
Sí. Todos os soñasteis anoche con Chema Santos, el base que le metió 30 puntos (¡8/10 en triples!) al Cáceres 2016 en Cornellá, protagonizando una remontada casi histórica en el último cuarto. Perder siempre escuece, pero así más, y el cabreo del personal es generalizado. Quizás el mayor problema fuese ganar los cuatro primeros partidos y que todos (me incluyo, indudablemente) generásemos unas expectativas desmesuradas y nos liásemos a soñar, y soñar. Y no precisamente con Chema Marcos. A lo mejor si vas 4-6 en otras circunstancias, intercalando más victorias y derrotas, hay otro ambiente. Pero seis derrotas consecutivas queman al más pintado y, aunque no es cuestión de perder la fe tan pronto, sí que hay que reconocer que quizás no haya equipo ahora mismo para más cosas que estar ahí en el medio y quizás meterte en los "play offs" de ascenso. Nada está funcionando.
En fin, os voy a hablar pues de un pequeño aspecto del hombre del día, que en cierto modo es ya un histórico del baloncesto local. Josep Manel Marcos, nacido el 7 de enero de 1978 en Barcelona. No son los primeros triples que le clava al Cáceres (bueno, me refiero al antiguo Cáceres CB, a ver si nos va a estar leyendo algún acreedor). Si viajamos al 4 de octubre de 1998 nos encontramos a un Marcos que entonces era una promesa del Barça, con el que había debutado en ACB con apenas 18 tacos. Recuerdo que entonces se hablaba mucho de él, de sus virtudes como "revolucionador" de partidos. La misma etiqueta que tuvieron Jordi Soler y Juan Carlos Navarro, ya sabemos con qué resultados finales.
Pues bien, ese 4 de octubre jugó 14 minutos contra el Cáceres y anotó 5 puntos (incluyendo un triple de tres intentos). La historia recordará más ese partido por algo que ya se ha mencionado aquí: el Cáceres, entonces entrenado por Pesquera, ganó 74-77. 19 puntos de Dyron Nix, vale, pero en la estadística me flipa más descubrir los 12 de Carlos Montes (objeto de debate aquí hace poco), anotando 3/3 en tiros de 2 y 2/2 en triples. "La Bomba" también salió en aquel partido (7 minutos y ni un solo tiro).
Después, Marcos, internacional en todas las categorías inferiores, no cumplió con las expectativas y se labró una carrera frustrante, a la vista de su calidad. El Barça le soltó poco después y se fue al Murcia (LEB) y luego le tuvimos muy cerquita, ya que en la temporada 99-2000 estuvo en el Círculo Badajoz que, entrenado por Martín Fariñas, hizo una temporada de escándalo jugando incluso la primera ronda de play off de ascenso ante el Menorca. Marcos fue uno de los líderes de un equipo en el que estaba gente como Lewis Sims, Steve Horton, Alex Franco, FJ Martín... y Sánchez Ritcher, al que vimos el otro día unos minutitos con el Illescas.
Regresó a Cataluña y no ha salido de allí. Jugó un par de años en el Aracena y luego unos meses en el Valls, en la temporada 04-05, en la que tuvo tiempo para torturar un poquito al Cáceres CB en su último año en LEB antes de la venta de la plaza. El 20 de octubre del 2004 el Valls ganaba 80-61 con 14 puntos suyos (2/5 en triples). En un bando estaba Marc Silva (ayer en el Cornellá también) y en el otro el tremendo Josh Asselin (25 puntos y 13 rebotes). Marcos terminó aquella temporada en el Cornellá, donde acumula su cuarta temporada.
En fin, no sé muy bien a qué ha venido todo esto. Supongo que a veces intento explicar con datos cosas que son más de sensaciones. Y la sensación que hay por aquí ahora es de estupefacción ante lo ocurrido el viernes por la noche. Algún día voy a hacer una serie con "jugadores a los que el Cáceres hace internacionales", y esta temporada ya llevamos varios (empezando por Albano...). El primero que se me viene a la cabeza es Jaume Morales, aquel escolta calvo del Gran Canaria que le clavó 25 puntos al equipo (4/4 triples) en 1996. Es su máxima cifra en 168 partidos ACB.












