cuando es la foto que os pongo.
Y corto ya que me estoy perdiendo el tercer cuarto.









