miércoles, 4 de agosto de 2010

McCoy, más madera

Es oficial lo de Jelani McCoy. Me pilla en mi último día de vacaciones, unas horas que supuestamente son algo dramáticas, pero en el fondo echo algo de menos la redacción porque soy uno de esos privilegiados a los que les gusta (y mucho) su trabajo, por mucho que a veces no veas más que puertas cerradas y cuestas empinadas.

Con McCoy, como con casi todo el mundo, ya hay debate antes de que aterrice. Si se produce en unos términos correctos, la proliferación de opiniones respecto a la actualidad del Cáceres 2016 es una muestra de vigor, porque indica que el baloncesto es el corazón deportivo de la ciudad. Hay mucha gente detrás de lo que sucede alrededor del Multiusos, cada uno con sus propias intenciones, con sus propios amigos y enemigos, pero gente al fin y al cabo que no está al margen de un fenómeno social que, aunque sin el torrente de fuerza de antes, sigue estando en la primera fila. Por eso está bien que el aficionado opine y le dé vueltas a fichajes como éste, generando expectación, hilvanando visiones que ya veremos si se confirman, tanto las buenas como las malas.

A McCoy, como a Humphrey, le recuerdo de algunas madrugadas NBA. De hecho, me parece que son bastante parecidos: duros, rocosos, que conocen sus recursos. Ese tipo de jugador que en América sale en el segundo cuarto a repartir algún leñazo y pillar un par de rebotes. Y si está solo, no fallar si tiene la bola. Pero esa es una impresión de varios años atrás. Habrá que ver cómo es su "formato internacional", es decir, cuando tiene responsabilidad y minutos, protagonismo de ser importante como debe serlo en Cáceres. Seguramente no es un buen aval que venga de una liga con americanos veteranos pero poco pedigrí como la china (es un poco lo que le pasó a Holcomb: que perdió competitividad a cambio de dólares en su trayecto por Qatar, Corea, Libia...), pero se supone que conserva un tren superior impresionante como en la época americana y en su fugaz paso por Menorca. Hay quien habla de otro posible "caso Newble" (calidad a raudales, pero falta de adaptación), pero yo lo creo menos. Tras varios años dando tumbos por ahí, ya debe saber que España es un paraíso.

Lo que mayor optimismo me da no son ni su historial ni su experiencia ni sus cualidades, sino el hecho de que el Cáceres lo haya conseguido por delante de sus competidores. No es alguien que venga de rebote, tipo experimento, sino un jugador que ha sido puesto en el mercado con la seguridad de que va a ser importante en una categoría como la LEB Oro. Muchos le querían, hubiesen soñado con hacerlo suyo. Y el Cáceres le ha ganado a los demás. Es mucho más difícil equivocarte con el fichaje que querías, con el que le has quitado a los otros, que con alguien al que te has tenido que adaptar por dinero o por las circunstancias. En este particular "juego de las sillas" que es el mercado, el club está demostrando una pujanza enorme. A pesar de haber bajado su presupuesto, rivales directos lo han hecho más todavía.

Por poner otro "pero", me parece que Humphrey y McCoy se parecen mucho, que son dos pívots muy "interiores", pero creo que esto ha sido algo buscado. Que nadie espere de ellos que se planten en 6,75 y se queden allí esperando para clavar triples, ese estilo algo cansino de Garbajosa, Bargnani o Guaita, por poner tres ejemplos muy visibles. Por la mente de Aranzana está que los auténticos tiradores (Francis Sánchez, Movilla, Xavier...) dispongan de muchos espacios. Y eso se consigue atrayendo la atención dentro, como seguramente van a hacer los dos "morlacos". Si se quiere un interior con buena mano, ya hay dos en el banquillo: Antelo y Sanguino. Pero intuyo que el reparto de los minutos no va a ser demasiado "democrático". A los americanos les veo en pista unos 30 cada uno. Como ha sido toda la vida, ¿no?

Mantengo que ahora la exigencia tiene que ser alta. Muy alta. Un arma de doble filo. Pero siempre va a ser esto mil veces mejor que vender que hay una plantilla flojita y que el objetivo es salvar los muebles, o ese cansino "ir partido a partido". No. Hay un gran equipo que faculta para soñar. Se presenta un añito muy interesante.

jueves, 22 de julio de 2010

Equipazo y tal

Buenas



Rompo este silencio para hablar un poquito de cómo está la cosa. Ya sé que no necesitáis explicaciones, pero estoy de vacaciones (casi todo el tiempo en un sitio sin internet) y anteriormente anduve muy liado con el esprint final en el trabajo con el Mundial y esas cosas, así es que hasta ahora no me he podido poner a actualizar con claridad.



No sé si en vuestros trabajos sucede lo mismo que en el mío. Yo personalmente no acabo nunca de desconectar. No es por obligación, sino más bien por placer, porque me gusta mantenerme informado aquí y allí de las cosas que me interesan. Ahora es relativamente fácil hacerlo, aunque solo sea justificando la tarifa plana en el móvil. Así es que me marché justo después de hacerse el primer fichaje del Cáceres 2016, Pablo Movilla, y en este tiempo se han producido algunas novedades más, seguramente más interesantes, sin menospreciar al pacense de acentazo malagueño.



A falta del retoque final, lo que puedo decir a ciencia cierta es que se está haciendo un equipazo para la próxima temporada. No sé si esto es bueno o malo, porque por un lado mete presión al equipo, lo sitúa en una expectativa que después sería amargo no cumplir. Pero por otro lado está bien generar ilusiones y soñar, ahora que los abonos se ponen a la venta y todos nos hacemos el diagrama mental de cómo y con quién queremos vivir (disfrutar y sufrir, en suma) la temporada deportiva.



Ahora hablaré un poco de los fichajes, a falta de los retoques, claro, pero la mejor noticia me parece la renovación de Carlos Cherry. Sin él creo que sería imposible ser tan optimista, porque todos sabemos que cuando no se acierta con el base titular luego es casi inevitable ir dando palos de ciego. Hace doce meses fue lo que ocurrió y hasta que no llegó el propio Cherry a mitad de la película el tema no se enderezó. No es por quitarle méritos a Aranzana, pero sin su incorporación no hubiera sido posible el giro. Además, es un puesto en el que resulta difícil rectificar: traer a aleros o pívots a mitad de campaña resulta relativamente más sencillo que un base que además es nacional, comprometido y todo un personaje. Haber rebajado sus pretensiones a última hora para poder quedarse es otra muestra de grandeza.



No puede decirse lo mismo de Xavi Forcada. Lloraremos algo su marcha, pero tampoco se ha ido Rudy Fernández. El club no podía tirar la casa por la ventana por un jugador que de acuerdo que es de proyección, pero que al fin y al cabo sólo estuvo a gran nivel en la recta final y por la lesión de Dedas. Para cuarto alero puede aportar sus cosas Movilla, un revolucionador de partidos, seguramente peor defensor y menos potente físicamente, pero de un mayor talento y descaro ofensivos.



Vamos con las otras tres incorporaciones anunciadas hasta el momento. José Angel Antelo suena a muy interesante tercer pívot. Aquí le conocemos bien (al menos su versión más adolescente) de la última temporada del extinto Cáceres CB. Era un chaval, pero lo único que ha hecho en estos años ha sido amplificar aquellas virtudes que tanto gustaron: un poco ortodoxo pero efectivo tiro exterior, brazos muy largos bien dotados para el rebote ofensivo y el tapón y capacidad para echar el balón al suelo y penetrar ante tíos más grandes, sí, pero más lentos. Vale que es un poco “tirillas”, pero no se puede tener todo. El caso es que para ese papel va a estar muy bien. Habrá que evaluar qué grado de madurez ha adquirido en estos años de alternar ACB y LEB Oro. Me cuentan que bastante, aunque supongo que no ha dejado de ser el típico jugador ansioso que cuando juega 15 quiere jugar 25 y que necesita una cuota de protagonismo (uséase, tiros) alta.



Después se supo lo de Jeff Xavier, el perfecto “Cotonou” ya que Michael Umeh escogió los euros de Murcia. Buen tirador de media y larga distancia y bastante atlético también para iniciar alguna penetración y hacer de “perro de presa” en la otra zona. Hasta puede subir la bola. Su temporada en Lugo quizás haya pasado algo inadvertida, pero es difícil no pensar en que también se ha ido a lo seguro por una cuestión de cotización y de “rol”. Aunque ya conoce la categoría y el país, la única duda es saber qué tal mezcla con los otros tres aleros: la “jeta” de Francis y Movilla y la generosidad añeja de Lucio, al que se le supone un papel más reducido que en la última campaña, cuando llegó cascado al “playoff”.



Hoy se ha sabido lo de Ryan Humphrey, otra obra maestra del “amarrateguismo aranzaniano” a la hora de acudir al mercado, el tipo al que hace mucho tiempo que se quería como referente ahí abajo. Cuando le veía algunas madrugadas dando descanso a Gasol en unos Grizzlies que crecían poco a poco no me imaginaba que algún día le vería jugando aquí, pero no es la primera vez desde luego que eso me pasa. Quizás por currículum NBA (ya digo que no era un tío de relleno, sino más bien uno de la segunda unidad) hubiese merecido una carrera europea un poco más luminosa, pero más bien se ha dedicado a ser importante en equipos importantes de sus ligas. El ascenso con Murcia es una muestra de ello, lo mismo que la pasada temporada con León, cuando su rendimiento mejoró ostensiblemente tras la marcha de Rick Hughes. Es un tío duro, de buenos movimientos de espaldas a canasta, un profesional de esos que te pueden fallar porque el físico les empiece a fallar, pero no porque no sepan jugar a esto.



Falta un compañero interior y que nadie piense que será un experimento tipo Naymick o Taggart, que te pueden salir bien o te pueden salir mal. Parece que lo de Asselin, que ya hubiese sido la repera, se fastidia por un quítame allá esas comisiones, pero el que venga también será un jugador contrastado. Es lo que pasa cuando en general te has situado bien en un mercado en crisis. Yo apostaría por uno de los dos compañeros de Xavier en Breogán, Eric Coleman o Jeff Adrien, quizás más por el primero por ser de mayor talla, pero realmente daría casi igual.



La cosa tiene muy buena pinta, ya digo. No voy a precipitarme con análisis porque hay que ver cómo quedan hechas todas las plantillas, pero el propio Aranzana ya dejó claro el objetivo cuando el Burgos acababa de eliminar a su equipo, aquel 7 de mayo: “dentro de un año queremos el factor campo en el “playoff”, y eso significa estar entre los cinco primeros…”.

miércoles, 16 de junio de 2010

Expediente Hussein: revisión


Manolo Hussein ficha por el Power Electronics Valencia, el quinto equipo de España, campeón de la Eurocup, participante de la última Euroliga. Muchos (o algunos) en Cáceres se han escandalizado con la noticia: Hussein fue el entrenador del equipo que descendió a la LEB en el 2003, un hecho tan doloroso como previsible a la vista de las circunstancias. ¿Qué parte de culpa tuvo él en aquello? ¿Mucha, alguna, poca, ninguna? Revisemos, revisemos.




Para ir contracorriente, creo que Hussein no hizo un mal trabajo, al menos en lo deportivo. Imagino muy difícil gestionar un equipo cuando el club se cae literalmente a trozos, aislar a los jugadores de todo eso. Todo empezó unos años antes, acumulando deuda, aunque el descenso empezó a cavarse en el verano del 2002. El entrenador llegaba con un buen cartel: había estado cinco o seis años en el Gran Canaria teniendo resultados decentes, asomándose al “playoff”, fichando con bastante tino. Sin embargo, no tuvo el mismo porcentaje de acierto al hacer la plantilla cacereña, incluso teniendo en cuenta las limitaciones económicas. Su “tumba” empezó siendo la renovación de Ferrán López (entonces aplaudida, hay que reconocerlo) y el fichaje de Mike Hansen, dos bases ya muy veteranos. Ninguno de los dos dio dinamismo al equipo nunca.



Hussein se tuvo que comer el contrato de Joffre “personalenataque” Lleal, que no era de su gusto, y le rodeó de tres “aleros-incógnita”: el compulsivo triplista Hurl Beechum, el poliédrico Vlado Petrovic y el estajanovista Ariel Eslava. Un cuarteto bastante zozobrante, como se ve. Beechum no era más que un especialista, pero terminó tirándoselo absolutamente todo. Petrovic cogió la puerta a los tres meses por falta de pago y eso dejó en papeles principales a Lleal, que nunca acertaba en los finales de partido, y Eslava, todo voluntad pero limitadísimo técnicamente.



Por dentro, poca y similar historia. Deon Thomas era un crack y aún tenía baloncesto, pero se piró por los retrasos en los pagos. En su lugar llegó Muoneke, del que hablamos hace poco. El único que quiso venir sin dinero por delante. Otro error “a lo Mike Hansen” fue Bobby Martin, que ya no estaba para estos trotes y fue cortado (no sin una indescriptible polémica con algo lúbrico ocurrido en un hotel malagueño). Su sustituto, Kevin Thompson, sí demostró ser un jugadorazo. Pero el juego interior también estaba tocado: en realidad, Dani García nunca fue un pívot (y batió todos los récords del mundo mundial descendiendo con tres equipos de forma consecutiva) y Juan Orenga (al que llegaron a ofrecerle el puesto de entrenador durante la temporada, chúpate esa) también estaba en la recta finalísima de su augusta carrera. Nuestro Juan Sanguino obviamente no podía aportar demasiado a estos niveles.



Así que crucifiquemos a Hussein en cuanto a los fichajes, en parte también fundido por la ruina del club, pero revisitemos lo que hizo el equipo durante la temporada: no ganó hasta la sexta jornada, pero en la novena llevaba tres triunfos y no pintaba del todo mal la cosa. Se jugaba razonablemente bien para lo que había, con Deon aportando mucho en el poste bajo, impresionantes minutos de Petrovic en los que estaba en un lado y en otro y con Beechum enlazando buenas rachas desde lejos. Todo con un inexistente Bobby Martin, claro. En la semana previa a un partido clave en la primera vuelta, en casa contra el Valladolid, Thomas ejecutó su marcha y poco después le siguió Vlado.



Pese a todo, una victoria de vez en cuando daba aire y el Valladolid, gran rival para la salvación, no se escapaba. Por detrás, el Granada lo hacía aún peor. Faltando cinco partidos para el final de la liga regular, visita al Forum: si se ganaba de ocho puntos o más, se salía de zona de descenso. Al descanso, se cumplía, pero el segundo tiempo fue muy malo y la derrota final dejó sin opciones de salvación, si bien no matemática, sí virtual. Los últimos encuentros fueron de relleno, con la frustración de ver al enfermo morir.



Mejor que yo lo explica Hussein en una de las entrevistas de las que más contento me siento, tanto por las preguntas como por la actitud del entrevistado, al que tradicionalmente costaba sacarle buenos titulares. La podéis leer con tranquilidad en sendos pdfs: aquí la primera página y aquí la segunda. En ella ahondamos un poco en el otro de sus errores aquí, aparte de esos fichajes que ya hemos comentado: no supo abrirse a la ciudad, no fue un hombre asequible, se fue quedando casi solo sin hacer prácticamente nada por evitarlo. El decía que su trabajo era entrenar, pero todos sabemos que los entrenadores son algo más.



Su carrera quedó algo tocada después de aquello, pero se ha ido rehabilitando poco a poco. Regular en Algeciras, pero muy bien en Murcia ascendiendo a la ACB y manteniéndolo un año. Esta temporada sin trabajar seguro que le ha venido bien para ver las cosas con perspectiva. Ya sabemos que el Valencia le ha fichado por tener un perfil bajo y estar libre, pero puede hacerlo bien. En realidad, será el primer “grande” que entrene en su vida.

martes, 25 de mayo de 2010

Claves para el momento clave de la temporada 2010-11: AHORA


Muchos estaremos de acuerdo en que ahora, en estos días aparentemente plácidos de mayo y junio, aún con los últimos partidos de la temporada recientes y mirando al mismo tiempo lo que hacen los que quedan en competición, es cuando se está jugando buena parte de la suerte que se vaya a tener en la próxima campaña. Y eso que faltan casi cuatro meses para que el balón vuelva a volar…



Es el momento de los vídeos, de las negociaciones, de los tira y afloja, de dar en el clavo con la planificación de la próxima plantilla. En el Cáceres 2016 lo tienen claro y ahí andan, trabajando sordamente para dar en el clavo, porque ya sabemos por experiencia lejana y reciente que si se falla ahora, luego ya es difícil rectificar y se nada contra corriente. No siempre hay un Kenny Green o un Carlos Cherry que te cambie el rumbo abruptamente. Aquí van unas claves para seguir de cerca lo que ocurra en las próximas semanas.


--Dinero. Todo en la vida empieza y termina con esta palabra que todos odiamos, pero sin la que resulta imposible poner un pie en la calle. En cuanto al Cáceres, tiene bastante buena pinta. Y no porque vaya a tener mucho, sino porque todo indica que va a conseguir mantenerse más o menos con lo mismo con lo que contaba la temporada pasada, lo cual en estos tiempos de crisis (también en el baloncesto, of course) es importantísimo. Las instituciones dan por bien empleado lo que invierten/gastan (que cada uno lo llame como quiera) en este proyecto, que ha demostrado una seriedad bastante mayor que la de los tiempos más oscuros en la ACB (también es más fácil pagar una nómina de 10 millones que una de 30, todo hay que decirlo). Y luego en cuanto a apoyo popular, siempre creo que va a estar ahí más o menos, unos 2.000 fieles que se divierten o sufren con lo que se les da y unos 1.000 o 1.500 de “afición flotante” que miran de reojo lo que pasa y que no descartan volver.


--Filosofía. Si yo ahora escribo que Aranzana es un “amarrategui”, alguien lo va a tomar mal. Y sin razón. Pero lo es, y lo va a ser también fichando. Quizás el término, que no sé quién lo acuñó exactamente pero que parece ligado a aquel entrenador de fútbol que tanto gustaba de poner autobuses bajo su portería, José María Maguregui, haya acabado siendo despectivo. Pero en el caso de Gustavo le define bien como persona y como profesional del deporte: es una persona prudente, tranquila (nada que ver con la foto, por cierto), a la que no le gustan los riesgos, que adora ir a lo seguro, caminar por sendas que ya ha transitado. Seguramente no sea el mejor compañero para hacer “puenting” ni para ir en busca del arca perdida, pero sí puede ser alguien que va a dar pasos firmes y racionales a la hora de acudir al mercado. No va a haber experimentos. Quiere jugadores que conozcan la categoría, sobre los que sepa cómo respiran a las buenas y a las malas.


--Objetivos. La cosa es ¿qué queremos del Cáceres 2016 y qué puede darnos? Creo que ahora el club está en una posición bastante buena en este sentido: nadie en su sano juicio puede pedirle un ascenso porque es evidente con las condiciones actuales que no podría hacerlo efectivo. Y esa presión ya te la has quitado. Pero sí se está quedando en muy situación favorable para ser un fijo de los “playoffs” (por los motivos económicos explicados ahí arriba y porque la “filosofía de la experiencia” muchas veces da resultados) y hacer disfrutar a su gente de temporadas en los que el baloncesto sea lo principal con un buen barniz de victorias.


--Nombres, nombres. Al lío. Creo que Carlos Cherry renovará y que, con su preponderancia sobre el juego, hará que el papel de Perico Sala, cuyo contrato se prolongó automáticamente por entrar en los “playoffs”, sea tan poco relevante como el de la última campaña. Quizás no está ya en su mejor momento profesional y que lo ideal a lo mejor hubiese sido alguien más joven y de proyección, pero tampoco creo que vaya a ser algo decisivo. Cherry se lo comerá todo. Y por eso sería un buen palo que no siguiese.

Con Francis Sánchez y Lucio Angulo están ocupados ya buena parte de los minutos de los aleros. Con el malagueño habrá que intentar que su reciente “romance” con la grada se prolongue, algo que tiene asegurado al aragonés, al que auguro menos protagonismo por aquello de la edad. Ya se vio que llegó fundido al “playoff” ante Burgos.

Ahí entra Xavi Forcada, al que parece que no será fácil renovar. Tiene cierta lógica que pida un contrato mejor, pero también debe elegir bien dónde sigue desarrollando su carrera. Aquí está bien y se ha ganado la confianza de Aranzana, que no es poco. Si no se llega a un acuerdo, tampoco será una tragedia. Tomás Bellas me parece a mí que tampoco se ha salido en su aventura.

Del “cuarto hombre” pedimos todo: que tenga tiro, que pueda subir el balón, que tenga experiencia y que no sea extracomunitario, aunque podría haber sorpresas en este sentido. Va a ser una clave importante para que el equipo funcione.

Por dentro, raro será que los tres jugadores que se fichen no tengan ya minutos a cascoporro en las ligas españolas y preferentemente en la LEB Oro. Me huelo alguien tipo Taylor Coppenrath acompañando a otro que asegure las dobles figuras cada noche de viernes (Ryan Humphries style). El “prototipo Chagoyen” cuadra para el primer reserva, pero habrá que esperar. A Juan Sanguino le he visto hoy bastante confiado en seguir en una charla que hemos tenido.


Hasta aquí hemos llegado. Seguiremos opinando y/o informando.

viernes, 14 de mayo de 2010

Yo le gané a preguntas sobre basket al arquitecto del campeón de la Euroliga (o cómo tener 15 años y ser un insolente mocoso)



Estos días asistimos a una catarata de halagos al proyecto del Barcelona de baloncesto. Probablemente los mismos que hace un año sacudían a Xavi Pascual, Chichi Creus y todo lo que se moviese alrededor tras la derrota ante el CSKA en semifinales hoy les ensalzan. Pero su trabajo ha sido el mismo una temporada que la otra, sus méritos y capacidad exactamente la misma. Todo depende de que enfrente te encuentres a un Siskauskas en estado de gracia, como ocurrió aquel día, o sepas contener la reacción del Olympiacos en el tercer cuarto, como pasó el domingo. Resultadismo puro y duro, me temo.





No es este blog para hablar de Euroliga, no. Simplemente quería contar una anécdota relacionada con Creus, la mejor casi seguro que me ha sucedido en mi vida. Y eso que sucedió antes de que me empezase a dedicar al periodismo, fuente inagotable de sucesos inimaginables todos los días. Pero aquello fue insuperable. Y siempre lo recordaré con un cariño enorme. Siempre.





Sucedió en 1989, en un tórrido verano de esos en los que las únicas salidas eran esperar el petardazo anual de Perico Delgado a eso de las 4 de la tarde y soñar con que el Licor 43 con naranja en el Parque del Príncipe no te sentase excesivamente mal a las 11, justo antes de regresar a casa. Como ya he contado otras veces aquí, soy un pésimo jugador de baloncesto. Hasta mi mujer me gana en el concurso de triples del Wii Sports Resort. Pero yo por entonces soñaba con mejorar aunque fuese un poquito practicando ese deporte que me apasionaba y del que veía todos los partidos. Así es que me apunté a un campus que organizaba en Cáceres el Club Baloncesto Granollers, entonces llamado Cacaolat.





No aprendí demasiado en aquellas largas jornadas en el Municipal, actual Serrano Macayo Arena. Más bien nada, aunque al menos me ayudó a estar entretenido y a alejarme bastante de las revistas porno (bueno, quizás no tanto). La historia llega aquí: el Granollers trajo como profesores durante un par de días a Larry Boston, un veterano jugador (http://www.basketpedya.com/player/Larry-Boston/509) que nunca llegaría a estar en la ACB, y el gran Creus, que por entonces ya era uno de los mejores bases nacionales, aunque no el mito que es ahora después de todo aquello del título con Manresa.





Mi mejor momento del día era el campeonato de un prolijo trivial pursuit adaptado al basket que había regalado la revista Basket 16 aquella temporada. Poco a poco con mis enciclopédicos conocimientos (no es sarcasmo, ojo) fui eliminando rivales hasta que llegué a la final y la gané. Nada sorprendente, valga la chulería. El caso es que los monitores (entre los que estaba, por cierto, Ñete Bohigas) y mis compañeros empezaron a conocerme bajo el apelativo de “Trivial”. Quizás peyorativo, eh. No sabía ni hacer una entrada a canasta, pero sí quién era el base suplente de los Milwaukee Bucks o el segundo apellido de Sibilio. Fascinante.





El día que vino Creus, aparte de su charla y sus truquillos (ays, si el talento pudiese enseñarse…) a alguien se le ocurrió enfrentarle a “Trivial”, y no precisamente en la pista. Y, Dios mío, le gané. Aún no me lo creo, y han pasado más de 20 años. No fue una victoria holgada, eh. A veces uno habla con jugadores y no saben absolutamente nada de nombres, fechas, partidos, historia… Sólo saben meterla, o pasarla, o hacer que el otro no la meta. Y no es poco. Creus no era así. Las de baloncesto español las manejaba genial (hubo incluso alguna sobre encuentros en los que él había participado), aunque flojeaba algo en las de NBA, donde el insolente adolescente sacó ventaja.





Ocurrió. No lo soñé. Todo el mundo me felicitó. Él me llamó “Trivial” también con una gran sonrisa. Me hizo pensar (en el rato que mi cerebro estuvo libre tras pensar 23 horas y 59 minutos al día en la chica que NO me saludó en el Duque) que todo ese conocimiento quizás vacío que yo había acumulado los años anteriores podía servir para algo. Y acabó sirviendo, mirad por dónde…





El último capítulo de la anécdota se produjo unos años después. No pude evitar abordar a “Chichi” en la zona de vestuarios del V Centenario, en una de sus visitas con el TDK, y relatarle, a grandes rasgos, la película. No sé si por quedar bien, pero me dijo que se acordaba, que no era raro que me dedicase a escribir de basket.



¿Ha sido para tanto? Quizás no, pero es uno de los recuerdos más especiales de mi vida.





PD: Como premio, me regalaron el Trivial. Y aquí está todavía, lo veis.

lunes, 10 de mayo de 2010

Siempre es 10 de mayo

Hoy 10 de mayo es un poco el cumpleaños de todos los que amamos el baloncesto de Cáceres. Ya han pasado 18 años desde aquello que no hace falta ni explicar. A veces puede pensarse que en general (y en particular este blog) en el mundo de la canasta de la ciudad tendemos a vivir un poco en el pasado, a regodearnos en las glorias pretéritas, a ser unos nostálgicos de esos que, de añorar lo ocurrido, son incapaces de disfrutar del presente o preparar el futuro. Y se equivocan, creo.

El 10 de mayo no es algo inmóvil que quede ahí como un ancla que impide avanzar. Es simplemente una inspiración, un recordatorio de que lo imposible puede hacerse realidad si todos estamos juntos. Cada uno tiene su propio 10 de mayo particular, hasta los que no lo vivieron. Pero ocurrió. Y sigue con nosotros para alimentarnos y hacernos sentir grandes y poderosos, eternos como el segundo que transcurrió desde que Sant Jordi soltó el balón y se depositó en el aro.

Aquí en pdf os dejo un documento curioso al respecto que quizás no hayáis leído todos: una doble página que hice en el Periódico publicada el 10 de mayo del 2007 con diez motivos para no olvidar el 10 de mayo en su decimoquinto aniversario (especialmente bueno el gráfico de mi compañero, el peculiar infógrafo Julio Regidor). No hay que olvidar que fue escrita cuando se cumplían casi dos años sin baloncesto profesional en la ciudad, con la fe de muchos erosionada por la travesía en el desierto. Sin embargo, el basket volvió, y lo hizo con fuerza. Y todos los días volvieron a ser 10 de mayo, si es que alguna vez habían dejado de serlo.

sábado, 8 de mayo de 2010

Una gran peli no tiene por qué acabar bien


No siempre algo para ser pleno tiene que terminar bien. Citaría "Casablanca", pero no soy un admirador del cine clásico, que empiece la lapidación. Más bien "Seven": Brad Pitt se cepilla a Kevin Spacey. El malo, aunque palme, gana. Me parece que esto ha sido un "spoiler", pero en fin, a estas alturas, como para no saber que Bruce Willis está muerto desde el principio en "El sexto sentido". Vaya, otro...


¿Por dónde iba, que me estoy dispersando? Ah, eso. Los finales aparentemente "no felices", pero que esconden un poderoso mensaje en ellos. Un mensaje que hasta se puede saborear en positivo. Como el de esta noche en el Multiusos, creo yo. Gana el Burgos la serie 1-3 tras un partido épico (demasiado épico como para entrar en consideraciones táctico-técnicas, quizás sería estéril) y la gente (unos 3.000, diría yo) allí aplaudiendo, gritando "Cáceres, Cáceres". Vale, vale. En el deporte sólo vale ganar. Lo demás es mierda. Pero perder como se ha perdido hoy y tras los últimos meses de competición que nos han dado los chicos a veces tiene algo de salvable. Y a ello vamos.


Ha sido una versión perfeccionada de lo que ocurrió la temporada pasada, cuando el público consiguió identificarse con el equipo al final, cuando era como ese niño torpe y con taras al que tienes que querer más porque cualquier esfuerzo suyo y cada pequeño éxito sabe mejor. Ese es el mensaje: que la afición sepa que esos son sus jugadores, que les quieren por encima de derrotas y victorias, de éxitos y fracasos.


Ha sido una eliminación sin sabor a eliminación, porque buena parte de todo esto se fue al garete en Burgos, cuando todavía era posible sorprender y el Cáceres tenía cierta "superioridad moral" por lo ocurrido en la liga regular y la dinámica que traía. Pero al final estos de naranja y azul (qué feo el puñetero uniforme, eh) han demostrado que también saben jugar a esto, un equipo más compensado, como mínimo. Sin su "jugador franquicia", Zach Morley, aportando lo habitual, se han llevado la serie. Ahí sus eggs...


¿Vamos con una ración de "están verdes", dijo la zorra? Pasar ronda hubiera sido encontrarse probablemente con un Melilla que sí que no iba a hacer concesiones (aunque las esté haciendo ante el Girona, ahora que me doy cuenta) y, bueno, medio en broma medio en serio, lo peor que le podría pasar a este club sería subir a ACB si la flauta hubiera seguido sonando. En esta región nadie tiene 7 millones de eurazos para sustentar solamente el primer año ese proyecto. Renunciar al jaleo hubiera sido frustrante, por mucho que algún directivo fantaseaba con encadenarse a la puerta de las instituciones en el caso de producirse el segundo 10 de mayo...


Esto va bien. Puede mejorar, pero va bien. No nos volvamos locos. Afortunada o desgraciadamente, la LEB Oro es nuestra categoría. Nunca pensé que diría esto creyéndomelo, después de tantos años en la ACB y otros cuantos todavía rememorándola. Pero es así. Ser un equipo de "playoff", entusiasmar a la gente, disfrutar o sufrir los viernes, asegurar que el baloncesto forme parte del paisaje de esta maravillosa ciudad...


Hoy he cumplido 36 años. No me siento viejo, aunque ya esté más cerca de los 40 que de los 30. Casi la mitad de ellos los he vivido con el equipo de mi ciudad en la primera o segunda categoría española de mi deporte favorito. Soy un privilegiado. Eres un privilegiado si te mueves en los mismos parámetros. Sigamos teniendo noches como ésta, aunque pierdas en la prórroga. Al fin y al cabo, te alegraste cuando Spacey se llevaba lo suyo.

jueves, 6 de mayo de 2010

Pues de momento, no, no en nuestra casa

Una de los aspectos más indescifrables del deporte es por qué los equipos juegan mejor en casa que fuera. Mucho mejor. Vale, el apoyo del público. O que conoces la cancha, los aros, los balones, hasta las bombillas del pasillo lateral del pabellón. O que no estás cansado del viaje. Pero todo me parece eso demasiado nimio para que una y otra vez esto se constante, como ocurrió el miércoles en Cáceres. ¿Fueron Cáceres 2016 y Ford Burgos los mismos equipos que jugaron viernes y domingo en El Plantío?

La clave hay que buscarla en el comienzo, en que los de Aranzana salieron mucho más enchufados, quitándose de un plumazo la ansiedad de ir por detrás en el marcador, como ocurrió allí. Con las riendas y sabiendo hacer su juego de notable defensa y ataque estático "dándole el balón a los buenos" (supongo que se reduce a algo más que eso...), la eliminatoria empezó a cambiar de signo, algo que hay que refrendar mañana. Lo de ayer obliga a ser optimista, sobre todo si los pívots siguen siendo importantes en el partido (es muy difícil ganar solo con juego exterior) y se hace valer el factor campo con unas gradas más pobladas.

Ahí quería llegar yo: hubo más ruido que nunca (geniales los que estuvieron), pero también menos gente de lo habitual. Y eso deja algo tocado, porque... ¿todo el año esperando los playoffs para que vaya menos gente que ante el Cornellá? No sé, mucho Mallorca-Madrid y mucho 2-0, pero algo ha ocurrido por el camino para que ni siquiera todos los socios comprasen su entrada. Esperemos que el viernes esto se corrija.

¿Volveremos a Burgos? Me "paice" que a poco que el partido de mañana se parezca un poco al de ayer, sí. Pero sospecho que no será tan fácil.

martes, 4 de mayo de 2010

Los méritos de Burgos


Después de regresar sano y salvo a casa, he pasado el día arrastrando algo de cansancio, pensando un poco por encima qué podía aportar en el blog que no hiciese en el periódico, donde he escrito un pequeño análisis llamado "Cinco motivos para la esperanza" que os recomiendo. Y he llegado a la conclusión de que con tanto hablar de los pívots del Cáceres, de los malos arranques de partido, de la irregularidad en el tiro, de los árbitros... no hemos dicho demasiado sobre el Burgos, que está haciendo un "playoff" soberbio. Cuesta encontrar alguno de sus jugadores que no esté a un altísimo nivel.


Chris Hernández. Fue la clave del primer partido, probablemente. Como tocado por los dioses, enchufó 16 puntos en 12 minutos y acabó con 25. A Cherry lo frustró, lo cual no es fácil. Tiene una mano estupenda, no hace falta decirlo. En el segundo estuvo más gris, pero mandó cuando tenía que hacerlo. Quizás le hemos minusvalorado porque en el partido de la liga regular Cherry le superó claramente. Si ha sido así, ha sido un error gordísimo.


Iván Corrales. El extremeño está claramente en el momento final de su carrera, pero también aporta lo suyo, dentro y fuera de la cancha. Consciente de que le toca pasar más tiempo en el banquillo que en la pista, se ha convertido en casi un segundo entrenador, dando muchas órdenes a sus compañeros, mucho tiempo de pie. Luego cuando ha salido para darle oxígeno a Hernández ha cumplido. En el primer partido clavó dos triples importantes.


Albano Martínez. Para mí, el factor oculto de la eliminatoria. Juega como poseído y mete casi todo lo que tira. Curioso, cuando menos, cuando normalmente ha sido un especialista de LEB Plata, un excelente triplista (muchos recordarán que le clavó 7 al primer Cáceres 2016 de Pozuelo con el Caja Rioja), pero nada más. Hay que ver lo que puede hacer la confianza con un jugador. Llegó iniciada la campaña casi para completar cupo de nacionales y ahora es titular. Curioso, por lo menos.


Jesús Castro. Quizás no esté brillando demasiado, porque arrastra algún problema físico, pero tampoco está metiendo la pata. Es un jugador con oficio que sabe que llegará su momento, como pasaba la temporada pasada en Los Barrios y la anterior en Almería. Garantiza esfuerzo e intensidad y no hay que dejarle tirar solo.


Zach Morley. Una pequeña victoria del Cáceres ha sido pararle (5 y 11 puntos), cuando es probablemente el mejor "3" de la liga. Lucio Angulo le tiene bien cogida la medida y hasta Francis Sánchez le está sabiendo leer el juego muy bien, aguantándole cuando le ha buscado en el poste bajo. Pero en cualquier momento puede despertar. Es como un "marine" de cerca. Realmente impresiona, y además no es egoísta. Cuando se ha dado cuenta de que no podía aportar anotación, no le ha importado doblar la bola.


Alberto Miguel. De él siempre recuerdo aquellos reportajes en Generación Plus sobre su peculiar carácter: cuando estaba en el Cantabria, practicaba al mismo tiempo varios deportes, incluyendo el surf. Todo un personaje, al parecer, que conserva con 33 años unas cualidades físicas excepcionales, sobre todo un "timing" de salto excelente. A eso le ha añadido veteranía y saber estar. Ha hecho mucho daño saliendo del banquillo.


Peter Lorant. Absolutamente fundamental en el segundo partido, porque supo analizar muy bien qué hacían los pívots cacereños cada vez. Y como tiene igual cualidades para pegarse abajo que para salir fuera a clavar tiros abiertos, pues lo ejecutó sin piedad y con muchísima brillantez, hurgando en la herida de la que brotaba más sangre. Y parecía que en Hungría no se jugaba al baloncesto. Menuda perla el tío.


Jason Blair. Normalmente no se habla muy bien de este hombre en el baloncesto LEB, la verdad. Que si va a hacer sus numeritos, que si es más bien blando en defensa, que si siempre ha estado en equipos que han sido más bien perdedores y que él no ha adoptado el liderazgo que le otorgaban sus siempre buenas estadísticas... Sin embargo, en Burgos está dando un perfil más honesto que todo eso, y en el "playoff" lo está confirmando. Otro de los que si le dejas solo, te la clava. Demasiados de estos llevamos ya, ¿no?


Aloysius Anagonye. Da pánico ver su rostro, ya sea por los pasillos del pabellón, en la rueda de calentamiento, en el minuto 1 o en el 40 de partido. Absolutamente concentrado, como iluminado, expresando perfectamente lo que es la tensión competitiva de una cita como ésta. Por lo visto, un experto del "trash talking". Y no solo es cuestión de actitud: es una roca que con un culetazo se ha quitado de encima más de una vez a tipos que creíamos fuertes como Naymick. Muy importante en el primer partido y oportuno en el segundo en los minutos finales.


Manu Gómez. El prototipo de cuarto pívot de la LEB Oro que todos los clubs querrían tener: honesto, duro, con buena mano desde media distancia... Ha sido el interior que menos protagonismo ha tenido de su equipo, pero tampoco le han necesitado excesivamente más que para mantener fresca la rotación interior. También puede emerger cuando menos se espere.


Andreu Casadevall. Ha manejado bien la eliminatoria, eso es indudable, sabiendo qué piezas mover en cada momento y sabiendo responder, no bloquearse, cuando al Cáceres le empezaron a salir las cosas bien en los dos partidos. Me recuerda en cierto modo a Aranzana, aunque tenga menos currículum, pero expresan lo mismo cuando uno se les acerca: prudencia, conocimiento profundo de los mecanismos internos y volubles del baloncesto y los "playoffs", saber estar... En la mañana del segundo partido nos saludó a la prensa de Cáceres con mucha amabilidad y dijo tenerle muchísimo respeto al ambiente que pueda encontrarse miércoles y viernes. A ver qué tiene preparado.

domingo, 2 de mayo de 2010

Actualización "on the road"


En algún sitio en Castilla y León, entre Burgos y Palencia. Llueve. Y bastante. Y no, no estoy conduciendo, para el que se quiera hacer el gracioso. Hace un rato que hemos salido de El Plantío, marchándonos con la frustración que te queda cuando el Cáceres 2016 ha jugado por debajo de su nivel durante dos partidos y por eso tiene muy cuesta arriba la eliminatoria. El mensaje tiene que ser de esperanza, sí, porque no es imposible remontar un 2-0 en contra, pero también de realismo. Y eso duele. Después de 80 minutos, estas son mis sensaciones mientras que la lluvia no deja de caer.

Cuestión de personalidad. El equipo no la tuvo y la tuvo. Creo que han salido demasiado impresionados por el ambiente, que me he pasado todo el fin de semana diciendo que era fuerte, pero correcto, correctísimo. Estoy seguro que casi todos han jugado en canchas más duras, aunque a algunos se les nota más que a otros. Hay un desgaste psicológico grande cuando durante todo el tiempo te ves por detrás en el marcador, remando contra la corriente. Ahí es donde entra el “sí la tuvo”: los jugadores supieron rehacerse las dos veces y volver a meterse en el partido. Pero no fue suficiente.

El alma es Cherry. Para mí, el nombre propio de los dos primeros partidos. El tipo que cambió el espíritu del Cáceres 2016 esta temporada ha estado bastante descentrado estos tres días, aunque me aseguran que también torturado por algunos problemas físicos. Chris Hernández le fundió el viernes, él se inmoló el sábado y hoy la cosa ha sido más bien “light”, porque no ha tenido peso en el partido, que es lo peor que le puede pasar a una “prima donna” como él.

Los chicos de dentro… Entre Taggart, Berzins y Naymick no suman 70 años. Van a estar en el centro del debate estos tres días por sus flojas aportaciones, que en ninguno de los casos han superado los 10 puntos en los dos partidos. Y no solo eso, sino que además no han parado a los rivales. El primer día, a Anagonye, y el segundo, a Peter Lorant. Es decir, a uno que solo mete desde abajo y a otro que le encanta tirar desde fuera. Quizás estaban impresionados por un ambiente que no se parece al de la liga regular, o cansados por jugar dos partidos tan seguidos. Pero se les necesita, porque cifrar los partidos a la lotería del tiro exterior no es sano.

Lucio Forcada, Xavi Angulo. Qué dos tipos, qué carácter tienen, cómo saben sobreponerse a las dificultades. Hasta cuando se equivocan, enamoran, porque nunca dan un balón por perdido, nunca renuncian a ser golpeados por los rivales, juegan con pasión y entusiasmo. He mezclado sus dos nombres porque me parecen clónicos, por mucho que uno sea un chaval con toda la carrera por hacer y el otro esté de vuelta en el buen sentido. Deben estar aprendiendo mucho el uno del otro en los entrenamientos.

¿El arbitraje? Sí, pero… ¿Qué esperábamos? ¿Un arbitraje que barriese para Cáceres? No. Los “playoffs” son así: cuando hay duda, balón para el de casa, que para eso se ha ganado el factor pista. Y cuando la cosa se relaje y el marcador se dispare en contra, momento de compensar a favor del de fuera, que esto se merece un final igualado. Ya veremos el miércoles, porque tampoco creo que el Burgos sea la caña a nivel federativo y le tengan que poner en bandeja el 3-0. No. No. No.


Se acaba la batería del portátil y no tengo dónde enchufarlo, pero ahí queda básicamente lo que siento ahora. Hasta pronto. Ya no llueve.

¡¡¡Esto empieza!!!


Quedan once minutos para empezar el partido, a ver si puedo contar cuatro cosillas antes de tener que ponerme con otras cosas cuando empiece el tema.


1. Veo muy buena mentalización en el equipo, pero al mismo tiempo tranquilidad, seguridad en sí mismos, sabiendo que si salen centrados van a poder con un rival que no lo va a poner fácil. Pero hay ciertos detalles que me ofrecen optimismo, sensaciones, miradas, complicidades. Puede ser un día bonito para el deporte cacereño después del 4-0 del fútbol y la nueva victoria de las chicas. Veremos.


2. Lucio Angulo tiene serios problemas en el muslo. El golpe que recibió el viernes le está pasando factura y esta mañana apenas ha entrenado, recibiendo sobre todo masajes del fisio, José Moreno "Perry". Está claro que no va a estar al cien por cien, pero también que es una posición bien cubierta en la que Xavi Forcada está ayudando muchísimo y en la que Gio Dedas cada vez va a ir estando más metido. Y luego, ya se sabe, "it's Francis time".


3. Chris Hernández ha estado estirando aquí en mi jeta, apoyado en la mesa de los periodistas en uno de los fondos, con cara de palo. Pero allí al fondo veo a Cherry también metidísimo. Debe haber pocos tipos tan dolidos como él, y tiene una oportunidad perfecta para redimirse lo de que ocurrió el otro día. Va a ser el duelo de los duelos. Uno va a soñarse con el otro durante al menos una semana, lo garantizo.


4. Me cuenta mi hermano Carlos, que acaba de llegar desde Hungría, que ha leído en un periódico deportivo de allí un breve con el resultado del partido del viernes. Claro, juega Peter Lorant en los burgaleses. Es estupendo que el deporte sirva para expandir el nombre de nuestra ciudad de forma tan insospechada. Por cierto aquí no veo tanta promoción de la candidatura de 2016 como en Cáceres, y eso que también son candidatos.


5. Y el CHULETÓN de hace un rato, sí. Podría hablar de ello durante horas, pero ¡el partido empieza!

Gooooooooooooool de Salva


Llega el día del partido, del segundo partido. El despertar ha sido plácido y el desayuno del hotel tengo que decir que no está nada mal. Ahora mismo estoy sentado en la grada del Pabellón El Plantío, escribiendo mientras que los jugadores hacen una suave sesión de tiro. Algo habitual, por otra parte. No ha habido consignas especiales. Antes ha estado el Ford Burgos haciendo prácticamente lo mismo. Hemos saludado a Andreu Casadevall, que, amable como siempre, nos ha dicho que le tiene un gran respeto al ambiente que pueda encontrarse en el Multiusos. Anagonye, con cara de pocos amigos, aunque no sé si le habrán llegado las declaraciones de Cherry.


Los jugadores del Cáceres 2016 se marcharán ahora a ver un vídeo de 20 minutos con algunos detalles del primer partido. Mientras tanto, en el portátil tengo abierto en otra ventana la retransmisión en vivo que hace el Periódico del partido Cacereño-Tenerife B, clave para la salvación en Segunda B. Algunos miembros del equipo preguntan a menudo por cómo van, sobre todo Mario Segalás y Juan Sanguino, dos tipos muy cacereños. Cuando les digo que ha marcado Salva el 1-0 muestran su alegría. El pívot hasta cierra el puño.


Quizás sea un buen preludio para esta tarde. Sin embargo, el día ha empezado con una mala noticia para el equipo, ya que el habitual conductor del autobús que lo lleva, Juanma Gil, se tuvo que marchar ayer porque su suegra estaba muy enferma y esta noche ha fallecido. Juanma es un tipo muy querido en el vestuario: sabe tratar muy bien a los jugadores, se sabe un millón de historias y participa con deportividad en las bromas. Aquí lo han sentido bastante.


Antes de irse a vestuarios, se produce la típica coña de ver quién mete un triple desde medio campo. Lo intenta hasta Aranzana. Nadie acierta. Como improvisados "espías" de este entrenamiento, cuatro hombres de no menos de 70 años que no sé muy bien qué pintan aquí. Luego también entran y salen en el recinto practicantes de esgrima, ya que hay una sala anexa en la que se ejercitan.


Ahora nos iremos a dar la última vuelta por Burgos y tomaremos unos pinchos a modo de almuerzo, pero me conviene ir adelantando trabajo para esta tarde y no creo que me líe mucho. Estamos en contacto, a ver si puedo actualizar otra vez antes del partido.


Antes de que termine de escribir el Cacereño ya ha marcado el 3-0 y que el Iber ha terminado con otra victoria la fase de permanencia de la Liga Femenina 2. Definitivamente, puede ser un gran día para el deporte de la ciudad.