miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Mejor cuanto más caliente?



Vaya, el "playoff" no se tranquiliza. Parece que en Burgos --no el club, sino un responsable policial-- se van a trasladar las declaraciones de JoséAngel Antelo a la Comisión Antiviolencia para la que las evalúe. Menudo jaleo. Y bastante injusto, en mi opinión. Es evidente que las palabras son desafortunadas en cuanto a la forma, pero el que conozca un poco el deporte se da cuenta perfectamente de lo que quiere decir y además hay un arrepentimiento casi instantáneo. No creo que haya que demonizar al chico, que en absoluto creo que buscase provocar ni incitar a la violencia. Quien le conozca sabe que es más ingenuo que malintencionado. Pero debió pensar un poco antes, claro. Nos pasa a todos, pero pagamos facturas menores la mayoría de las veces.

               Sin embargo, y siempre hay un sin embargo, creo que el Cáceres se ha beneficiado de esta situación. Lo vi muy de cerca y la jugada que este asunto le brindó fue magistral y muy rentable. En las horas previas al segundo partido, los ‘capos’ del vestuario, Carlos Cherry y Francis Sánchez, con la complicidad de los demás, intentaron ayudar a Antelo de la forma más inteligente posible: con humor, quitándole hierro al asunto. Fue un modo perfecto de pasar página lo antes posible de la humillación del día anterior. En vez de reproches mutuos por el ridículo sobre el parquet, lo que hubo fue unidad, comprensión y, en el buen sentido, distracción. A Antelo no le hacía ni puñetera gracia la cuestión, pero supongo que a nivel interno esto le va a endurecer. De los buenos momentos no se aprende nunca nada; es en la mierda cuando acumulas gasolina para la siguiente vez.

               Llegó el domingo por la tarde y la gente de Burgos la cogió con el chico, como por otra parte es lógico. ¿Habéis pensado en lo que hubiera pasado aquí de hacer lo mismo un tío del Autocid? Pues más o menos lo mismo, dentro de una corrección de no agredir ni lanzar nada. Pero, ya con el balón en el aire, eso también ayudó al Cáceres. Jugadores como el propio Francis se crecen en ambientes adversos y a él se le supone especialmente motivado para acallarlos, sobre todo cuando de por medio está un amigo muy cercano como su ‘Corki’ (así le llama). Cherry es otro de esos, aunque su peso en el partido no fuese demasiado grande. No está bien, pero también hizo su labor.

Así es que el escenario cambió por completo: a este equipo tan indescriptible, cuanto peor se le pongan las cosas, mejor. Y el aplomo mostrado durante 40 minutos fue una nueva demostración de ello. Y cuando había algún mínimo atisbo de relajación, allí estaba uno de los dos andaluces para recordar muy expresivamente que se estaban jugando mucho, que les importaba mucho ganar ese partido.

               Enfrente, un arbitraje estupendo, de los que gusta tener fuera de casa, y un Ford Burgos que no supo sacar partido del asunto. Nada de nada. Alguien de allí me contaba que se echa en falta un líder en el equipo cuando el camino se tuerce, y más todavía tras la ausencia de Dani López. Ya no están los Diego García, Chris Hernández, Iván Corrales, Zach Morley, Peter Lorant o Micah Downs de otras temporadas. Parece que Darren Phillip, un tipo de un currículum glorioso, debía heredar ese puesto, pero es todo un mensaje que ya no sea ni titular y que no le lleguen demasiados balones. ¿Le pesan los años? Cuidado con él, pero un poco sí.

               Hubo un momento llamativo en el último cuarto: Rafa Huertas, un jugador excelso pero no un ‘franchise player’, tuvo que hacer un par de aspavientos al público para que se levantase. Lo inesperado de la situación de ver a Cáceres por delante estaba empezando a pasar factura. Lo que parecía reclamar más bien era que se les animara, que la energía de la grada se concentrara a favor de ellos y no contra del Cáceres.

          No creo que haya una estrategia preestablecida en el equipo para 'calentar' el 'playoff'. Y me consta que a Gustavo no le gustan estas cosas, como no pueden gustarle a cualquier deportista. Pero los hechos son los hechos: con un partido más 'enfriado', lo mismo estaríamos ya 2-0. En fin, veremos lo que pasa.


PD: Seguid atentos durante todo el día de mañana al blog. Tengo una sorpresa muy 'retro' coincidiendo con cierto aniversario que hay prontito...

martes, 8 de mayo de 2012

El que se salvó el viernes, el que mandó el domingo

Qué buenas fotos hacen los del departamento de prensa del Burgos.
Resulta inútil buscarle algún denominador común a los dos primeros partidos de la serie entre Cáceres Patrimonio de la Humanidad y Autocid Ford Burgos. Los aspectos tácticos que le funcionaron a uno el viernes, el domingo no salieron a relucir. Y sobre jugadores, pues más o menos igual, radicalizándose esto en el caso de los extremeños, que pasaron de que ninguno tuviese su día a que casi todos estuviesen a buen nivel.

Pero... Sí hay alguien en el Cáceres que estuvo bien en los dos partidos y al que me gustaría referirme este día tranquilo, sin más actualidad que el hecho del relax que han tenido los jugadores en el Perú Wellness: Sergio Olmos, el interminable matemático de 2,13.

El primer día, en el naufragio, 15 puntos (6/7 en tiro), 7 rebotes y 2 tapones en 20 minutos. 23 de valoración. De acuerdo con que parte de estas estadísticas se produjeron cuando ya todo daba igual porque el choque estaba decidido. Pero es que esto fue así desde el inicio del segundo cuarto, lo cual deja poco margen de acción.

El segundo día, en la redención que protagonizaron los chicos, fue más o menos, con el matiz de que se produjo en un partido igualado: 10 puntos (4/5 en tiro), 9 rebotes y 3 tapones en 22 minutos. 21 de valoración. Yo llegué a contar algún 'gorro' más. Y lo que no aparece en los números es la cantidad de tiros que cambia, tiros que salen de las manos del rival pero que sabes que no van a entrar porque el arco es distinto ya que por allí anda, muy cerquita, la tremenda palma de Olmos. Decisivo en el despegue tanto como los tiros de Francis.

Estaturas de los pívots de Burgos: Mateo Kedzo 2,04; Pep Ortega 2,01; Darren Phillip 2,01; Jerome Tillman 1,98. Sólo sumaron 28 puntos entre los cuatro.

Al hilo, aprovecho para decir dos cosas de Gustavo Aranzana: una buena y otra mala.

La buena es que muchos opinábamos que no es un entrenador de jugadores en desarrollo, de jugadores que puedan dar un salto en su rendimiento bajo su mano. Que prefiere trabajar con tíos hechos, a los que, exagerando, no tenga que enseñarles a jugar... El caso cercano de Carleton Scott y, en menor medida, de Justin Sedlak, puede ilustrarlo. Sin embargo, con Olmos está desmontando parcialmente esta idea. Estaba sin equipo y era todavía una incógnita para la LEB Oro, en la que no había destacado especialmente en dos sitios propicios como Palencia y La Palma. Traía fama de blandito, de no saber sacarle provecho a una estatura colosal y a un cerebro amuebladísimo. A punto de perderse en el camino, como tantos otros con potencial.

Pero con Aranzana --hay que reconocérselo-- está brillando muchísimo, desde que llegó como titular con el objetivo de condicionar el ataque rival, gastar alguna falta y permitir que Leon Williams salga como 'sexto hombre' de lujo. A Sergio le ha dado el papel perfecto de intimidador defensivo, muy atento a las ayudas, activo al máximo. Y en ataque no se complica. Balón que pilla ahí abajo, dos puntos. ¿Qué hace este tío aquí? Acabe como acabe esta temporada, acierto redondo traerle, y además a un precio muy asequible.

La mala sobre Gustavo radica precisamente ahí, en su decisión del primer partido de no sacarle como titular. Si estaba funcionando bien con él en el quinteto, ¿por qué variar? Se lo pregunté el sábado y me vino con la historia de que pensó era preferible 'guardarle' para cuando estuviese en pista Darren Phillip, que tampoco estaba siendo titular en detrimento de Mateo Kedzo. Pero salió de pena: es obvio que esos minutos iniciales en los que no salió nada fueron ya un lastre terrible. La demostración más clara fue que el domingo ya volvió la estructura interior de principio con Antelo y Olmos.

Sería un sorpresón que en el resto de la serie volviésemos a verle de inicio en el banquillo, ¿no?

lunes, 7 de mayo de 2012

De vuelta con la cara cambiada




Aquí ando ya, en casa, en silencio, recuperando las viejas sensaciones del hogar, saboreando aún los días que he pasado en Burgos. Las cosas buenas y las malas, que también las ha habido, claro. Pero la última ha sido tan positiva y arrebatadora que lo tapa todo.

Es por días como hoy por lo que siento que he tenido mucha suerte en mi vida: poder trabajar en lo que me gusta, que me paguen por ello, poder satisfacer a gente con mi trabajo, encontrarme en el centro (no como protagonista, sino como observador, narrador) de cosas "importantes" que suceden. Sí, seguramente un "playoff" de LEB Oro no sea la cumbre del G-7 ni tampoco una final del Mundial de fútbol. Pero es algo que --antes por el puro boca a boca y ahora por las redes sociales-- sigue mucha gente. O más bien mucha de "mi gente" o "nuestra gente". Prefiero escribir (o tuitear, o bloguear) para pocos de "vosotros" que para muchos de "ellos", no sé si me entendéis. La emoción que siento es inmensa. 20 años en esto y poco ha cambiado desde entonces.

Dejaré un momento de decirme lo bonito que es mi ombligo y antes de volver a pillar la piltra, os daré unos apuntes de lo que ha pasado esta tarde y que quizás, con las prisas del cierre y demás, no he podido concretar mejor.

1. El 'tema Antelo'. Se nos ha ido de las manos, ¿no? Es evidente. Se equivoca y pide perdón casi inmediatamente, pero no es tenido en cuenta. Hoy la gente de Burgos se lo ha hecho pagar con creces y realmente el tema de los insultos y la fijación con él durante todo el partido no es demasiado reprochable. En las mismas circunstancias en el Multiusos también hubiera pasado. Lo que no puede pasar es subir un escalón más en la escalada y que al chico le agredan en el túnel de vestuarios. Eso sí, tampoco entiendo a Gustavo cuando, en la misma frase, cuenta esto y pide al mismo tiempo que se acabe 'el tema Antelo'.

2. El giro lampedusiano. "Todo debe cambiar para que todo siga igual" es el lema de la novela "El Gatopardo", más tarde llevada al cine con Visconti (qué cultureta me pongo a veces). Resulta que para ganar el partido de hoy (o al menos para que no te apalizasen salvajemente) el tema era recordar lo que se había hablado 48 horas antes. No había que revolucionar nada. Simplemente, desarrollar determinados detalles: salir sin ser intimidados; agotar a Aguilar, único base puro local; imponer la estatura de Olmos ahí abajo ante los pívots 'de dos metros' de los locales... La novedad ha sido probar una zonita, sobre todo cuando no estaba Schraeder en pista, que ha salido bastante bien. Y no, Vinicius no era LeBron James, no.

3. Casi todo por hacer aún. Cáceres ha tomado la ventaja psicológica de la serie, pero no olvidemos que la cosa va 1-1 y que a) por pura lógica deportiva va a ser muy difícil ganarle tres partidos seguidos a un equipazo como Burgos; b) en caso de tropezar o viernes o domingo, la serie volverá a El Plantío el martes siguiente con muy pocas posibilidades de sorprenderles de nuevo; c) ellos llegarán heridos en su orgullo y sin la más mínima sombra de relajación. Yo intentaría pensar en que la eliminatoria va en realidad 0-0, que es lo que, aparentemente, han hecho hoy. Jugar sin angustia. Y, por supuesto, a partir de ahora hacerlo sin euforias.

PD: Qué mal fotógrafo soy. Juntando alguna letra me defiendo (falsa modestia, ¡ejem!) Aquí voy a colgar tres ejemplos de lo cortito que soy con una cámara en la mano. Resulta que cuando ha  terminado el partido y los jugadores del Cáceres han celebrado el triunfo, he tenido el impulso de saltar a la cancha para fotografiar el tema. Pero me ha salido este churro. Una pena, porque la de Leon Williams no está mal en cierto modo: aunque no nos conocemos apenas, me hace un gesto de complicidad y alegría. Pero sale borrosa. Las otras dos son simplemente penosas. Las dejo por si alguien le interesan y que no se diga que tapo mis limitaciones:











domingo, 6 de mayo de 2012

A ver...

¿Cocinando el 1-1?
Siempre piensa uno que se deja algo en la habitación cuando la desaloja, ¿verdad? En fin, sobreviviré a esa angustia.

Estoy en la cafetería del hotel, haciendo un poco de tiempo para la hora de la comida. No he bajado a desayunar, soy así de indisciplinado. Estoy bastante tranquilo, pensando un si ir despues de comer al Museo de la Evolución Humana, que por lo visto es una maravilla. Pero no lo sé. Lo mismo sigo en plan perro, o "concentrado" de cara a lo de las 19.00, que yo también juego "mi partido". Vipp Stress, para lavar sin frontar (escribir un par de paginitas) la ropa que no puede esperar (hacerlo dentro del cierre, los amigos de la rotativa de Córdoba esperan).

Sí voy a hablar un poquito de baloncesto ahora. Aquí os dejo mis tres claves (obvias):

Obviedad 1: Hay empezar bien. El Cáceres cavó su tumba el viernes por ahí, cuando a los cuatro minutos ya perdía de más de diez puntos y al iniciar el segundo cuarto la cosa subía a +20. Que nadie piense que el Burgos va a salir menos intenso que el otro día porque su victoria fuese fácil. Es un equipo insaciable, que se siente muy seguro en casa, donde su hinchada aprieta con el marcador a favor. Yo creo que bastará con "firmar el empate" en esos primeros minutos, que sean más de estudio mutuo que de ruptura. Luego, que pase lo que sea en los momentos calientes. Pero que nos roben medio partido, que no sobre la segunda parte.

Obviedad 2: Minimizar las canastas fáciles. Recuerdo pocos partidos como el del otro dia en el que al Cáceres le metiesen tantas canastas debajo del aro. Fueron de dos maneras distintas: sus pívots consiguiendo la posición con facilidad ante la blanda defensa de los interiores del Cáceres y robando balones en primera línea defensiva para culminar un contraataque sencillo con una bandeja o un mate. Y eso que a Burgos no es que le guste especialmente correr. Solamente lo hace cuando lo tiene claro. Si te matan desde el exterior, que lo hagan. Pero si no, no hay que dejarles anotar sin sudor. En ese sentido se puede exponer un poco más en la defensa sobre Marcus Vinicius. No os extrañe que Sedlak esté sobre él un rato, una opción no ejecutada el viernes. Y no olvidemos que es mal tirador de libres.

Obviedad 3: Circulación de balón, por favor.  El ejército de Pancho Villa hubiese ejecutado mejor los sistemas de Aranzana el otro día. Se cumplía eso de que más de uno quiso coger la capa de súper héroe y levantar ellos solos el partido. Realmente en eso está bien servido este equipo: gente que no se esconde. Pero eso no suele resultar a no ser que te llames Michael Jeffrey Jordan y hayas nacido en Brooklyn. Así es que, prioridad al canto: dar siempre un pase más en la búsqueda del tipo que esté solo, eso que a Burgos le salía con tanta sencillez.

(Paréntesis en tiempo real: el equipo pasa a mi lado después de una ligera sesión de tiro. Caras de concentración).

Desde luego, lo que no espero es que el guión sea igual que el del viernes, que al menos haya una oposición real por parte del Cáceres, lo que llevaría al partido a un territorio inesperado. ¿Cómo reaccionará el Burgos a un partido igualado? Por lo menos hay que jugar también con los nervios y las angustias del rival, ahora que parecen instaladas en el bando cacereño.

Burgos night (light)

Sí, la foto en la Catedral es de día. Esta noche se me pasó hacer alguna.

El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría. Durante años me estuve repitiendo a mí mismo ese mantra vía William Blake. Ahora no es que haya dejado la noche, ni los garitos, pero menos. Me voy haciendo mayor, me como menos el mundo, dosifico más. Dentro de 48 horas se cumplirán 38 años desde que mi madre me trajo al mundo justo donde ahora hay un cine. Será por eso por lo que siempre he sido muy peliculero. Incluido ahora, cuando me he propuesto hacer una entrada sin hablar de basket, el motivo que me ha traído aquí.

Mi periplo en Burgos concluirá mañana con un par de horas de bares y solamente una copa. Nada que ver con lo que históricamente he sido, esas noches largas y esas mañanas interminables. Pensando en que Blake era en realidad un sobrao. Pero me he divertido moderadamente. La ciudad me parece encantadora, con una justa proporcionalidad entre lo antiguo y lo moderno, con la cuestión del ocio (bares, restaurantes) mezclada con la cuestión histórica (esa eterna asignatura pendiente de nuestra ciudad). Grandes avenidas y también callejuelas. No me importaría vivir aquí, con el único matiz del clima, que tiene pinta bastante agreste durante buena parte del año.

Hay algo de acogedor y emocionante en salir y encontrarte a una de las pocas personas que conoces en la ciudad, el periodista de El Correo de Burgos Diego Almendres. No es que hiciese frío, pero nos llamó la atención que estuviese en camiseta en la puerta de un pub. Tipo duro, consciente de lo que es ser un 'outsider'. Al rato hemos ido a otro sitio y nos hemos topado con un grupo de 8-10 cacereños que pasa aquí el fin de semana. La verdad es que no me sé los nombres de todos. Son Diego, Cris, Paco Morcillo... Esos adorables 'pirados' que tantos viajes hacen por su cuenta a lo largo de la temporada. Hemos charlado muy sinceramente sobre el glorificado pasado, el complicado presente (sobre todo si se pierde mañana) y el dudosísimo futuro.

Pero no voy a hablar de basket. Para eso tenemos mañana todo el día.

Buenas noches.

sábado, 5 de mayo de 2012

La visita de un viejo 'ex'


He pasado casi toda la tarde en la habitación, haciendo las dos páginas que publicamos mañana. Os supongo al corriente del asunto de Antelo, una pequeña tormenta en un vaso de agua. A mí no me corresponde comentarlo ni agrandarlo. Las declaraciones se las hace a Claudio Mateos cuando yo estoy al lado entrevistando a Francis. Lo importante es que sepa que se ha equivocado y punto. No vamos a hacer de esto una macropolémica. Al menos yo.

El rato que he bajado a la cafetería a tomarme un Nestea a los únicos a los que he visto ha sido ha sido a los propios Antelo y Francis. Recibían la visita de unos familiares y también de José Coego, el pívot del Granada que es de Burgos, aunque curiosamente nunca haya jugado aquí. Francis y él coincidieron unos meses a principios de esta temporada en la ciudad nazarí y supongo que, en las difíciles circunstancias en las que esa franquicia ha agonizado, la relación se estrecha.

Buen detalle de Jose, un interior de mucha calidad para la LEB Oro. Quizás no muchos recordaréis que estuvo en el Cáceres CB una temporada, la 99-2000, aunque más bien jugó en el filial de EBA, que entonces estaba radicado en Casar. Por cierto, qué panda de personajes había en aquella plantilla. Echadle un ojo. Los que sois muy del basket cacereño "de base", lo disfrutaréis.

"Era muy crío", me ha comentado, muy simpático. No lo hizo mal e incluso llegó a jugar algún minuto en ACB, era el año de Luis Casimiro y el estreno del Multiusos.

Tras alguna bromita --llevábamos casi el mismo jersey--, ha deseado suerte al Cáceres, extrañado por la 'paliza' recibida el viernes. "Mañana no creo que se repita algo así", promostica. No estaría mal volver a verle por la ciudad un año de estos, aunque ya es veteranillo. Pero es un jugador muy útil.

Dentro de un ratito bajaré a cenar. Luego puede que me dé un voltio (sí, ya sé, expresión excesivamente ochentera, pero ya tengo una edad). Ya os cuento. Gracias por el seguimiento. Ayer se batió el récord histórico de visitas en el blog, más de 700 páginas vistas.

Un 'entreno' con decibelios

Aranzana realiza indicaciones en el entrenamiento de esta mañana.

Una pincelada antes de bajarme a comer.

El entrenamiento ha sido breve, pero bastante intenso. No en cuanto a trabajo físico, que es lógico que a los jugadores no se les meta carga en este momento, sino en las indicaciones, los matices, las instrucciones y hasta las voces que ha dado Gustavo Aranzana. Agresividad, contacto, no permitir pasar tan fácil los bloqueos, estar más atentos en los cambios. Es lo que más ha reclamado a los jugadores el entrenador, visiblemente molesto por momentos con lo que vio el viernes. No puede ser de otra forma, claro. Sabe que perder mañana y sobre todo repetir la imagen sería un golpe casi definitivo a la eliminatoria.

El objetivo es convertir ahora esa frustración en rabia por mejorar. En rabia que permita evitar al menos que te pasen por encima en los primeros 25 minutos de partido. De esto ya hemos hablado: un montón de canastas debajo del aro, o bien por ganar la posición o bien porque simplemente robaban el balón en la primera línea defensiva y montaban un fácil contraataque. Quizás ganar la batalla del músculo sea muy complicado por lo que tienen un equipo y otro, pero sí al menos equilibrarla un poco, jugar más a medio campo, donde esa esperada clave (que DaniRo y Cherry sometan a Aguilar) pueda salir a relucir.

Me bajo. Esta tarde un poco más, aunque me tengo que poner también con las páginas del periódico de mañana.

Una última cosa: felicidades a los chicos del cadete del San Antonio Cáceres, campeones esta mañana de Extremadura, al igual que la semana pasada cayó el campeonato junior. Hay cosas que no varían.

Breakfast time: ¿De qué poner cara?


El sol está saliendo ahora mismo en Burgos. Me refiero a que por fin lo estamos notando, aunque al mismo tiempo amenace lluvia. Es sábado y las heridas de anoche aún sangran. Pero menos.

He descansado mucho y bien esta noche. En el hotel me están tratando fenomenal y me sentí un aristócrata porque hasta me subieron la cena a la habitación. Ahora acabo de bajar a desayunar y he elegido una mesita al lado de la grande de los jugadores. Zumito y algún dulce. No soy mucho de comer recién levantado. En realidad, no soy mucho de nada por las mañanas.

A mi lado, una mesa grande con los jugadores. O la mayoría, porque no he visto a Leon Williams. El ambiente no era malo. Charlaban sobre la economía nacional y la sobreinversión en infraestructuras. Nada de basket. Supongo que son gente acostumbrada a estas cosas, a perder y a ganar. Y para ellos la conclusión más útil es no revolver mucho la mierda, incluyendo la que saben que hicieron anoche.

No tengo una gran relación con la plantilla de este año. Tampoco mala. Pero no el roce que he tenido con ellos ha sido profesional, tirando a distante, con la excepción de Juan Sanguino, al que como es lógico conozco desde hace siglos. Por eso he tenido un poco de reparo para levantarme y pedirles que se dejasen fotografiar desayunando, para que vosotros la vieseis. "¿De qué ponemos cara?", preguntó Francis en plan distendido. Supongo que la cara perfecta es esa que muestra preocupación, pero también rabia y también optimismo. Pero esa cara no existe. Así es que ahí arriba está la foto. Hay un poco de cada.

Estoy escribiendo esto desde el hall del hotel. Dentro de un ratito, a las 12.30, hay entrenamiento. Ya os cuento.

El roto


Paisaje después de la batalla.
Me encanta este trabajo. Y me encanta sobre todo esta parte de mi trabajo, cuando me mandan fuera y me toca contar cosas para que la gente, mi gente, las lea, se informe, o se desinforme, según alguno. Con las dificultades que hay muchas veces de cansancio, de la distancia, de esperar como un desesperado que el internet enganche para que no tengas que retrotraerte diez años y dictarle dos páginas por teléfono al pobre que está en la redacción.

Me encanta, ¿ya lo he dicho? Pero hoy, hace apenas tres horas, estaba probando el lado amargo de este asunto: tener que contar un hecho doloroso. Ya sabéis el resultado del partido, su desarrollo, la falta de opciones que ha habido desde el minuto 1, la senda de momentos humillantes que hemos tenido que digerir. Desastre, cataclismo, hundimiento... El diccionario está ahí. Ahora es difícil vender optimismo y de hecho empiezo mi crónica diciendo que lo único bueno es que sabemos que el partido de mañana empieza 0-0, pese al baño. Hay que levantarse.

Podemos entrar en estériles debates sobre si es mejor perder de uno en el último segundo o hacerlo de esta manera. No creo que haya una respuesta unitaria. Lo que sí sé es que mañana hay que aferrarse a esta historia, porque la experiencia de los dos últimos años nos confirma que es muy difícil levantar un 2-0 en contra, hayas competido o no en la primera parte de la serie.

Luego podemos entrar en un terreno peligroso: el de la actitud. Resulta complicado juzgar si realmente ha habido excesiva relajación o confianza. O, poniéndonos en lo peor, si la sensación general en el vestuario es que ya se cumplió ganando en Logroño y metiéndose en "playoff" y que a partir de ahora la exigencia real debe ser mínima. Ya digo que es un camino directo a las arenas movedizas. Sí me atrevo a hacer un poco de autocrítica: hemos minusvalorado algo a Burgos --me refiero a los medios-- con este rollo de que Dani López no estaba y que iban a tener solo un base. De eso no nos hemos acordado ni un segundo, porque cuando Aguilar ha podido dar síntomas de cansancio, el partido ya estaba decidido y daba igual. Hoy han sido un equipazo insaciable, trabajadísimo, brutal en defensa (para algo jugaban en casa) y consciente de esa terrible verdad del baloncesto: es más fácil meter la pelota cuando se tira debajo del aro. Recuerdo muy pocos partidos con tanta bandejita o mate.

Estoy cansado, un poco atorado. No voy a salir, contradiciendo una de las normas básicas del enviado especial. Quizás mañana. Esta gente del Ford Burgos es amabilísima, pero no he estado a gusto en la mesita que nos han puesto y he rezado mucho para que la cobertura 3G no se bloquease. Muchas veces el trabajo de uno de quien menos depende es de uno.

Mañana profundizaré un poco más, espero. Está por confirmar, pero imagino que habrá una pequeña sesión por la mañana y Gustavo hablará algo más. No me ha dado tiempo a estar en su comparecencia posterior ante los medios, pero me aseguran que ha dicho una frase lapidaria: "Solo hemos competido en la rueda de calentamiento". Estoy escocido, estáis escocidos los que lo habéis seguido desde Cáceres, lo están también los 20 héroes que han viajado hasta aquí... Me alegra que en ese vestuario también puedan estarlo. Es el primer paso para olvidarnos de esta negra noche con una tarde de domingo luminosa.

Buenas noches.

viernes, 4 de mayo de 2012

Primeras impresiones

Justin Sedlak, hace unos minutos en la recepción del hotel.
Visitar una ciudad por segunda vez equivale a verla con otros ojos, sin el desconcierto que supone aterrizar 'de nuevas' sin referencias. Me está pasando en Burgos en estas tres horas que llevo por aquí, entre los recuerdos de cubrir el playoff de hace dos temporadas y la autoimposición de tener todos los sentidos alerta para transmitirlo bien a tanta gente que veo que está siguiendo esto.

Cielo plomizo, lluvia ocasional, no mucha gente por la calle y un hotel con cierto encanto. Por lo visto, el Abba (no se llama así por el mítico grupo musical, graciosos) era un antiguo convento. Le dieron un buen repaso y en mayo del 2011 lo inauguraron. Huele a nuevo, con el inevitable toque minimalista de estos sitios de ahora. Muy céntrico, a cinco minutos andando de la imponente y archifamosa catedral gótica, aunque con el inconveniente de encontrarse muy lejos del pabellón.

Aquí está el Cáceres desde ayer 'velando armas' para el partido de esta noche en una aparente normalidad. El ritual de lo habitual: quince personas que intentan no aburrirse entre pasta y pollo y pollo y pollo y pasta. Están acostumbradas a cambiar de hotel cada quince días, imagino que esta vez especialmente responsabilizadas.

Me he cruzado con algún jugador y también he podido charlar un poquito con Gustavo Aranzana. Parecía relajado. Estaba sin afeitar, quizás evitando el tema del baloncesto. Tiene confianza en que Carlos Cherry, al que no he visto, podrá estar esta noche a partir de las 21.00 en El Plantío. Quizás no al cien por cien, pero sí para ayudar un poquito.

Los tres periodistas de Cáceres que hemos viajado hemos comido en el centro en un lugar que parece que tiene mucho nombre, el Pancho. No esperábamos encontrar a gente con bufandas naranjas por la calle, pero se cree que esta noche habrá lleno. Una muestra de que el playoff interesa y mucho es que los dos periódicos de la ciudad dedican especiales al acontecimiento: 8 páginas El Correo de Burgos y 5 el Diario de Burgos. Como no puede ser de otra manera, en sus análisis del equipo extremeñol le muestran un enorme respeto, aunque también está quedando el poso de que el hoy anfitrión empieza hoy su camino hacia el ascenso.

Después de haber visto un montaje de vídeo esta mañana, esta tarde habrá merienda y charla para los jugadores. Yo me voy a tumbar un ratito. Queda un día por delante de muchas emociones.

Antes de eso, me gustaría mandar un recuerdo muy especial para Arnau Moreno, el técnico del filial del Cáceres, el Baños de Cataluña natal. Creo que, por encima de los resultados (tampoco creo que viniese a ganar partidos únicamente), ha hecho un trabajo honesto y profesional en varias facetas. En estos meses le hemos hecho también un poco extremeño.

Ellos

Dani López
Me voy dentro de unas poquitas horas con el gran Andrés Campos, ese romántico de la comunicación y el baloncesto que ahora defiende los 'colores' de Radio Sansueña. Os voy a hablar un poco del Ford Burgos, como os prometí antes. Es un equipo equilibrado, con muchos jugadores interesantes y calidad, pero desde luego NO INVENCIBLE. Echemos un ojo y opinamos, ¿ok? Empieza la aventura del 'playoff': se sabe cómo empieza esto, pero no cómo acaba...

Desde luego, la eliminatoria está marcada por la ausencia de Dani López. Hace algunos años, en la temporada 2004-05, la última a nivel profesional del Cáceres CB, algún capullo le cuestionaba. Que si no tira, que si no es un base-base... A mí siempre me pareció un jugadorazo, un tipo de una intensidad defensiva brutal que 'alante' no se metía en problemas y siempre le daba la bola al mejor situado. Justo lo que tiene que ser un base: más que ser el referente anotador, explotar esa cursi frase de Toni Kukoc de que una asistencia hace feliz a dos y una canasta, solo a uno.
Juan Alberto Aguilar




Su operación por la fractura de escafoides deja a Burgos algo tocado. Lo sigo considerando --como es de lógica cuando se miden el segundo y el noveno-- como favorito, pero menos. Sobre todo teniendo en cuenta que Cáceres tiene dos grandes bases: el inenarrable Carlos Cherry y el creciente Dani Rodríguez. ¿Suficiente para cenarse a Juan Alberto Aguilar viernes-domingo-viernes-domingo? Si están los dos bien, sí. Si no, va a ser más complicado. A apenas 20 horas del partido, no sé decir si Cherry está mal o si es una estrategia. Lo que no se puede cuestionar es que no ha entrenado en toda la semana y que es "duda" (Aranzana dixit) para el primer partido. A mí me huele que Cherry juega un poco a 'reservarse', en el buen sentido, y que sabe que el esfuerzo lo tiene que concentrar este finde. Así es que mi apuesta es que jugará, y que contribuirá a atormentar a Aguilar y a los que puedan hacer de base en su ausencia.

Jesús Castro
Andreu Casedevall (Casadamont, según algún graciosete) parece que está apostando más por Jesús Castro que por Rafa Huertas en ese papel. Puede parecer ilógico. Huertas tiene mejor manejo de balón y es más atlético. Pero no tanto. Castro es más prudente, va a ser más conservador en sus decisiones. Y eso siempre se agradece de un base, aunque sea eventual. Bajo la óptica del entrenador catalán, es mejor que Huertas --por cierto, uno de los nuestros por consanguinidad, ¿qué tendrán tan maravilloso las cacereñas?-- se centre en esa labor que se le da también: anotar, o más bien amenazar, no saber si te la  va a clavar desde ocho metros o con un mate en tu jeta.





Rafa Huertas
Con los dos '2' con un ojo puesto en el asunto de subir la bola y hacer olvidar ligeramente a DaniLo, los otros dos puestos exteriores sí que dan miedo, pánico, terror. El alero alto, ese elefante blanco del baloncesto moderno. En realidad, el único nombre propio que mencionó el jueves Aranzana sobre el Burgos fue el de Marcus Vinicius. "Nos va a dar muchos problemas para pararlo", reconocía. No es extraño. El Cáceres no tiene un '3' realmente físico para esa tarea, porque Francis Sánchez es alto, pero no un atleta ni un especialista defensivo, of course. Y Xavi Forcada sí le echa lo que hay que echarle en esa función, pero mide diez centímetros menos y está menos fuertecito que el brasileño. Eso sí, ya sabemos a quién hay que hacerle las faltas en un final apretado. Vinicius ha pasado muy difícilmente del 50% en los tiros libres en sus años en España. Hack-a-Marc.

Marcus Vinicius
Su reserva es Patrick Ross Schraeder (escribiéndolo completo, uno nunca se equivoca), un jugador muy respetado en la LEB Oro... hasta esta temporada. Hizo buenas temporadas en León y Tarragona, pero su 'ascenso' a Burgos como tirador de referencia no ha ido precisamente bien. De hecho, ha estado a punto de ser cortado en varias ocasiones... con Francis Sánchez como posible sustituto. Seguramente al malagueño 'le ponía' estar jugando por un equipo que aspiraba a mucho (como ahora, él ha sido importante para que así sea) y saldrá muy motivado para demostrar que, efectivamente, se equivocaron al no apostar del todo por él. Recuerdo hace dos años cuando, en el mismo 'playoff' ante Burgos, 'picaba' a Shawn Taggart y Kaspars Berzins, sobre los que se quejaba de que se dejaba comer el terreno por los pívots locales, un cuarteto brutal que formaban Aloysius Annagoye, Peter Lorant, Manu Gómez y Jason Blair.
Ross Schraeder

Ahí quería yo llegar: la batalla de los pívots. Sí, Darren Phillip es un clásico del baloncesto español, uno de los jugadores más valorados de la LEB Oro. Enorme motivador, de los que parece que nació siendo del Ford Burgos (y del Unicaja, el Caja San Fernando o el CAI, claro). Y sí, es increíble cómo Jerome Tillman, con su 1,96, es capaz de jugar por dentro y acabar metiéndola siempre 'a la remanguillé'. Pero el Cáceres puede meter bien el dedo bien 'a lo Mou'. Sergio Olmos les saca dos cabezas a ambos y está siendo una de las sensaciones de la temporada: el equipo está sabiendo al fin desarrollar a un tipo que todo el mundo sabía que tenía envergadura y baloncesto dentro de sí. ¿Y Antelo? Como demostró hace una semana en Logroño, cuando está inspirado es imparable y es un auténtico insulto que ande todavía por la LEB Oro. ¿Y Leon Williams? Dadle un buen balón ahí abajo y lo transformará en canasta, además de saber que, si hay que 'jugar small' como obligan Phillip y Tillman, él sabrá manejarse.
Darren Phillip

El Ford Burgos no es que tenga mucho más allá que sus dos morenos en el interior. Creo que se equivocaron mucho largando a Manu Gómez, ese adorable leñero. Quizás pedía demasiado. Es un poco como Chagoyen: el jugador soñado por el aranzanismo. Así es que ficharon a Pep Ortega y Mateo Kedzo, dos tíos que lo habían hecho decentemente bien en el Girona, ese club en el que todos parecen jugar mejor de lo que son. Ortega ha cumplido en El Plantío, pero no tanto Kedzo, al que se hubieran cepillado de buen gusto de haber salido la operación-retorno de Annagoye. Fijaos que al tipo tuvieron poco menos que 'repescarle' y hacerle ficha del filial para poder seguir contando con él. No sé, ahí huelo la sangre. Veremos qué hacen Justin Sedlak --al que, por cierto, hay quien le pone en las quinielas incluso para marcar al temido Vinicius-- y Juan Sanguino para terminar de vampirizarla.


Jerome Tillman
Veremos qué pasa. Un muy buen equipo, pero no insuperable. O al menos no tanto como lo parecía hace un año el Obradoiro. Ahora los gallegos se están manteniendo en la Liga Endesa con muchos de los jugadores que las pasaron bien canutas con el Cáceres en el primer partido de la serie (15 abajo y una remontada culminada gracias a una polémica última acción sobre Ryan Humphrey). No creo que el 3-1 que cosecharon ante el Cáceres fuese mucho más fácil que el de unas semanas después frente al propio Ford Burgos. Los playoffs tienen sus propios códigos y lo vamos a comprobar en los próximos días.

Hablamos, chicos.
Pep Ortega
Mateo Kedzo

jueves, 3 de mayo de 2012

Camino a Burgos con EL PERIÓDICO EXTREMADURA

Hola, gente

Nos aprestamos a vivir unos días muy especiales con el inicio del "playoff" entre el Ford Burgos y el Cáceres Patrimonio de la Humanidad. Como la ocasión lo requiere, EL PERIÓDICO EXTREMADURA hace un esfuerzo y me envía desde mañana a la capital burgalesa para seguir en vivo los dos primeros encuentros. Y, aparte de en las páginas del diario, aquí os iré contando todo lo que sucede estos tres días, con actualizaciones (espero) bastante frecuentes.

Voy a ponerme un poco cursi. En esta era de la comunicación no basta con lo que uno trabaje para verlo publicado el día siguiente. Hay que darlo todo y todo al momento, porque la actualidad corre el peligro de quedarse vieja al momento. Así es que estaré en el hotel del equipo, el Abba, y os contaré cómo es el día a día, qué se respira ahí dentro. También supongo que haré alguna incursión nocturna en una ciudad con encanto como es Burgos, donde hace dos años nos trataron a todos muy bien. En fin, aquí estaremos conectados. Espero vuestros comentarios y preguntas, también a través del twitter @bujacocesto .

Más tarde os prometo un análisis previo del Burgos.